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 Palabras del Presidente Juan Manuel Santos en la entrega del Premio Nacional de Alta Gerencia 2014

 ​Bogotá, 1° dic (SIG).

Yo tenía un discurso escrito que era de 14 páginas. Pero lo que decía el discurso, ya Karen lo dijo, porque era un poco el por qué se dieron los premios a los galardonados. Y yo creo que en la explicación de cada galardón se explicó por qué fueron premiados.

Pero quiero aprovechar la oportunidad para darle a este evento, que es su versión número 14, la importancia que tiene. Exaltar al funcionario, exaltar al servidor público.

Es algo que para cualquier país, cualquier democracia es fundamental.

Los gobiernos, los estados funcionan con base en su institucionalidad. Y las instituciones están conformadas por personas de carne y hueso. Las instituciones son lo que las personas que la conforman quieren que sean.

Por eso no hay nada más importante para cualquier país que la calidad del servidor público. La calidad de las personas que conforman el servicio público, porque de eso depende el desarrollo, el progreso que puede tener cualquier país.
 
Recientemente he citado en algunas oportunidades un libro que me leí hace un par de meses, escrito por los dos editores más importantes de la revista más prestigiosa del mundo, que es The Economist, que se llama ‘La Cuarta Revolución’.

Ese libro lo que hace es un recuento histórico de por qué los países tuvieron éxitos o fracasos. Cuáles países han logrado salir adelante y cuáles no, y por qué.

Y la conclusión después de un análisis de siglos de historia, es que los países que tuvieron éxito, que han tenido éxito, dependen del buen gobierno. Dependen de la calidad de las personas que están en el Gobierno, que están en el Estado, es decir, de la calidad del servidor público.

Y llegan a la conclusión que ese es el factor más importante en el desarrollo. No son los modelos, no son ni siquiera las leyes, sino cómo se hacen cumplir esas leyes.

Y por eso es tan importante hacer un esfuerzo permanente de mejoramiento continuo en la calidad del servicio público.

Así como las empresas, las que quieren sobrevivir, tienen que estar permanentemente acoplándose a los nuevos mercados, a las nuevas condiciones, a la competencia, lo mismo tiene que hacer el Estado, tienen que hacer sus instituciones.

Yo después de pasar por la Escuela de Gobierno de la Universidad de Harvard, me propuse estudiar ese tema en profundidad. Inclusive tomé la iniciativa de crear una Fundación, que la bauticé Buen Gobierno.

Y donde lo que queríamos hacer desde el inicio de esa fundación, ya hace casi 20 años, era promover los principios del Buen Gobierno.

Que el Gobierno fuera eficaz, que el Gobierno fuera eficiente. Son dos palabras sencillas, muy utilizadas, pero que tienen un gran contenido.

Ser eficaz no es nada diferente a producir resultados. Realmente si uno dice que esto va a suceder, que suceda.

Ser eficiente es hacerlo de la mejor forma posible, hacerlo en el menor costo y el menor tiempo posible. La eficiencia en el Estado es fundamental.

El otro principio es el principio de la transparencia. Lo decía nuestro querido Rector del Externado, (Juan Carlos Henao) en el servicio público hay que ser doblemente transparentes.

Eso genera confianza y la confianza es fundamental para que cualquier institución funcione bien. Sobre todo las instituciones del Estado. Si tienen la confianza de la ciudadanía, van a tener un respaldo mucho mayor y van a poder ser mucho más eficaces y más eficientes.

Y hay otro principio que es un principio universal, que también se aplica a la empresa privada, pero que debe aplicarse sobre todo en el sector público, que es la rendición de cuentas.

Nosotros estamos al servicio de los ciudadanos y tenemos que darles a los ciudadanos cuentas de lo que hacemos. Por eso ese sano principio de la rendición de cuentas es tan importante.

Esos cuatro principios: eficacia, eficiencia, rendición de cuentas y transparencia, son los principios que hacen la diferencia. De un buen Estado, de un buen gobierno; o de un mal Estado y un mal gobierno.

Por eso qué bueno que podamos ir mejorando cada vez más la calidad de nuestro servicio público y eventos como este donde se exaltan ejemplos realmente maravillosos, es algo que estimula.

Estimula  y reconoce que entre los servidores públicos la inmensa mayoría es  gente maravillosa que está haciendo lo más lindo que puede hacer uno, que es servir.

Servir a su país, servir a los compatriotas. Nadie entra al servicio público para enriquecerse, los que quieren enriquecerse en el servicio público están en el lugar equivocado, se enriquece uno sí, de satisfacción personal cuando ve que el esfuerzo que hace un servidor público, se traduce en el bienestar de una persona, de una familia, de una ciudad.

La gran compensación del servicio público es esa satisfacción del deber cumplido y de ver que ese deber cumplido produce resultados.

Aquí en nuestro país y en muchos países del mundo, es más bien la regla y no la excepción, pero por razones de diversa índole pues asocian al servidor público con la política, entonces ponen al servidor público como en entredicho y comienzan a crearse estereotipos.

‘¡Ah no!, entonces si es servidor público entonces por definición está contaminado o es corrupto.

Uno cuando oye ese tipo de aseveraciones, yo que he estado tanto tiempo en el servicio público, no deja de tener un inmenso dolor por lo injusto, la gente aquí no sabe, por ejemplo, que el 97 por ciento de los servidores públicos jamás han tenido una sola investigación, nunca, porque  son gente honesta, gente que está sirviendo.

Porque un 3 por ciento que ha tenido investigaciones, muchas de ellas sin ninguna con consecuencia, algunas con consecuencias, entonces se cae toda una imagen del servidor público es una persona ineficiente, que el servidor público no hace   su labor como corresponde.

Y nos toca a nosotros los servidores públicos cambiar esa imagen.

¿Cómo? Dando resultados, dando resultados todos los días, para que la gente se dé  cuenta que en Colombia hay un gran servicio público, que hay un millón 100 mil servidores públicos que están permitiendo que funcione todo este aparato inmenso, este elefante blanco que es un Estado, que es una serie de instituciones de diversa índole que tienen que trabajar bajo un presión enorme, pero que ahí dan esos resultados, que todos nos podemos enorgullecer, porque realmente lo que hacen nuestros servidores públicos es bien importante.

Que existen algunas excepciones, por supuesto, pero tenemos los mecanismos para hacerlo evidente y seguir en el proceso de mejoramiento continuo.

Yo tenía una experiencia, ya de muchos años, con diferentes instituciones, con diferentes ministerios.

Me acuerdo cuando me correspondió crear un ministerio, hacía mucho tiempo no se creaba un ministerio en Colombia. A mí me dieron un decreto, me dijeron aquí está su ministerio, y me tocó ponerme el decreto debajo del brazo y comenzar a buscar oficina y a buscar las personas y a diseñar el Ministerio.

Hoy es el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, creamos Proexport, creamos Bancoldex,  que hoy se ganó uno de los premios, creamos Fiducoldex. Y creamos todo un esquema de servicio al público en materia de comercio exterior y en momento donde estábamos abriéndonos en la economía. Y ahí está esa semilla que fue sembrada y que hoy está florecida.

Yo creo que uno de los ministerios y de las instituciones que mejor funciona en el Estado es el Ministerio de Comercio y las instituciones que componen el Ministerio.

Luego la peor crisis económica de este país en los últimos 80 años o 100 años, me correspondió ser Ministro de Hacienda.

Yo le tenía miedo al Ministerio de Hacienda porque decía que ese Ministerio es demasiado grande, es un Ministerio demasiado complicado de manejar. Pero qué buena sorpresa y qué grata sorpresa, cuando me tocó meterme en el Ministerio y trabajar con la gente que llevaba muchos años en el Ministerio. Lo que descubrí fue una gente maravillosa, que conocía su labor como poca gente, dedicada a trabajar mañana, tarde y noche.

Y me acuerdo de esas larguísimas jornadas que hacíamos para ir arreglando las finanzas de este país en un  momento muy difícil y salíamos adelante.

Luego como Ministro de Defensa que tenía otro esquema diferente, que tenía otra estructura diferente, pues también fue una experiencia maravillosa trabajar con los funcionarios del Ministerio.

Aquí veo a quien fue mi Secretario General, Luis Manuel Neira, usted recuerda todo lo que hicimos Luis Manuel, que me lo lleve del Ministerio de Hacienda para el Ministerio de Defensa, y todas esas reformas que hicimos y todo lo que se logró en el Ministerio de Defensa, sin hablar pues, por supuesto, de la colaboración que tuvimos de la parte militar y policial del Ministerio.

De manera que cuando llegué a la Presidencia ya tenía bastante experiencia en la calidad de nuestro servicio público, y como Presidente lo único que he podido comprobar es que podemos dar resultados.

Yo no voy a comenzar a enumerar los resultados, pero han sido muy importantes en estos primeros cuatro años y todos esos resultados los resaltan en el exterior; dicen que Colombia es la estrella fulgurante, es el país que más está creciendo en América Latina, que más está generando empleo, que tiene la inflación más baja, que más está reduciendo la pobreza, todos esos resultados son el producto del esfuerzo de todos y cada uno de ustedes.

Por eso qué bueno poderlos exaltar con estos premios, estimularlos, decirles que no hay nada más satisfactorio -como les decía al principio- que servir y que sigamos todos sirviendo unidos. Ahora todos tenemos un propósito común, que ojalá podamos lograrlo, es tener ese país en paz, un país con más equidad, un país con mejor educación.

Y el funcionario, el servidor público va a jugar un papel importantísimo, inclusive con (…) estábamos hablando sobre cómo cada uno de los funcionarios podría convertirse en un gestor de paz, gestor de paz con su familia, con sus amigos, somos un ejército muy grande de funcionarios en el Gobierno, en el Estado, y si todos nos apropiamos de ese papel de gestores de paz, pues esa paz va a ser mucho más fácil de obtener.

Por eso qué bueno poder estar aquí en esta versión número 14. 

Muchas gracias a este jurado de lujo, creo que no se ha podido escoger un mejor jurado y les agradezco enormemente, porque sé el trabajo y el tiempo que le invirtieron para que pudiéramos exaltar a estos funcionarios que hoy exaltamos a nivel departamental, a nivel municipal y a nivel nacional.

Y que esto sea un ejemplo más que tenemos que mostrar, para también demostrarle al mundo y demostrarles a nuestros compatriotas que el servicio público colombiano es un servicio de calidad, unos servicios que prestan unos ciudadanos que son unos patriotas.

Muchas gracias.