Este es el sitio de la Presidencia Agosto 2014 - Diciembre 2015 - última actualización 10 de diciembre de 2015
Skip Navigation LinksPresidencia > Noticias > 2015 > Agosto > Intervención del Presidente Juan Manuel Santos en el cierre de la Gira ‘Estamos Cumpliendo’

 Sistema Informativo de Gobierno

31/08/2015

 

 Intervención del Presidente Juan Manuel Santos en el cierre de la Gira ‘Estamos Cumpliendo’

 Bogotá, 31 ago (SIG).

Este es un evento típico de rendición de cuentas, para contarles el resultado lo que hemos venido haciendo durante los últimos 40 días.

Hace 40 días iniciamos una gira que denominados Estamos Cumpliendo, una gira por todos los ministerios y por todos los departamentos administrativos, tratando de hacer un balance; qué hemos hecho en los últimos 5 años, qué hemos logrado, qué no hemos logrado, por qué no lo hemos logrado y qué nos vamos a proponer para los próximos 3 años que nos faltan de Gobierno.

Esos ejercicios son útiles, son necesarios. Son un aspecto fundamental de esa filosofía que yo siempre he querido ponerle a mi Gobierno y a cualquier Gobierno que es precisamente la filosofía del Buen Gobierno, buscar cada vez mayor eficacia y eficiencia en las gestiones del Estado, transparencia y rendición de cuentas.  Y eso fue lo que quisimos hacer durante estos últimos 40 días.

Estuvimos en 21 ministerios y quisimos combinar, íbamos a hacer dos ministerios y al mismo tiempo íbamos a ciertas regiones del país. Regiones que tenían que ver con la actividad de cada ministerio, de cada departamento administrativo.

Y esa gira la completamos la semana pasada el viernes aquí en Bogotá con Colciencias.

Lo primero que quisiera destacar es que el cumplimiento del Plan de Desarrollo anterior que fue una de las referencias que utilizamos en este balance en cada Ministerio, fue un cumplimiento muy adecuado, muy positivo.

El balance del cumplimiento del primer Plan de Desarrollo fue del 86 por ciento, 86 por ciento se cumplieron las metas en el primer cuatrienio de acuerdo a los planes que nos propusimos y ese es un nivel de cumplimiento muy positivo. Antes no se había logrado acercarse siquiera a esa cifra.

Nosotros también en estos ejercicios quisimos que los propios funcionarios muchas veces son los que más conocen las debilidades del Gobierno que fueran críticos. Hemos querido impulsar la autocrítica, eso es parte fundamental también del Buen Gobierno.

Muchas veces cree uno que es dueño de la verdad y resulta que se está equivocando o está haciendo las cosas mal o está fijando prioridades que no son las importantes. Y por eso, estar uno permanente abierto a la crítica y a la crítica constructiva es algo muy necesario.

Y siempre hemos tenido y lo que queremos en este segundo periodo, en estos tres años que nos quedan es tener una visión clara sobre hacía dónde queremos ir porque eso también es parte fundamental del Buen Gobierno o de la vida en General.

Si uno no sabe bien para dónde va, se pierde. Comienza uno a divagar y yo lo repito con mucha frecuencia, eso fue lo que yo aprendí en la Armada Nacional, aprendí a navegar, enseñaba a navegar y me enseñaron la importancia de tener un puerto de destino.

Si uno sabe para dónde va, si uno sabe qué es lo que quiere, las dificultades las puede uno convertir en oportunidades. Los obstáculos los puede uno convertir en formas para llegar más rápido al objetivo y así se hace en la navegación.

Si uno sabe para dónde va, si vienen unos vientos fuertes vienen tormentas, las puede uno utilizar, inclusive, para llegar más rápido al puerto de destino.

Y eso es lo que hemos querido tratar de buscar en cada uno de los ministerios. Qué dificultades podemos convertir en oportunidades. Esa es una filosofía muy importante que hemos venido sosteniendo desde el primer día de Gobierno.

Ustedes se acordarán que el 7 de agosto del año 2010, mi primer acto de gobierno fue ir a la Mojana a atender a las víctimas, a los damnificados de la ola invernal. La peor ola invernal, el peor desastre natural de nuestra historia.

Y nos propusimos ese día buscar la manera de convertir ese desastre en una oportunidad y que la gente que fuera víctima, al final del ejercicio quedara mejor que antes. Y la verdad que después de dos años de trabajar intensamente, muchísima gente, sector público, sector privado, las Fuerzas Armadas por supuesto a todos los organismos de socorro pudimos decir cuando aquí en este mismo sitio hicimos el balance de Colombia Humanitaria, cuánta gente había sido atendida, cómo fueron atendidos y en qué condición quedaron.

Pudimos decir, no todos pero una mayoría quedaron mejor de lo que estaban antes del desastre natural. Y ese ha sido una constante en nuestro Gobierno, tratemos de buscar que las dificultades las convirtamos en oportunidades.

Yo quisiera que ustedes vieran un video, un video que resume un poco el resultado de este ejercicio. A cada ministra, a cada ministra, a cada director de departamento les dijimos: sabemos que tienen muchísimos objetivos, muchísimas metas. Es lógico, muchos ministerios tienen diferentes áreas que cubrir pero escojan una meta con la que se puedan comprometer públicamente y que en cierta forma esa sea su guía, su norte para que esa meta también sea el medidor, el indicador de cumplimiento.

Cada ministro, cada ministra, cada director o directora de departamento escogió una meta. Ustedes ven aquí estos cheques que están todos colgados es el resultado de ese ejercicio y yo simplemente les voy a resumir en un video, generalmente es mucho más elocuente que las palabras del Presidente.

El video resumen en dos minutos el ejercicio que hicimos, por favor.

(…)

Este es el resumen de estos 40 días de rendición  de cuentas, de balances, de ejercicios de prospectiva en esos cheques y en esos resultados que ustedes acaban de escuchar.

Y eso lo estamos haciendo sobre lo que hemos venido construyendo, eso también ha sido una constante, una constante del buen gobierno y una constante de cualquier gobierno o cualquier democracia.

Cuando hay cambios, cuando está la normal alternación en el poder en lugar de querer reconstruir todo, cambiar todo uno debe construir sobre lo construido.

Y así lo hicimos desde el primer momento del Gobierno -7 de agosto del año 2010- nos reunimos en el gabinete, dijimos, vamos a construir sobre lo ya construido. Hay unos avances, inclusive –me acuerdo que les dije- los famosos “tres huevitos”, hay que construir sobre lo que se ha avanzado. En materia de seguridad tenemos que continuar esta labor y ver dónde nos concentramos para ser más efectivos.

Y logramos, con esa filosofía tener los resultados más contundentes por ejemplo contra las Farc en su historia. El número uno, acuérdense de ‘Alfonso Cano’, el número dos, el ‘Mono Jojoy’, y 63 llevamos, 63 cabecillas que han sido neutralizados.

Hoy podemos decir que tenemos el índice de homicidios más bajo de los últimos 40 años, lo mismo con el secuestro.

Tenemos problemas porque el crimen y el delito van evolucionando, van surgiendo nuevos problemas; problemas con seguridad ciudadana pero ahí también estamos aprendiendo y construyendo sobre lo construido y avanzando.

Y con esa filosofía en la confianza inversionista, que era la que venía de atrás, vamos a construir sobre lo construido, vamos a generar más confianza inversionista.

Es fundamental para el crecimiento del país, los inversionistas nacionales y extranjeros son una condición necesaria para el crecimiento económico, para el progreso del país y ustedes han visto los resultados de esa mayor inversión, de esa mayor confianza inversionista en estos últimos 5 años.

A tal punto, a tal punto que en el primer trimestre de este año, el año 2015, por primera vez en la historia de Colombia la inversión superó el 30 por ciento del tamaño de la economía.

Eso hace unos años, los economistas aquí presentes lo recordarán, los debates sobre cómo podemos hacer los colombianos para aumentar la tasa de inversión de la economía y soñábamos con tener esos niveles que tenían en el Asia, que hicieron en el Asia el ‘Milagro Asiático’ porque tuvieron una alta inversión.

Pues logramos la inversión más alta en la historia y la inversión extranjera más alta de la historia del año pasado que se ha venido abajo por la situación económica internacional por la baja de los precios del petróleo porque un ingrediente importante de esa inversión había sido en el sector minero energético.

Y quisimos también construir sobre lo construido en materia de lo que se llamaba la cohesión social, y eso se nos convirtió a nosotros en una prioridad.

Reducir las brechas, reducir las desigualdades entre las personas y entre las regiones y me acuerdo perfectamente cómo en el primer gabinete les dije a todos los ministros y ministras, todos los proyectos deben tener unas pruebas ácidas,  vamos a aprobar o a negar los proyectos con unos indicadores sobre qué impacto van a tener los proyectos sobre los indicadores sociales.

El indicador de lucha contra la pobreza, de lucha contra la pobreza extrema, el indicador sobre generación de empleo y ahí también hemos sido muy exitosos afortunadamente porque hoy podemos decir que hasta finales del año pasado hemos logrado reducir la pobreza más que cualquier otro periodo de nuestra historia, en un periodo de 4 años, más de 12 por ciento, 4 millones 4 mil colombianos y colombianas salieron de la pobreza.

Y algo parecido podemos decir sobre la pobreza extrema, a tal punto que uno de los indicadores que nos hemos propuesto para el año 2018, perdón este no es para el año 2018 sino para el año 2025,  es eliminar totalmente la pobreza extrema, que la podamos reducir mucho más de lo que nos propusimos.

Está más o menos en 8.6 por ciento el año pasado, lo que ha trascurrido de este año hemos venido avanzando porque sabemos que los indicadores así lo demuestran, no tenemos las cifras redondas pero sabemos que la tendencia ha continuado.

Como también lo del empleo, ahí hemos sido muy exitosos. Tan exitosos que los organismos internacionales nos han señalado como el país estrella en la generación de empleo en estos últimos 4 y 5 años.

Hemos logrado generar más empleo que cualquier otro país de la región y hemos logrado algo que el Fondo Monetario me lo decía, eso no lo habíamos visto casi que en la historia del Fondo Monetario, un país que 57 meses seguidos bajó la tasa de desempleo mes tras mes.

Y les tengo una buena noticia en ese sentido, acaban de salir las últimas cifras de empleo, salieron de horno, el Dane (Departamento Administrativo Nacional de Estadística) lo acaba de publicar. Seguimos con esa tendencia.

El desempleo para julio de este año, o sea julio del año 2015 fue 8.8 por ciento que es el nivel más bajo de los últimos 15 años y por qué decimos 15 años, porque es que hace 15 años se cambió la forma de medir el desempleo.

Hemos creado  de julio a julio 562 mil empleos, es decir 5262 mil personas en este último año resultaron ocupadas que no tenían una ocupación en julio del año pasado. O sea que sigue la tendencia, a pesar de las dificultades económicas, a pesar de la tormenta que estamos viviendo el empleo se sigue generando el desempleo sigue bajando.

Y algo de estas cifras que me produce una gran satisfacción. Por primera vez en julio de este año las 13 ciudades que se miden en materia de desempleo, las 13 en las áreas metropolitanas registraron una tasa de desempleo menor al 9 por ciento y una tasa de ocupación mayor al 61 por ciento.

¿Por qué estas cifras son importantes? La tasa de ocupación mide cómo está creciendo la demanda por empleo, la cantidad de gente que sale al mercado laboral a exigir o a pedir empleo.

En la medida en que esa tasa sube se vuelve más difícil bajar el desempleo porque si más gente está pidiendo, está solicitando empleo pues más difícil es bajar esa tasa de desempleo porque las matemáticas son exactas. Si hay mayor demanda pues va a ser más difícil darle a esa mayor demanda una oferta.

Cuando se producen los dos fenómenos, ahí es donde se puede constatar que las políticas de generación de empleo sí están siendo efectivas porque a pesar de que más gente está saliendo a pedir empleo, a buscar empleo seguimos bajando la tasa de desempleo.

Podríamos y no voy a repetir todo, mucho de lo que hemos hecho está consignado en esta publicación que espero que les repartan a ustedes, a todos. Ahí está como un brochazo de todo lo que hemos venido haciendo, repito, construyendo sobre lo construido y con una visión clara, ese país en paz, ese país más equitativo y ese país mejor educado.

Son esos tres conceptos que esbozamos aquí también, en esta Plaza (de Armas) el 7 de agosto; el 20 de julio en la Plaza de Bolívar, el 7 de agosto del año pasado cuando me posesioné por segunda vez.

¿Qué dije yo? Yo quiero un país en paz, un país con más equidad y un país mejor educado como visión. Una visión que queremos convertir en realidad.

Y ese es nuestro norte, ese es nuestro puerto de destino. En la medida en que podamos ir trabajando todos en forma conjunta para lograr ese objetivo, y cuando digo todos es todo el país.

El país debería unirse todo entorno a unos objetivos porque es cuando los países logran esos objetivos. Cuando los países se dividen, cuando los países comienzan a pelear entre si su suciedad, a dividirse se polarizan y se estancan.

Y eso lo vemos a través de la historia, por eso la unidad en torno a unos objetivos es tan importante. Y eso me lleva a ratificarles a ustedes mi complacencia por la demostración de unidad que hemos tenido en estos últimos días entorno a lo que está sucediendo en Venezuela.

Ahí es cuando los países tienen que unirse y con una sola voz decir: aquí protestamos, aquí estamos unidos, vamos a actuar al unísono entorno a nuestros objetivos.

¿Cuál ha sido, también en ese sentido, esos principios o esa estrella que nos ha guiado en esta difícil situación?

Nuevamente uno acude a unas normas, a unos procedimientos. El estilo de nuestra política exterior desde el primer momento ha sido un estilo pragmático donde la diplomacia y el dialogo debe primar. Preferimos la concertación que la confrontación y creemos que es la forma más efectiva de lograr unos objetivos.

Y creo sinceramente que en la política exterior cuando vemos lo que teníamos hace unos cinco años en el mundo entero y lo que tenemos hoy, la diferencia es abismal.

Acuérdense hace cinco años estábamos en todas las listas negras, teníamos bloqueados todos los tratados internacionales en Estados Unidos, en Europa, nos estaban poniendo visa por todos lados.

Hoy la situación es diametralmente opuesta. Y vamos a continuar con esa política de firmeza y al mismo tiempo diálogo y diplomacia que no son incompatibles, todo lo contrario, son totalmente compatibles.

Y eso ha sido nuestra norma de conducta en esta situación.

La diplomacia tiene sus formas, la diplomacia tiene sus procedimientos y entonces actuar con toda firmeza como lo hemos hecho.

Y la firmeza no quiere decir gritar más, la firmeza es ponerse en una posición clara y firme frente a una situación como lo hemos expresado en público y en privado.

Una situación de protesta, una situación de reclamo cuando uno ve lo que está sucediendo y la violación a los derechos fundamentales de nuestros compatriotas.

Y por la vía diplomática, ¿cuáles son esos procedimientos? Primero el diálogo directo que hemos, desde el primer día, insistido en ese diálogo directo.

Inclusive las Cancilleres se reunieron, pero no se produjo ningún resultado. Las protestas nuestras que fueron puestas sobre la mesa de forma clara y enérgica; no fueron escuchadas, dijeron que eso no era verdad que eso era un invento de los medios de comunicación, cuando teníamos los testimonios de nuestros compatriotas y los seguimos teniendo todos los días.  

Ese diálogo directo no produjo resultados.

¿Cuál es el paso siguiente? En la diplomacia que es lo que hemos seguido, llamar a consultas al Embajador (Ricardo Lozano). Que fue lo que hicimos cuando la única promesa de ese diálogo, y ahí estaba el señor Defensor del Pueblo (Jorge Armando Otálora), que dejaran que el Defensor del Pueblo, como decían que eso no estaba sucediendo, fuera y verificara con sus propios ojos la situación de nuestros compatriotas en aquellos barrios donde estaban siendo víctimas de este atropello.

Accedieron, les dieron una hora, dos de la tarde se presentó el señor Defensor del Pueblo al sitio acordado y no cumplieron. Fue cuando me comunicaron que había sucedido lo que sucedió, que yo di las instrucciones a la Canciller (María Ángela Holguín), elevé al siguiente nivel esta situación en materia de protesta diplomática, llamé a consulta al Embajador.

Cuál es el siguiente nivel, en lugar de diálogo directo, que las instancias multilaterales puedan en alguna forma opinar, intervenir, ser conscientes de la situación.

Hicimos eso también.

De ahí que yo le haya pedido a la Canciller convocar a la OEA, los cancilleres de la OEA y los cancilleres de Unasur,  que son las dos instancias regionales que tenemos, para ponerlos en conocimiento de la situación.

Así se procede en diplomacia, manteniendo el diálogo sin que eso quiera decir que sea una demostración de debilidad. Todo lo contrario, uno puede, repito, combinar la firmeza que no quiere decir gritar más, pero firmes y al mismo tiempo usar los procedimientos de la diplomacia que es cómo se deben arreglar los problemas entre naciones civilizadas.

Y Colombia es una nación civilizada y Colombia seguirá en ese camino: firme, con toda la prudencia del caso defendiendo sus intereses y defendiendo sus derechos.

En otros frentes, en el frente por, ejemplo de la justicia. En la justicia también hemos avanzado muchísimo. El señor Ministro de Justicia (Yesid Reyes) ha dicho con mucha elocuencia, con mucha claridad, es además profesor de derecho, que lo que se ha venido haciendo cuando uno lo suma, cuando uno lo agrega es una verdadera reforma de fondo a la justicia, de todos los códigos que se han venido aprobando, lo que se aprobó en esta última reforma de Equilibrio de Poderes, todas estas reformas que se han presentado ante el Congreso, que se han aprobado en su conjunto, representan una gran reforma.

Pero que también, lo decía el Ministro de Justicia y creo que también lo dice el sentido común, la mejor reforma que se puede hacer para mejorar cualquier institución, cualquier poder público es poner a la mejor gente a manejar estas instituciones.

Las instituciones al fin al cabo son lo que las personas que las manejan quieren que sean, así como en la OEA decía el expresidente Alberto Lleras, la OEA es lo que los países miembros quieren que sea. O las instituciones es lo que los miembros de esas instituciones, quienes las manejan, quieren que sean.

Y ahí hay una labor muy importante que hacer. Por ejemplo, en la parte de la justicia, cómo se nombran los magistrados, los jueces. Lo mismo en el Congreso, a quién se elige, cómo se eligen. Eso es de la esencia de lo que podría ser una gran reforma.

En ese orden de ideas nosotros tomamos una decisión por ejemplo en lo que se refiere al Presidente de la República. Yo tengo el poder de designar a dedo a quien yo quiera para que sea el próximo magistrado de la Corte.

Por voluntad mía, del Gobierno. Yo ese poder lo estoy supeditando a un procedimiento que me lo pidieron las ONG que están interesadas en mejorar la forma de designar y de elegir a los miembros de la Justicia o del Congreso, y expedí un decreto donde me obligo a seguir un procedimiento.

Lo primero es una convocatoria pública, para toda aquella persona que aspire, que crea que tiene los méritos suficientes para ser ni más,  ni menos que magistrado de la Corte Constitucional de Colombia. Y así procedimos, hicimos la convocatoria pública, se ha presentado 72 candidatos, ya tenemos la lista, esta misma noche vamos a publicarla para que se surta el procedimiento.

¿Cuál es ese procedimiento?

Que durante los próximos 10 días, 15 días la gente pueda opinar sobre todo y cada uno de esos candidatos.

Verificar que efectivamente cumplen con los requisitos.

Y una vez con base en esas apreciaciones que todos los colombianos pueden hacer comienza el proceso de selección, y comienza a seleccionarse los más idóneos, los más apropiados y que harán finalmente un grupo de los cuales yo escogeré tres, que son los que se presentan ante el Congreso de la República para que elijan al Magistrado.

Digo esto porque es una forma muy importante de ir mejorando nuestras instituciones, quienes abogan por hacer borrón y cuenta nueva de nuestras instituciones, no se dan cuenta del tremendo daño y tremendo costo que podría acarrear semejante procedimiento, semejante vía.

Las instituciones siempre tienen que irse renovando, siempre tienen que irse modernizando, siempre tienen que irse mejorando, de la esencia misma de cualquier institución  y así funciona la democracia.

Las democracias son muy perfectas pero tenemos siempre que estar con una mente de mejoramiento continuo en esa dimensión.

Y están por supuesto también muy en la agenda de coyuntura la situación económica, lo que ha venido sucediendo en los mercados internacionales, quién iba prever, quién iba imaginarse que el precio del petróleo la semana pasada bajara a 40 dólares, cuando hace un año estaba por encima de 100.

Quién iba prever que la economía de China, que ha sido como el motor de la economía mundial durante estos últimos años, se iba a desinflar.

Quién iba a prever que la burbuja China iba a estallar, nadie. Pero ahí es cuando uno tiene que actuar nuevamente con oportunidad y con unos principios y unas metas claras.

¿Cuál ha sido los principios y las metas claras frente a esta situación, con el equipo económico?

Mantener la confianza que con tanto esfuerzo hemos logrado obtener de los mercados internacionales y de los inversionistas de nuestra economía. Esa confianza se mide por el riesgo país.

Cuánto nos cobran a los colombianos si queremos ir al mercado internacional a pedir plata para financiar algún proyecto. Eso se llama el riesgo país.

Entre más cobren, menos confianza hay. Entre más confianza menor costo. Con nosotros hemos logrado en estos cinco años reducir el costo a un nivel muy razonable.

Les doy un ejemplo de lo que eso quiere decir: si nosotros hoy salimos al mercado internacional nos cobran un dos por ciento adicional, es decir lo que llaman 200 puntos básicos, un dos por ciento.

Si va Brasil, que ayer entro infortunadamente, nos afecta a todos, oficialmente en recesión, es con un 50 por ciento más, es decir 300 puntos básicos. Si van a los mercados internacionales un poco más.

Si va Venezuela les cobran no un dos por ciento, 53 o 55 por ciento más.

Eso lo que quiere decir confianza en la economía, y nosotros hemos querido mantener esa confianza, que la gente sepa que estamos haciendo las cosas bien pensando en el largo plazo y por eso hicimos los ajustes que hicimos, de un solo envión sacamos 17 billones de pesos del presupuesto de inversión del Plan de Desarrollo, nos hemos apretado el cinturón internamente.

Pero al mismo tiempo debemos mantener el crecimiento y el crecimiento se mantiene haciendo políticas, lo que llaman los economistas anticíclicas, es decir estimulando aquellos sectores que más jalonan la economía, y eso fue lo que hicimos con el programa PIPE 2.0.

Y ahí estamos enfocando los recursos en aquellos sectores como la infraestructura, como la vivienda, como las aulas, los colegios que vamos a construir en estos próximos tres años porque eso tiene un efecto dinamizador de la economía muy importante.

Y cual ha sido el balance de todo esto que hemos hecho que hemos logrado mantener la confianza en nuestra economía, esos son logros muy importantes, y la gente se pregunta, bueno, ¿pero la tasa de cambio?

Y aquí yo le preguntaría al Ministro de Hacienda, cuál ha sido la discusión en el Banco de la república sobre tasa de cambio, sobre si este nivel es exagerado, si este nivel es el adecuado, y que vendría ser una economía como la colombiana.

Donde el Banco de la República, yo quiero decir que afortunadamente tenemos una política monetaria y una institucionalidad en ese frente muy sólida, con mucha credibilidad. Cuál ha sido un poco la discusión en el Banco sobre en ese tema en particular. Es uno de los temas que más le preocupa a la gente y donde más tranquilidad debemos dar nosotros hacia el futuro.

Ministro de Hacienda (…)

Gracias Ministro..

Y hay un aspecto sobre ese tema que yo quisiera resaltar. Nosotros vivimos durante mucho tiempo con una tasa de cambio sobre valorada y le decía yo a los distinguidos industriales que asistieron a la Asamblea de la Andi (Asociación Nacional de Industriales), aquí está el doctor Bruce (Mac Master, Presidente de la Andi) que hace un año el reclamo era una tasa de cambio sobre valorada y ahora el reclamo es, o la preocupación mayor es la tasa de cambio demasiado depreciada.

Eso todo es negativo. Lo cierto en cuanto a nuestra situación económica es que nosotros hicimos toda la apertura económica con una tendencia hacia una tasa de cambio sobrevalorada y ese fue el reclamo permanente del sector productivo, que nos van a poner a competir con unas condiciones de competitividad muy precarias y con una tasa de cambio sobrevalorada.

Y tuvimos con el Ministro de Hacienda una discusión muy interesante, con el Subsecretario del Tesoro (Nathan Sheets) que venía de la Reforma Federal de Estados Unidos hace unos días en donde resaltábamos la gran oportunidad que tenemos en este momento con esta nueva situación, situación que es estructural, esto no es un aumento en la tasa de cambio de un momento a otro, que va a volver a los niveles actuales, no; vamos a acostumbrarnos a una tasa de cambio como la que estamos hoy viviendo.

Eso nuevamente con la filosofía que ofrezca oportunidades enormes.

Esta situación nos abre unas puertas que antes no estaban abiertas y es lo que tenemos que aprovechar, decíamos, cómo los países asiáticos, los “tigres asiáticos” una de las razones por las cuales durante tanto tiempo mantuvieron un desempeño económico tan positivo, con tasas de crecimiento tan altas, conquistando todos los mercados internacionales con creces precisamente porque mantuvieron una tasa de cambio subvaluada.

Es decir, depreciada, eso fue una de las condiciones necesarísimas e importantísimas para explicar el éxito de los países del Asia que se le llaman los ‘Tigres Asiáticos’.

Y eso es lo que tenemos ahora, una oportunidad de oro para –como quien dice- desprendernos definitivamente, vacunarnos contra la enfermedad holandesa, fortalecer el sector productivo y no solamente aprovechar esta situación de una tasa de cambio mucho más competitiva sino al mismo tiempo, que es lo que estamos haciendo, mejorar las condiciones de competitividad.

De ahí, que gracias a Dios, vienen las inversiones por ejemplo en las grandes carreteras que estamos haciendo, en la conexión de todos los municipios con las TIC para que la fibra óptica, la banda ancha y la tecnología puedan ser utilizadas para mejorar la competitividad de las empresas y de las regiones.

O sea que lo que tenemos ahora es una gran oportunidad para aprovechar esta coyuntura, esta crisis internacional y fortalecernos nosotros como lo estamos haciendo. No se nos olvide que estamos creciendo 6 o 7 veces más este año que el promedio de América Latina. Algo bueno debemos estar haciendo pero podemos aprovecharlo más y si miramos con visión de largo plazo lo vamos a poder aprovechar más.

Por eso, yo le decía a muchos de los empresarios y muchos de los agentes económicos, el pesimismo en este momento es el peor aliado, el optimismo tenemos que mantenerlo y hay razones muy válidas para ser optimistas, ahí están, están presentes y en la medida en que podamos aprovechar esas oportunidades vamos a tener un mejor país.

Y finalmente pues está la parte de equidad, el país mejor educado, el país mejor educado está íntimamente ligado con la paz y con la equidad.

El mejor camino para lograr más equidad es tener una buena educación y que todo el mundo tenga la posibilidad de tener una mejor educación, por eso decretamos la gratuidad total  del grado cero al grado 11 para todos los colegios públicos hemos aumentado los cupos, la cobertura en la educación superior en forma muy importante. Ya vamos por 46 por ciento, lo recibimos como en 36, 37 por ciento, hemos aumentado casi 10 puntos.

Y con la Ministra (de Educación) Gina (Parody) estamos muy, muy concentrados en ir mejorando la calidad de la educación porque los países van a tener éxito hacia el futuro, el mundo cada vez más globalizado en la medida en que su sector educativo, su capital humano sea el mejor.

Y por eso no nos quisimos comparar con nuestros pares, nos hemos querido comparar es con los mejores del mundo. Por eso uno de los propósitos de nuestra entrada a la OCDE es ese, compararnos con los mejores, que en la educación no nos vamos a comparar con Bolivia, o con Ecuador, o con Venezuela. No. Nos vamos a comparar con Corea, con Shanghai, con Estados Unidos porque tenemos es que pensar que el mundo globalizado nos obliga a tener una filosofía de exigencia, sobre todo en materia de educación.

Pero ahí tenemos un reemplazo enorme, como por ejemplo la cobertura en la educación que ya la volvimos gratis. Pero la cobertura llevó a América Latina y entonces a Colombia hace unas décadas a decir, con tal de tener cobertura hacemos lo que sea necesario entonces no construimos los suficientes colegios sino que comenzamos a poner a los estudiantes a ir jornadas más cortas, 4 o 5 horas, y entonces rotábamos a los estudiantes en un mismo colegio.

Hoy, ese es el gran problema, que no tenemos colegios suficientes para la jornada única y ya sabemos que la jornada única es una condición necesarísima para poder aumentar la calidad de la educación. Está comprobado, si los niños van al colegio 8 o 9 horas van a salir mejor preparados que si van 5 horas.

Y si entre otras cosas tiene una gran, gran efecto en la seguridad ciudadana y en la seguridad de las familias.

Ustedes no se imaginan la felicidad de las mamás cuando les decimos, sus hijos van a poder ir al colegio 8 horas en lugar de 5 porque esas 3 horas libres son las 3 horas que los hijos quedan expuestos a las pandillas, al narcotráfico a todo eso malo que están expuestos nuestras niñas y niños en el colegio.

Entonces qué hicimos. Lo que hicimos fue anticipar un trabajo que se estaba haciendo o una tendencia de construcción de aulas, de construcción de colegios para los próximos 70, 80 años a los próximos 3 años y eso tiene un efecto también dinamizador de la economía y entonces la parte de la educación junto con las becas que estamos dando, ‘Ser Pilo Paga’, las becas para los docentes, la capacitación para nuestros docentes, el corazón de esta política.

Todo eso es lo que estamos haciendo para ir mejorando que ustedes puedan pues tener un mejor país con mejor educación.

Y la parte, antes de terminar, la parte de la paz. En la paz vamos bien, ayer llegaron los negociadores de esta ronda número 40, el número 40 se está convirtiendo en un número como clave. Llevamos 40 años, y ayer decíamos con doña Nydia Turbay, 40 años de la Fundación Solidaridad por Colombia.

Esta es la ronda número 40 del proceso de paz.

Lo que me informaron anoche y que me van a informar con más detalle esta tarde, es que en estos dos, tres semanas, se ha avanzado mucho más de lo que se ha avanzado casi que en los últimos seis meses o el último año.

En qué temas: en el tema de la justicia y en el tema del fin del conflicto. Aquí veo al general Flórez,  que está discutiendo ese tema del fin del conflicto y ya el tema del cese al fuego bilateral y definitivo, de cómo se van a desarmar. En ambos frentes se ha venido avanzando muy positivamente.

Y lo que yo quiero repetirles a ustedes hoy es que ese puerto de destino en materia de paz es un puerto de destino maravilloso. Y reiterarles, no hay una coma, no hay un punto, no hay un adjetivo en lo que se ha venido acordando y en lo que se va a acordar que dé motivo de preocupación en ningún colombiano.

Todo lo contrario, lo que debe llenar a los colombianos es de entusiasmo por los inmensos beneficios que traería el proceso de paz.

Cuando ustedes hacen un análisis de lo que sucedió por ejemplo en Sudáfrica, en Angola, en Sierra Leone, en Perú, qué pasó después de firmar la paz.

Los indicadores cómo se dispararon, el crecimiento en Angola subió al 17 por ciento, la inversión extranjera en Sudáfrica se multiplicó por 12 y así sucesivamente lo que podría suceder en Colombia, simplemente con convertirnos en un país normal, un país sin conflicto armado interno, porque hoy muchos empresarios dejan de venir a Colombia solamente porque estamos en la lista de país con conflicto armado.

Les doy un dato, no vienen estudiantes de Estados Unidos a estudiar a nuestras universidades, a la Universidad de Los Andes o a la Universidad Nacional o a la Universidad del Norte porque somos un país con conflicto armado.

Eso lo dicen todos.

Sacarnos del medio semejante peso, semejante freno a nuestro desarrollo es algo muy, muy importante.

Qué bueno que estemos avanzando en esa dirección porque todos estos indicadores, todo lo que hemos logrado los podemos también multiplicar porque como lo hemos dicho, tantas veces, y eso es una verdad de a puño, con paz lograremos muchísimo más.

Yo quiero agradecerles a todos los que han hecho esto posible, a todos los miembros de otros poderes públicos del Congreso de la República, del Poder Judicial, esta democracia como ustedes me han escuchado muchas veces, cualquier democracia, usando unas palabras del presidente Roosevelt, es como un arado jalonado por tres bueyes, se requiere que los poderes públicos sean independientes, pero trabajen en armonía.

Hemos tenido una muy buena armonía con el Congreso, con el Poder Judicial, siempre buscando trabajar en forma coordinada y ahí estamos arando, ahí seguimos arando y sembrando esas semillas que ya están comenzando a producir frutos.

Y yo lo que quiero es invitarlos a todos a que sigamos arando y sembrando porque este es un país maravilloso que va a poder darnos, y sobre todo a nuestros hijos y a nuestros nietos, muchísimo más de lo que nosotros les hemos podido dar a nuestros hijos porque lo que se viene es muy positivo y muy importante.

A todos los funcionarios del Gobierno, ahora que estamos terminando esta gira, se los dije personalmente en cada ministerio, en cada departamento, un millón 200 mil funcionarios, muchas gracias, muchas gracias porque muchas veces la gente subestima al servidor público, a esa persona que trabaja permanentemente por su patria, por sus compatriotas.

Ese servidor público que se esmera en tratar de servirle al país no para enriquecerse, no para un interés personal.

El servidor público tiene por definición esa vocación de servir y por eso a ellos también quiero agradecerles, porque lo que hemos construido hasta ahora ha sido muy importante.

Sabemos que lo que queda por construir en mucho más y por eso sigamos arando, sigamos construyendo porque así es como le vamos a poder dejar a nuestros hijos un país mejor.

Muchas gracias.