Este es el sitio de la Presidencia Agosto 2014 - Diciembre 2015 - última actualización 10 de diciembre de 2015
Skip Navigation LinksPresidencia > Noticias > 2014 > Diciembre > Palabras del Presidente Juan Manuel Santos durante la presentación del Informe CAF-Cepal-OCDE ‘Perspectivas Económicas de América Latina 2015’

 Sistema Informativo del Gobierno

SIG

 

 Palabras del Presidente Juan Manuel Santos durante la presentación del Informe CAF-Cepal-OCDE ‘Perspectivas Económicas de América Latina 2015’

 Veracruz, México, 9 dic (SIG).

“Me han dicho que brevemente haga algunos comentarios sobre el informe que han preparado estas organizaciones: la OCDE, la CEPAL y la CAF, con la colaboración del BID, pero principalmente estas tres organizaciones, donde está contenido un resumen, que se llama ‘Perspectivas Económicas de América Latina en el año 2015’.

Ángel Gurría me dio este informe para que lo leyera ayer por la noche. Me lo leí con mucho cuidado. La verdad es que tocan todos los temas relevantes y hacen un análisis muy pormenorizado de las dificultades y los retos que vamos a tener en América Latina en los próximos meses y años.

Realmente el trabajo es un muy buen resumen de cuáles han sido las dificultades que se han presentado después de, diría yo, una época bastante positiva de crecimiento en la región. Muy preocupante que, por primera vez en mucho tiempo, América Latina va a crecer por debajo del promedio de los países de la OCDE.

Eso quiere decir que estamos en dificultades relativas y también dificultades absolutas, porque muchos de los países no van a tener un crecimiento adecuado para satisfacer esa creciente demanda de necesidades que tenemos los países de América Latina.

Hacen una distinción, como debe hacerse siempre. Hay algunos países que les va mejor que a otros, no se puede generalizar, pero sí hay unos comunes denominadores que todos debemos tener muy en cuenta.

Hacen énfasis en el tema de la educación, relacionado esto con el tema de la desigualdad, que es uno de los problemas que tenemos nosotros, serios, en el continente, que lo hemos tenido y que no hemos podido resolver, así algunos países podamos presentar indicadores positivos.

Por otro lado, mucho énfasis en el tema obvio, el tema de esta cumbre, que es el tema de la educación. Yo destacaría en ese tema un problema especial, que sería muy bueno que pudiéramos profundizar: es el tema de la falta de competencias laborales.

Ese sí es un cuello de la botella muy complejo, estando o no en un ciclo de crecimiento bajo o alto. Si nosotros no hacemos un esfuerzo mucho más efectivo en mejorar nuestras competencias laborales, nos vamos a quedar rezagados del resto del mundo.

Entonces todo el tema de la educación, y en la educación incluyo no solamente la educación normal, básica, media, educación superior, sino muy particularmente en la educación técnica y tecnológica, y ahí es otro de los frentes donde América Latina tiene que hacer unos esfuerzos mucho mayores al resto del mundo para disminuir esa brecha que tenemos.

En la mayoría de los países, la educación superior, que no es la mejor en el sentido de cobertura, mucha gente todavía no tiene acceso a esa educación superior, pero la composición entre educación universitaria y educación técnica y tecnológica, hay una tendencia en casi todos los países a que prevalezca la educación universitaria, por encima de la técnica y tecnológica, como si ser técnico o tecnólogo fuera como de segunda categoría. Eso no es lo apropiado, sobre todo en el mundo como el de hoy.

Muchos países desarrollados, el ejemplo que uso siempre es Alemania, ahí la importancia de la educación técnica y tecnológica es evidente, inclusive a través de los salarios. Eso también tiene que ver mucho con la falta de cultura de la innovación, sobre eso vamos a discutir esta mañana aquí en la Cumbre, esa falta de cultura de la innovación también tiene mucho que ver con la composición de nuestra propia educación superior, que privilegia, o por lo menos hay una sensación entre los estudiantes de querer estudiar ciencias sociales, a expensas de las otras ciencias, que son las que más necesitamos en la región.

O sea que esta parte de las competencias laborales, que tiene muchos ribetes y tiene muchos temas alrededor, es uno de los temas que a mí me parece que es especialmente preocupante y especialmente relevante.

La desigualdad, que es un tema que se trata con mucho tino y con mucho realismo, somos países muy desiguales, con un gran reto. Me parece que han debido darle un poco más de énfasis a la primera infancia.

La primera infancia, lo dicen todos los economistas, los expertos en desarrollo, es tal vez la inversión social más rentable que puede tener cualquier país. Y en América Latina en general, en Colombia, es un ejemplo.

Hemos abandonado mucho la importancia de la primera infancia como factor de igualdad. Y la importancia en evidente. Los niños recién nacidos que no son debidamente atendidos, cuidados, bien tratados, bien alimentados, llegan a la edad escolar en una desventaja que se perpetúa en el tiempo. Por eso la inversión más importante que puede hacer un país, si quiere mayor igualdad, es la primera infancia y por ahí hay que comenzar.

De nada nos vale que tengamos una educación gratuita, educación básica y media, o inclusive acceso a la educación superior gratuita y de buena calidad, si descuidamos ese aspecto de la primera infancia.

Y el otro tema que quisiera resaltar, porque son muchos los temas que tratan en el informe, tiene que ver con la parte macroeconómica, de lo que cualquier gobernante tiene que estar pendiente, los diferentes factores que nos permiten afrontar los ciclos económicos.

Los economistas o los filósofos dicen que hay cosas inevitables en la vida: los impuestos y la muerte. Pues yo diría que también los ciclos económicos. Los ciclos económicos son una constante y hay que saberlos afrontar y saber que vienen.

Y ahí voy a referirme al caso colombiano. Nosotros vamos a ser uno de los países que más vamos a crecer este año. Me preguntan qué fue lo que hicimos para que nuestro crecimiento se mantuviera muy por encima del promedio, uno de los crecimientos más altos. Todos coincidimos en que va a ser por encima del 4,6 – 4.7 por ciento.

Ahí lo que hicimos en Colombia fue prever, desde el año pasado. Por un lado, pusimos en marcha unas políticas anticíclicas, pero por otro lado, y esto es muy importante, nosotros desde el primer día del gobierno, hace cuatro años largos, nos propusimos generar una confianza en la parte macroeconómica, en las finanzas públicas sólidas.

Una confianza que la generábamos con muchas medidas que tienen que ver con la gobernabilidad en el Congreso, reformas constitucionales, la regla fiscal, una reforma constitucional que nos obliga y que nos permite además poner en cuestionamiento cualquier decisión si va en contra de la estabilidad macroeconómica de la nación.

Y eso tiene una razón política muy importante, que creo que es bueno que América Latina la pueda socializar más. No hay mayor factor de vulneración de los derechos de los ciudadanos que las crisis económicas. Y lo vemos cada vez que hay crisis. Cuando hay crisis, reduce uno los presupuestos y ¿quién sufre? La población. Y hay que reducir los presupuestos de la salud, de la educación.

Entonces esos derechos fundamentales de la ciudadanía, que es lo que todos queremos defender, se vulneran, y en forma grave, con las crisis económicas que, en el caso de América Latina y ahí el informe lo dice con mucha precisión, son más volátiles.

Nosotros somos más propensos a esos ciclos, más agudos, más fuertes, que nos golpean con más contundencia, por la estructura misma de nuestras economías.

Por eso la estabilidad macroeconómica, nosotros en el caso colombiano la elevamos a ser un derecho fundamental, al igual que el derecho a la salud, el derecho a la educación. Y la defendemos con igual entusiasmo y con igual ímpetu. Y eso nos ha servido para atenuar los ciclos.

Y aparte de eso hemos puesto en marcha políticas anticíclicas de aquellos sectores que sabemos que tienen un impacto importante en la demanda de la economía, especialmente el caso colombiano, la vivienda.

Hicimos unos programas de vivienda masivos, que en el caso de Colombia jalonan 32 industrias. El caso de la infraestructura, unas inversiones muy grandes en materia de infraestructura. Y también irrigamos recursos en aquellos sectores que tienen un impacto en la demanda muy rápido.

Por ejemplo, en el caso colombiano el sector cafetero: sigue siendo Colombia un país con un sector cafetero muy importante, y el ingreso cafetero inmediatamente se irriga en el resto de la economía.

Entonces este tipo de medidas anticíclicas, combinadas con una visión de más largo plazo de estabilidad y solidez macroeconómica, sirve de gran amortiguador para el tipo de ciclos que nos están afectando en este momento.

Y en el caso colombiano, pues eso ha funcionado. El año entrante tendremos un crecimiento, según las perspectivas, también bastante aceptable frente a lo que está sucediendo en la región y en el mundo. El cálculo es que puede ser 4,3 – 4,4 – 4,5 por ciento, que es un crecimiento. Pero gracias a este tipo de medidas, que no son siempre fáciles de poner en marcha.

También aquí, y con esto termino, hay un elemento en el informe, que hace énfasis y yo quisiera reiterarlo: la necesidad de tener mecanismos de ahorro de la economía, para poder desahorrar en los ciclos, o en lo que llamamos las ‘vacas flacas’. Ahí nosotros también pusimos unos mecanismos constitucionales de ahorro, que nos han servido y nos van a servir de aquí a los próximos años, para amortiguar los efectos de los ciclos o del ciclo que estamos viviendo de baja de precios en nuestras materias primas, en los productos de exportación.

Y por supuesto, en el caso de Colombia. No es el caso de todos los países. Chile, por ejemplo, no es un país que vaya a ser afectado por la baja del precio del petróleo. Colombia, sí. Unos países más que otros. Pero de todas formas todos los países, en una u otra forma, van a sentir la disminución de los precios de nuestros productos de exportación, porque todos, en una u otra forma, somos dependientes de las materias primas en una parte importante de nuestras exportaciones.

Entonces por eso esos mecanismos de ahorro sirven muchísimo. En Colombia nos están sirviendo en este momento para poder mantener el ritmo de inversión pública que, a su vez, se traduce en mayor demanda de la economía.

Yo no quiero extenderme más. El informe, como le digo, Ángel, no me dejó dormir mucho anoche, porque son todos temas muy importantes, todos temas muy bien tratados y todos temas relevantes en este momento. Pero quería simplemente hacer referencia sobre esos tres puntos en particular. Muchas gracias”.