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 Palabras del Presidente Juan Manuel Santos en el Centro de Investigación Obonuco, de Corpoica, en Nariño

 Pasto, 22 abr (SIG).

Señores comandantes de nuestro Ejército y Policía:

Hay un tema muy específico que quisiera mencionarles a todos y a todos los nariñenses. Hace cuatro meses una niña desapareció, Nicol (Palacios). Y hace cuatro meses la están buscando.

Y el 28 y 29 de abril se va a abrir una especie de convocatoria para que cualquier persona que tenga información sobre su paradero, pueda dar esa información.

Queremos recuperar a Nicol. El señor Gobernador (de Nariño, Raúl Delgado Guerrero), todas las autoridades.

Y además hay una recompensa de hasta 70 millones de pesos y se guardará absoluta reserva para quien dé algún tipo de información que nos permita encontrar a Nicol, que se encuentra desaparecida. Desapareció en el municipio de Buesaco (Nariño).

Y espero que con la ayuda de la comunidad, si alguien sabe de Nicol, que me lo haga saber, se lo haga saber a la Policía, a las autoridades, para poder recuperarla.

Quiero saludar también a los líderes de las comunidades indígenas del departamento, a los representantes del gobierno departamental y municipal, a los investigadores de Corpoica –tuve la oportunidad de reunirme con algunos de ellos¬, a los miembros de la junta directiva y a los directivos gremiales, que representan la academia; a los productores agropecuarios. Un invitado muy especial que nos acompaña, el presidente de Alquería, Carlos Enrique Cavelier; a mis amigos de los medios de comunicación.

Qué bueno estar aquí en Nariño una vez más y estar para un evento muy significativo, muy importante.

Esto que estamos haciendo el día de hoy va a tener un gran impacto en el futuro no solamente en Nariño, sino de todo el país, sobre todo en el lado de su desarrollo agropecuario, de su desarrollo rural.

Aquí estamos en Corpoica, en el Centro de Investigaciones que se llama Obonuco. Para quien no sepa, en quechua Obonuco quiere decir puerta de entrada.

Lo que aquí estamos haciendo, lo que hicimos el día de hoy, es abrir tres puertas a tres programas y tres sectores dentro del sector agropecuario, muy importantes.

La primera puerta tiene que ver con la innovación en materia de lechería. Fuimos a ver, a constatar cómo un programa que se está adelantando con la ayuda de los neozelandeses, de Nueva Zelandia, busca aumentar la productividad, la rentabilidad, de todos los productores de leche aquí en Nariño y en todo el país.

Los neozelandeses son tal vez  los productores de leche más eficientes del mundo entero, venden leche a todas partes. Y estamos trabajando con ellos para que nuestros campesinos, nuestros productores de leche, adquieran los conocimientos, la tecnología, las buenas prácticas necesarias para convertirnos –y tenemos cómo– en unos productores eficientes a nivel mundial.

Vemos cómo están haciendo experimentos y trayendo sus buenas prácticas en materia de genética, en materia de los pastos, el tipo de pastos que había que sembrar; cómo una combinación de diferentes buenas prácticas pues nos van a ayudar a hacer unos productores muy eficientes y así mejorar los ingresos y la calidad de vida de miles, millones de campesinos en todo el territorio. Pero sobre todo aquí en Nariño, donde la producción de leche es tan importante.

Hemos invertido unos recursos muy cuantiosos. En Nariño desde el año 2012 se han invertido más de 36 mil millones de pesos que han beneficiado a más de 22 mil productores.

Pero esa ayuda tenemos que dirigirla en forma más eficiente para que pueda traducirse en un mejor ingreso de forma permanente.

Los subsidios ayudan a sobrevivir durante un tiempo pero lo que realmente ayuda es la forma como se produce la ayuda para que esa producción se haga con más eficiencia y eso genere mayores recursos en todos nuestros campesinos, en todos nuestros lecheros.

Por eso este proyecto, que hoy vimos que está funcionando ya bastante bien, lleva dos años.

Aquí tuve la oportunidad de compartir con un neozelandés que está aquí hace dos años. Me explicó cómo iba de bien y cómo podríamos nosotros –imagínense ustedes lo que eso significaría–, volvernos productores inclusive más eficientes que en Nueva Zelandia, porque tenemos las condiciones, tenemos el clima.

Me decía: allá en Nueva Zelandia hay estaciones. Entonces hay periodos donde no hay producción de pasto. Aquí podemos producir pasto durante todo el año. Y esa producción de pasto en esta nueva tecnología es lo que genera una mayor productividad en materia de leche. 

De manera que qué bueno poder constatar este gran trabajo que está haciendo Corpoica, doctor Juan Lucas (Restrepo, Director de Corpoica), y simplemente  estimularlos a que continúen y que muy pronto podamos socializar y llevarle todas estas buenas prácticas a todos los campesinos a través de programas de asistencia técnica para que todos sean beneficiados.

Aquí hay más de 39 mil familias productoras. 57 de los 64 municipios de Nariño son productores de leche y por eso este programa tiene un impacto especial en el departamento de Nariño. Y por eso qué bueno que se esté impulsando con ese rigor y esa forma tan profesional como se está haciendo.

La segunda puerta de entrada. Hoy recibí una lección, he recibido varias. Me han enseñado mucho cómo es que se mide la productividad de la leche, cómo es que realmente podemos mejorar esa producción; cómo podemos el día de mañana ser exportadores de leche en lugar de importadores.

Entonces hoy recibí una noticia que yo no estaba enterado, que me emocionó mucho y que quiero compartirla con ustedes.

El doctor (Diego) Aristizábal, que es un funcionario de Corpoica en el plan que se llama el Plan Semilla, me explicaba cómo se originó este plan. Y me dijo: la ola invernal que a usted le tocó afrontar, Presidente, al comienzo de su primer gobierno –ustedes recordarán, lo primero que hice yo el 8 de agosto del año 2010, fue afrontar ese desastre natural, el peor que hemos tenido en nuestra historia– y esa ola invernal, ese desastre natural, destruyó aquí en Nariño la producción de miles de campesinos. Y entre  lo que se destruyó, se destruyeron sus semillas.

Entonces Colombia Humanitaria, los recursos que recogimos para ayudar a los damnificados de la ola invernal, dirigió unos recursos a un programa de volverles a dar a los campesinos las semillas para que volvieran a sembrar sus cultivos.

Y ahí se descubrió que existían una cantidad de obstáculos y de deficiencias en el uso de esas semillas.

Y de ahí nació este Plan Semilla que hoy estamos, en cierta forma, lanzando para 17 diferentes productos que los colombianos tenemos como capacidad de producir.

¿Por qué es tan importante este Plan Semilla y de qué se trata?

Resulta que la semilla pues es lo básico de cualquier producto, de ahí nace el producto.

Y voy a hacer una analogía: nosotros al comienzo del Gobierno le dimos mucha importancia a la primera infancia, nuestros bebés, nuestros niños recién nacidos, en cierta forma había estado descuidada.

Resulta que la inversión social más importante de cualquier sociedad es la inversión que se hace en la primera infancia. Cuando el niño o la niña aprende a aprender, un niño o una niña bien cuidado, bien cuidada desde el momento en que nace hasta el momento en que llega al colegio, va a ser mejor estudiante y después va ser mejor ciudadano o ciudadana.

Hay muchos estudios, todos los premios Nobel de Economía dicen: ‘ahí es donde hay que hacer una gran inversión en cualquier sociedad que quiera tener una mayor equidad’.

Pues resulta que en Colombia habíamos, en cierta forma, abandonado, o habíamos descuidado –yo no diría que abandonado, pero descuidado– esa parte de nuestro desarrollo.

Y por eso pusimos en marcha un programa que se llama ‘De cero a siempre’. Ya más de un millón de niños han sido beneficiados para darles un cuidado especial a los niños y niñas de primera infancia, que es uno de los programas que más rentabilidad social tiene.

Algo parecido sucede con la producción agropecuaria. Si tenemos una mala semilla pues vamos a tener un mal producto. Y descubrimos en este esfuerzo,  cuando les estábamos reponiendo a los campesinos de Nariño, que había una cantidad de problemas. La calidad de las semillas era muy deficiente y por consiguiente la producción era muy deficiente.

Y por eso se inició un plan para recuperar, limpiar, distribuir semillas de 17 especies básicas,  para dárselas a los campesinos y que puedan usar buenas semillas, lo que inmediatamente repercute en una mejor producción.

Semillas de cacao, o aguacate, de cítricos, de plátano, ahí me mostraron  alverja. Frijol, la papa, el arroz, maíz, yuca, entre otros, 17. Son cerca del 40 por ciento del total de la producción del país.

El Plan Semilla cubre 150 municipios. Se ha vinculado a 278 organizaciones, más de 20 mil familias. Y este es un paso indispensable en ese propósito de mejorar la productividad y el bienestar del campo.

El plan es que de aquí al año 2018 tendremos semillas de mejor calidad para sembrar y renovar por lo menos 250 mil hectáreas de esos 17 cultivos que se escogieron.

Un plan realmente importante, que va a tener un gran impacto, que ya está teniendo un gran impacto. Porque también se les está enseñando a los campesinos para que puedan cuidar mejor sus semillas. Después de varios ciclos de producción hay que cambiarlas, no hay que dejarlas de por vida. Las semillas se van deformando, van adquiriendo enfermedades. Todo eso es como un círculo virtuoso, en la medida en que podamos ir mejorando las semillas.

La tercera puerta que estamos abriendo y que ya está en marcha, es la calidad técnica de Corpoica. En el programa que hemos lanzado con Colciencias de atraer  doctores, gente con doctorados de las universidades del mundo, Corpoica ha sido  tal vez la institución que más la ha aprovechado.

Corpoica tenía 64 doctores, hoy ya son 103 y para fin de este año vamos a tener 120 y mi compromiso es que al final de Gobierno, doctor Juan Lucas, tengamos 300 personas con doctorado.

Tuve la oportunidad de reunirme con algunos de ellos, preguntarles qué han estudiado. Son personas maravillosas que han estudiado en las mejores universidades. Tienen unas carreras sofisticadísimas: biotecnología, biología física,  química, pero que están aquí y regresaron al país con gran pasión, con gran amor por su patria.

Todos y todas –la mayoría eran mujeres– eran personas totalmente comprometidas con su trabajo, con su institución  y con aportarle ese gran conocimiento que han venido acumulando a través de todos estos años de estudio, al país.

Yo quiero felicitarlos a todos, a los doctores y a usted, doctor Juan Lucas, porque eso es lo que el país necesita.

Si queremos avanzar  en ciencia y en tecnología, que es la base del desarrollo hacia el futuro, tenemos que hacer programas como ese, programas como el neozelandés para mejorar la productividad de la leche, programas como el Plan Semilla para mejorar la productividad de todos esos 17 productos y traer conocimiento, talento, eficiencia, para que esto se vuelva un proceso de mejoramiento continuo.

O sea que hoy es el Día de la Tierra, hoy se está celebrando en el mundo entero el Día de la Tierra.

Colombia es uno de los países con mayor potencial para aumentar la producción de alimentos, en un mundo que está demandando cada vez más alimentos. Nos han dicho de la FAO, somos uno de los siete u ocho países.

¿Cómo lo hacemos? Lo hacemos haciendo exactamente lo que hoy hemos visto,  lo que está haciendo Corpoica, mejorando la productividad, trayendo ciencia, tecnología. Investigando mejor, aplicando las buenas prácticas y ofreciendo mejores  productos  y una mejor productividad.

Nosotros tenemos 27 mil especies de plantas, tenemos una riqueza inmensa que no hemos sabido aprovechar. Hay que defender  nuestro medio ambiente y defender  nuestra biodiversidad, pero aprovechar mucho mejor el campo.

Informe de la Misión Rural

Y esto me lleva a la parte social, que fue lo que el doctor José Antonio Campo me acaba de entregar como una parte de la Misión Rural, que tiene que ver con cómo hacemos para mejorar la calidad de vida de todos los compatriotas que viven en el campo, donde está infortunadamente concentrada la pobreza y la desigualdad.

Nos ha dado unas formulas o nos ha dado unas recomendaciones. Y esto encaja perfectamente dentro del plan que estamos nosotros adelantando como país, porque el sector agropecuario es uno de los sectores fundamentales y el único sector de desarrollo rural, el único sector que tiene que ver directamente con el proceso de paz.

El punto número uno de los acuerdos de La Habana tienen que ver con el desarrollo rural y eso tiene mucho que ver con lo que el doctor José Antonio Ocampo nos ha transmitido hoy como recomendaciones y tiene mucho que ver con estas tres puertas que estamos abriendo en el día de hoy en esta sede de Corpoica.

De manera que  qué bueno estar aquí en este departamento en este evento, señor Gobernador y cómo le agradezca sus palabras.

Porque esto que estamos haciendo aquí es parte de esa visión que yo tengo, que compartimos con usted, Gobernador, con usted,  señor Alcalde, y con todos los nariñenses: una Colombia en paz, una Colombia más equitativa, una Colombia mejor educada.

Y Nariño pues es un departamento que ha tenido una experiencia especialmente dura en este conflicto de más de 50 años.

Tuve el inmenso honor –porque para mí es un honor– y la satisfacción que en Nariño ganamos las elecciones en el año 2010 y las volvimos a ganar en el 2014 con una votación contundente.

Y por eso mi gratitud y mi amor por Nariño serán hasta el último día de mi vida.

Cómo me honra que ese amor sea correspondido, querido Gobernador, porque usted me mostraba ahí unas encuestas  donde dice que Nariño es uno de los departamentos que más me quieren.

Por eso le agradezco mucho este apoyo, el apoyo que hemos recibido de usted. Usted mismo lo decía, somos de corrientes políticas diferentes pero hemos trabajado de forma muy eficaz, muy eficiente, produciendo resultados durante estos casi cuatro años de su mandato, casi cinco años del mío. Y para mí ha sido una verdadera satisfacción.

Esas inversiones que se han hecho en Nariño –nunca antes ningún Gobierno había hecho tanto por Nariño– lo hago es por convicción, por amor y porque sé que invertir en Nariño tiene una altísima rentabilidad para todo el país.

Y cuenten ustedes con que seguiré invirtiendo los recursos que tengamos nosotros a nuestra disposición.

No solo lo que ya se mencionó; hay otras inversiones muy importantes que hemos venido haciendo con el Alcalde Guerrero, con quien también hemos trabajado de la mano en vivienda social, en la vivienda gratis.

Hoy veíamos todos esos proyectos que ya están en funcionamiento. En los programas sociales que estamos haciendo, los colegios allá en Pasto, el acueducto. En fin, todas esas inversiones, pues son algo muy  importante.

Pero usted bien lo dice, señor Gobernador, esas inversiones son importantísimas, es la forma de construir la paz.

Pero lo más importante es poder dejar a este departamento y a este país en paz.

Poe eso, estímulos como los suyos, Gobernador, como los que he recibido aquí, son los que me llenan de combustible para seguir perseverando en la búsqueda de la paz.

Yo sabía, yo fui marino, yo estuve en la Marina, me enseñaron a navegar y me enseñaron que  si uno escoge un puerto de destino e inicia una travesía, no importa si se presentan tormentas, no importa si el mar esta agitado. Si uno sabe bien para donde va, allá llega.

Y yo sé para donde voy.

Voy para Colombia en paz. Seguiré perseverando con toda la decisión.

Por eso el apoyo de ustedes, el apoyo del pueblo colombiano, es lo que nos va permitir   llegar a ese puerto de destino: una Colombia en paz, con más equidad y mejor educación.

Por  eso, este apoyo de Nariño, un departamento que ha sido golpeado  por la violencia como pocos, ha sido y sigue siendo golpeado por la violencia como pocos; es un departamento que se merece la paz, como nos la merecemos todos los colombianos.

Por eso muchas gracias por su apoyo, porque ese apoyo es indispensable para llegar a ese puerto de destino.

Y que oigan los señores de las Farc las palabras que están pronunciando todos los colombianos, como lo decía el Gobernador, como lo he dicho muchas veces: cumplan con sus promesas.

Vean que el pueblo colombiano exige resultados, no simple retórica. Sentémonos a llegar al fin de este conflicto lo más pronto posible.

Así es como vamos a evitar más víctimas, más muertes y más dolor.

Y así es como vamos a poder realizar el potencial enorme que tienen departamentos como Nariño y que tiene un país como Colombia.

Muchas Gracias.