Este es el sitio de la Presidencia Agosto 2014 - Diciembre 2015 - última actualización 10 de diciembre de 2015
Skip Navigation LinksPresidencia > Noticias > 2014 > Diciembre > Palabras del Presidente Juan Manuel Santos durante el evento de los miembros de la Fuerza Pública heridos en combate

 Sistema Informativo del Gobierno

SIG

 

 Palabras del Presidente Juan Manuel Santos durante el evento de los miembros de la Fuerza Pública heridos en combate

 Bogotá, 17 dic (SIG).

​Yo quisiera comenzar dando las gracias, una vez más, a Julio Sánchez y a todo su equipo por esta iniciativa tan importante.

Ya son 14 años que lleva haciendo un gran esfuerzo de recoger la buena voluntad de muchísimos colombianos, que la vimos aquí expresada en los regalos que acaban de darles a los soldados a los policías, en dinero o en especie, como un pequeño reconocimiento.

Porque como decía bien Julio, es muy poquito frente al inmenso sacrificio que representa perder la mitad del cuerpo, perder la mitad de la vida. Eso no tiene precio.

Lo mismo a todos los que han caído en combate, que han sacrificado sus vidas, a ellos no hay forma posible de pagarles frente a ese sacrificio.
 
Por eso gracias Julio, una vez más, a nombre de todos los miembros de nuestras Fuerzas Armadas, de nuestros soldados de tierra, mar y aire, de nuestros policías.

Porque estos reconocimientos son los que le llenan el corazón de gratitud y de alegría en momentos como este. Muy importante este tipo de reconocimientos porque el país entero está aquí representado.

Usted, en cierta forma, recoge el sentimiento de todo un país que no tiene sino palabras de gratitud y de aprecio y de respeto por los miembros de nuestras Fuerzas.

Usted me preguntaba en la entrevista que hicimos hace algunos minutos antes de comenzar este evento, sobre las relaciones con el Ministro de Defensa.

Al Ministro le preguntó, usted comenzó con unas relaciones de 10 sobre 10, cómo están las relaciones con el Presidente en este momento, y el Ministro muy acertadamente dijo: 11 sobre 10. Porque esas relaciones se mantienen.

Y eso lo menciono simplemente por decirle a usted y al país entero lo siguiente: tenemos las mejores Fuerzas Armadas de nuestra historia, de nuestra historia.

Tenemos el mejor Ejército que hemos tenido en nuestra historia, más de 200 años de vida republicana. La mejor Armada, la mejor Fuerza Aérea, la mejor Policía.

Y gracias a esas Fuerzas Armadas es que estamos en este momento pensando en la posibilidad de no realizar este evento dentro de un año, de la paz.

Porque esta paz es la victoria de estos soldados, de estos policías que hoy están aquí y a los que le estamos haciendo este reconocimiento.

Es su victoria, si no es por su sacrificio no estaríamos hablando de la posibilidad de terminar una guerra que durante 50 años nos ha desangrado como sociedad, como país.

50 años de guerra es algo que para el mundo entero representa un ejemplo insólito.

Usted me preguntaba: ¿Por qué hay más apoyo, aparentemente, del exterior que del interior en la búsqueda de la paz y yo le decía Julio, y lo repito: porque allá entienden perfectamente la necesidad de que un país como Colombia encuentre ese valor supremo de cualquier sociedad que es la paz. Que dejemos de matarnos los hermanos de una misma nación, que dejemos de producir tanto sufrimiento.

Y estas Fuerzas Armadas están más cohesionadas que nunca: los comandantes están como una sola pieza  con el Ministro, con el Presidente, detrás de esta paz.

Lo que pasa es que las órdenes que se les han dado es que infortunadamente, la máquina de la guerra continúa hasta el momento en que lleguemos a esos acuerdos.

Y para mucha gente eso representa una contradicción, difícil de explicar: cómo así que continúa la máquina de la guerra y por el otro carril se está hablando de paz.

No es fácil de explicar, pero es el camino más corto para poder terminar definitivamente y en un tiempo lo más pronto posible esta guerra.

Aquí no hay ninguna fisura dentro de las Fuerzas Armadas. Ninguna.

Habrá algunos que no estén de acuerdo con el proceso de paz, están en todo su derecho. Pero dentro de las Fuerzas están como una sola pieza. Porque ellos más que nadie, estos soldados y los policías aquí presentes, más que nadie, saben que la paz es su victoria y que la paz es necesaria.

Por eso lo que usted decía es absolutamente cierto, ellos inclusive, ellos y las víctimas en general, nos están dando una demostración de carácter, de talante, al ser mucho más solidarios con este proceso en términos de su capacidad de perdonar, su capacidad de reconciliarse.

Todos los soldados aquí que han sufrido las consecuencias de la guerra cuando uno les pregunta: ¿y usted perdonaría a la persona que le produjo esto?, dicen con un corazón grande que sí.

Es un ejemplo para el país, ojalá todos los colombianos siguieran ese ejemplo, porque eso es lo que nos va a dar la base para lograr una paz que sea duradera. Reconciliarnos, perdonarnos y poder mirar el futuro con mucho más optimismo.

Y poder decir, ojalá dentro de un año, que ya no hay más víctimas del conflicto, que ya no hay más heridos en combate porque no hay combate.

Ese es mi sueño, es lo que yo creo que el país necesita, el país se acostumbró en cierta forma a vivir en guerra, porque 50 años, pues muchos de los aquí presentes, yo diría que la mayoría, no han vivido un solo día de paz.

Por eso a veces la gente se confunde con los procesos que están en marcha para lograr esa paz, pero al final de cuentas cuando lleguemos ojalá al término de este proceso, veremos claramente cómo esos dividendos de la paz son infinitamente superiores a continuar 20, 30, 40 años más de una absurda guerra que produce tanto dolor y tanto sufrimiento.

A los soldados aquí presentes: Ustedes más que nadie con ese sacrificio que todos han hecho, los policías también. Les preguntaba a muchos de ellos ¿qué pasó?, la mayoría minas, muchos en combate heridos por tiros de francotiradores, tatucos, todo lo que produce esta guerra.

Ellos saben mejor que nadie que la paz es lo mejor que le puede pasar a este país, porque han sufrido las consecuencias de la guerra.

Muchos de los compatriotas que viven en las ciudades a veces dicen no, esta guerra no es conmigo, sí es con todo el mundo. Los costos de la guerra se traducen en problemas en las ciudades como pocos fenómenos de deterioro de una sociedad, porque eso va destruyendo nuestras fibra moral, va a destruyendo toda una necesidad de vivir en sociedad.

La guerra lo único que trae son consecuencias negativas y ustedes los soldados y los policías que hoy están aquí, su sacrificio es lo que nos está dando a los colombianos la esperanza de poder terminar este guerra.

Y ojalá que podamos decir dentro de un año que efectivamente no hay necesidad de hacer eventos como este o por lo menos como decía Julio Sánchez que no les estamos dando a los soldados y policías heridos en combate, de pronto a los veteranos de la guerra los beneficios que se merecen, porque yo he dicho que vamos a hacer un ley especial –adicional a lo que ya existe- para los veteranos de la guerra, porque ustedes serán veteranos de esa guerra y se merecen la gratitud,  el respeto y la admiración de los colombianos eternamente, eternamente.

Y que ley más justa que la de poder darle a esos veteranos de la guerra -para ellos y sus familias- una serie de privilegios hasta el día en que mueran de forma natural.

Gladys Sanmiguel decía una frase muy bonita que dicen los soldados: ‘nosotros no estamos nunca el día en que nacen nuestros hijos o que mueren nuestros padres, pero estamos siempre listos a atender las necesidades de la Nación’.

Y con esas mismas palabras lo que queremos también en este país es que los padres y las madres dejen de enterrar a sus hijos, más bien que los hijos entierren a sus padres y sus madres, que es el orden natural de las cosas, de un país en paz.

Y eso se va a lograr por ustedes queridos soldados de tierra mar y aire y queridos policías. Ustedes son los que nos van a dar esa victoria para el pueblo colombiano que es la paz.

Muchas gracias.