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 Palabras del Presidente Juan Manuel Santos en la posesión del Ministro del Interior, Juan Fernando Cristo

 

 Qué bueno poder posesionar a una persona que ha estado toda la vida como trabajando y moldeando su capacidad y su talento para ocupar esta posición.

Porque si uno escogiera a alguien con una trayectoria para ser Ministro del Interior sería difícil encontrar alguien que supere las capacidades y la experiencia que ha tenido Juan Fernando Cristo.

Y llega en el momento oportuno, un momento muy interesante de nuestra vida nacional. Y además llega con una serie de atributos muy especiales para la coyuntura.

Fíjese la coincidencia, doctor Juan Fernando, que hoy, está mañana, salieron para La Habana, las primeras 12 víctimas que van a ser escuchadas en la Mesa de Negociaciones por el Gobierno y por las Farc.

Algunos han cuestionado por qué las víctimas van para La Habana o han cuestionado las formas de escogerlas.

Toda escogencia es ingrata, es difícil —me consta, pues escogiendo el Gabinete—, pero aquí se quiso tener un equilibrio entre los diferentes agentes que han sido partícipes de este conflicto, las diferentes víctimas, los diferentes victimarios que en cierta forma han producido 50 años de víctimas.

Y creo que el ejercicio que han hecho la Universidad Nacional y Naciones Unidas en un término general ha sido un ejercicio equilibrado. Y de eso se trata.

Pero la importancia aquí es el hecho. El hecho de que las víctimas por primera vez en la historia van a ser escuchadas para que sus derechos sean respetados.

Y no se están negociando allá los derechos de las víctimas, porque es parte fundamental de la solución del conflicto el respeto por esos derechos. Lo que allá se está conversando es la mejor forma de respetar esos derechos.

Eso es muy importante que la gente lo entienda.

No se están negociando los derechos, los derechos no son negociables. Se está negociando es la mejor forma de respetar esos derechos.

Y qué mejor que escuchar a las propias víctimas, para que ellas mismas digan cómo perciben ellas la mejor forma de respetar esos derechos.

Tiene una lógica impecable.

Y por eso creo que usted, que ha sido una persona que se ha colocado en el lugar de abanderar en los derechos de las víctimas desde hace mucho tiempo, ver que hoy, día de su posesión, coincida con ese viaje pues es un buen augurio, un excelente augurio.

Y yo espero que este ejercicio genere lo que todos queremos que se produzca y es el mejor acuerdo posible, donde las víctimas sientan que están siendo tenidas en cuenta, sus derechos respetados, y que permita la paz.

Porque de eso se trata todo este proceso.

Algunos cuestionan que por qué van a La Habana víctimas diferentes a las víctimas de las Farc. Ahí también el argumento es muy sencillo y se cae de su propio peso.

El conflicto es uno. Tendría poca coherencia que escucháramos solamente las víctimas de las Farc sin haber escuchado las víctimas del propio Estado o las víctimas de los paramilitares y quisiéramos entonces resolver el conflicto pero solamente escuchando a unas víctimas.

Por eso, me parece que tiene toda la lógica escuchar a todas las víctimas, porque cuando nos sentemos a reconciliarnos, seremos todos los colombianos los que tenemos que hacer ese ejercicio de reconciliación.

Y por eso, escuchar a todas las víctimas es lo lógico, es lo conveniente y es lo que toca.

Pero no solamente usted representa ese aspecto del desafío del Gobierno.

Tenemos por delante todo lo que tiene que ver con la política, con la agenda legislativa, con todo lo que implica el Ministerio del Interior. Unos desafíos grandes donde su don de gentes, su habilidad componedora, de buen componedor, que la hemos visto jugando con mucha efectividad en estos últimos días, pero también en estos últimos tiempos, pues va a ser de gran ayuda.

Un gran coequipero en el Gobierno y por eso le damos toda la bienvenida y nos sentimos muy halagados de que usted haga parte de este equipo, de esta nave, que queremos que llegue a buen puerto y que con capitanes como usted, estoy seguro que no importan las tormentas; allá llegaremos a ese buen puerto,

A su familia pues no sé si felicitarla, porque lo van a ver menos de lo que veían antes. Pero por supuesto agradecerles el apoyo que siempre le dan a Juan Fernando. El apoyo familiar en estas posesiones es muy importante.

De manera que de antemano, muchas gracias. Muy amables.