Este es el sitio de la Presidencia Agosto 2014 - Diciembre 2015 - última actualización 10 de diciembre de 2015
Skip Navigation LinksPresidencia > Noticias > 2015 > Diciembre > Palabras del Presidente Juan Manuel Santos durante la posesión del magistrado de la Corte Constitucional Alejandro Linares

 Sistema Informativo del Gobierno

SIG

 

 Palabras del Presidente Juan Manuel Santos durante la posesión del magistrado de la Corte Constitucional Alejandro Linares

 Bogotá, 3 dic (SIG).

Qué bueno estar posesionando al doctor (Alejandro) Linares en este día de hoy.

Acabamos de inaugurar la torre de control más moderna que tiene América Latina allá en El Dorado. Les decía que los pasajeros hoy tienen un día muy importante, porque hoy comienza el nuevo régimen Schengen sin visa para Europa.

Hoy comienza a operar una torre de control que va a agilizar enormemente los vuelos en El Dorado y en el país entero. De 58 vuelos por hora, sube a más de 90. O sea que la espera para todos los pasajeros, esas esperas interminables, cesan.
 
Aquí venimos a posesionar al doctor Linares en la Corte que nos controla a todos, que debemos todos obedecer lo que nuestra Constitución dispone. Una Corte de tremenda importancia, una Corte que ha hecho muchísimo por el país, que seguirá haciendo muchísimo por el país, y hoy se nutre de la experiencia, de los conocimientos del doctor Alejandro Linares.

El doctor Linares fue elegido a esta Corte con un procedimiento que establecimos, que establecí yo en un decreto, con absoluta y total transparencia, por solicitud de muchas organizaciones civiles, de transparencia, de búsqueda del Buen Gobierno. Y usted, en franca lid –doctor Linares- salió elegido como magistrado de la Corte Constitucional. Su carrera le da méritos más que suficientes para llegar a esa altísima posición.

Fue candidato a doctor de la Universidad Externado, magister en derecho de la Universidad de Harvard, abogado de la Universidad de Los Andes, ha sido vicepresidente jurídico de Ecopetrol, ha trabajado con varios gobiernos. Y  tiene además un gran conocimiento del sector privado. O sea, tiene la experiencia del sector privado, tiene la experiencia del sector público, tiene los conocimientos jurídicos. Todo eso le va a servir mucho en esas importantísimas decisiones que le va a tocar tomar a partir de este momento.

En un momento también muy importante para el país. La Corte ha venido tomando unas decisiones que yo no dejo de aplaudir. Audaces, modernas, progresistas, a tono con esa evolución del mundo entero en materia de protección de los derechos.

Recuerdo muy bien, recién nombrado Ministro de Hacienda –el doctor Echeverry era jefe de Planeación–, que fui a donde el entonces Presidente de la Corte Constitucional, Carlos Gaviria, y le comenté que estaba muy preocupado como Ministro de Hacienda por un fallo de la Corte, por las implicaciones jurídicas que tenía, y sobre todo las implicaciones económicas.

Con esas buenas maneras que siempre caracterizaron al doctor Gaviria, me dijo: ‘Joven, lo felicito, porque usted está cumpliendo con su deber como Ministro de Hacienda, usted está defendiendo el Tesoro Público’. Yo estaba muy emocionado hasta ese momento, pero después me regañó y me dijo: ‘Y yo estoy cumpliendo con el mío, yo estoy defendiendo los derechos de los colombianos, para eso estoy. Esta Corte está diseñada, está creada para defender los derechos de los colombianos. Entonces usted váyase a defender su Tesoro Público y déjeme a mí defender los derechos de los colombianos’.

Después tuvimos una discusión muy interesante, que luego se tradujo o se concretó en la presentación del primer acto legislativo en mi Gobierno, en el año 2010, que fue introducir en la Constitución el criterio de responsabilidad social, como un criterio a tenerse en cuenta en las decisiones en cualquiera de los poderes públicos.

Eso con una tesis que sigo defendiendo y que cada vez está más en boga. Nosotros en cierta forma fuimos pioneros, por lo menos en la región, en ese sentido. Y es que las crisis económicas ponen en peligro todos los derechos de los colombianos.

Porque me acuerdo que la discusión con el doctor Gaviria fue: ‘¿Cuál derecho está usted defendiendo, doctor Gaviria?’. ‘El derecho ni más ni menos que a un salario digno de más de un millón de funcionarios, de trabajadores del Estado’.

Entonces yo le dije: ‘Y si por defender ese derecho se pone en peligro el derecho de los demás colombianos a la justicia, a la educación, a la salud, a la seguridad, ¿entonces dónde queda la defensa de los derechos?’.

Eso fue lo que comenzó a generar una buena discusión en la propia Corte, en ese momento, para en cierta forma reversar el fallo. Pero como él me había dicho: ‘Es que lo que usted me está diciendo, que tiene mucha razón, no está en la Constitución’, por eso entonces presentamos esa reforma constitucional, que además tuvo unas discusiones muy enriquecedoras tanto en el Congreso de la República como en la propia Corte.

Hoy es señalada como un ejemplo en el mundo entero de la defensa de los derechos, a través también del mantenimiento de cierta estabilidad económica.

Entonces a usted le va tocar discutir muchos de esos temas.

La Corte, decía, en este momento ha hecho alarde de un gran conocimiento, tomando temas sumamente complejos, a los que la sociedad de hoy está cada vez dándoles más importancia. Por eso es tan importante.

Pero sobre todo porque viene el tema de la paz, que es el objetivo primordial de cualquier sociedad. Así lo dice la propia Constitución. Cuando a mí me dicen que es que yo estoy violando la Constitución o violando la ley, yo digo: Pero si es que ese es mi deber, buscar la paz en el país. Es mi obligación como ciudadano y como Jefe de Estado. Y eso es lo que he venido haciendo.

Pero a la Corte le va tocar si, Dios mediante, finalizamos este proceso de paz en los próximos meses, tener un papel protagónico para la implementación de todo lo que se acuerde, para darle a este país ese nuevo panorama, porque estoy seguro nos va cambiar para bien terminar una guerra después de 50 años.

Hoy está en discusión en el Congreso lo del plebiscito. Está también el proyecto de alto legislativo que acorta los tiempos para lograr ese objetivo muy importante de disminuir el tiempo entre el momento en que se firman los acuerdos y el momento en que se comienzan a implementar.

Varios procesos han tenido serios tropiezos porque se dejó demasiado tiempo. Y ese limbo es a todas luces inconveniente. Por eso lo que queremos hacer es acortar los tiempos.

El plebiscito no es nada diferente a cumplir una promesa, un compromiso que yo hice. Legalmente, como digo, no tengo la obligación, no tenía la obligación. La obligación me la da la Constitución de buscar la paz. Pero legalmente no estaba obligado a someter al pueblo colombiano, ni estoy obligado, los acuerdos, pero me comprometí a hacerlo para darle todavía más legitimidad. Y pensamos que es a través de un plebiscito como se podría hacer de la forma más fácil y más conveniente.

¿Cuáles eran los tres caminos? El camino de una Constituyente, que es lo que la guerrilla ha venido proponiendo. Les dijimos: Esa no es una forma de refrendar unos acuerdos. Esa es una forma de comenzar una nueva negociación. Porque lo primero que puede hacer la Constituyente, como lo hizo la Constitución del 91 –Presidente Gaviria, usted lo sabe mejor que nadie–, fue decir: borrón y cuenta nueva, nosotros hacemos lo que se nos da la gana.

Entonces la Constituyente no es una forma de refrendar. Literalmente podría simplemente desconocer todo lo que se ha venido acordando e iniciar una nueva negociación.

Algunos dicen que un referendo. Pero un referendo no es el camino más apropiado, porque los referendos tienen que poner en forma concreta cada una de las preguntas del tema sobre el cual se va a someter a referendo.

Esos acuerdos de paz van a tener muchísimas preguntas o muchísimas decisiones. Y sería prácticamente imposible votar un referendo con 64 – 80 o quién sabe cuántas preguntas ante el pueblo colombiano. Porque, ¿qué tal aprueben la mitad y no aprueben la otra mitad? Cuando cualquier acuerdo de paz es un paquete integral. Hay cosas buenas y cosas menos buenas. Pero lo que uno negocia es un paquete. Un paquete que le va a decir uno al pueblo colombiano: ¿le gusta o no le gusta, frente a continuar una guerra de más de otros 20 ó 30 años más?

Eso es lo que a través de un plebiscito creemos que es el procedimiento más fácil, que se está votando hoy o en estos días en el Congreso.

La Corte Constitucional ha tenido, como todas las instituciones, sus traspiés. Hubo una crisis en febrero de este año, una serie de situaciones que la opinión pública registró con mucha tristeza, porque la Corte Constitucional tiene un posicionamiento especial. Lo tiene y lo mantiene afortunadamente en el corazón de la inmensa mayoría de los colombianos. Y lo que sucedió nos llenó de tristeza a todos los admiradores de la Corte, del sistema que hemos podido construir con mucho esfuerzo.

Pero en ese momento, ustedes recordarán, cuando comenzaron propuestas de todo tipo: que hay que acabar con la Corte, que todos los magistrados tienen que irse, yo como Jefe de Estado salí a decir: No, señores, aquí lo que hay que respetar es algo que creo que cualquier demócrata tiene que defender: es la institucionalidad, que funcionen en las instituciones, para eso están.

Les dije: aquí nada de pedir renuncias, que funcione la institucionalidad. Esa institucionalidad es la que tenemos que hacer que funcione. Y ha venido funcionando. Por primera vez en muchísimo tiempo, desde creo que hace más de 40 años, la Comisión de Acusaciones le presenta a la Cámara de Representantes sus decisiones sobre un caso. Y la Cámara de Representantes tiene que decidir sobre ese caso y tiene un plazo perentorio.

Yo lo que quisiera aprovechar el día de hoy, porque hoy se está discutiendo ese tema allá en el Congreso de la República, es hacerle un llamado a la Cámara de Representantes. La Cámara tiene en este momento una inmensa responsabilidad. Tiene en sus manos además una obligación legal. Una obligación como uno de los poderes públicos responsables de garantizar que los procedimientos y que la institucionalidad se debe preservar.

Por eso les hago un llamado para que procedan, cumplan con su deber y voten. Eso es lo que el pueblo colombiano les está pidiendo, no más, sino simplemente que cumplan con su deber.

Creo que así es como vamos a ir mejorando toda nuestra democracia. Las democracias son una sumatoria de instituciones. Las instituciones tienen que irse modernizando, acoplándose a las nuevas circunstancias, y tienen que mantener una especie de ejercicio de mejoramiento continuo. Así como las empresas privadas también lo hacen, las instituciones, y sobre todo las instituciones que rigen el devenir del país, también lo deben hacer.

Esa es la mejor forma de ir mejorando nuestra democracia. Así sucede en todas las democracias efectivas del mundo. Creo que ese ejercicio es un ejercicio que simplemente no tiene fin, sino que debe mantenerse permanentemente.

En ese ejercicio, las decisiones de las Cortes son de inmensa importancia. Por eso hoy celebramos que el doctor Linares ingrese a esta Corte tan importante para el futuro de nuestro país. Le deseamos todos los éxitos. Que Dios lo ilumine, porque si usted toma las decisiones, con el resto de los magistrados, correctas, al país y a los colombianos de hoy y del mañana les irá mejor. Muchas gracias.