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 Palabras del Presidente Juan Manuel Santos en la ceremonia de ascensos de la Policía Nacional

 Bogotá, 7 dic (SIG).

La semana pasada fue una semana muy especial. Hace exactamente una semana estábamos con más de 180 jefes de Estado, en París en la COP-21, comprometiéndonos a defender el planeta, a detener el cambio climático, a defender nuestra biodiversidad que es una gran riqueza que tenemos. A evitar la deforestación.

Ojalá ese esfuerzo que hoy se mantiene y que se está negociando termine en un acuerdo vinculante porque de ese acuerdo vinculante depende del futuro nuestro aquí en Colombia y de toda la humanidad.

Y en ese esfuerzo la Policía Nacional juega y jugará un papel fundamental. La Policía Ambiental y las Fuerzas Armadas también en general atacando esas fuentes de contaminación; la minería ilegal, el narcotráfico.

Allá en París también se dio inicio a un fondo que se llamó Colombia sostenible coordinado por el Banco Interamericano de Desarrollo que nos conseguirá muchos recursos, se estima que en los próximos 15 años cerca de 2 mil millones de dólares para evitar la deforestación, para proteger el ambiente y ahí estará muy presente la Policía.

Luego fuimos a Bruselas a firmar la eliminación de la visa para los colombianos, esa antipática visa para poder viajar a 30 países porque se han agregado: Suiza, Liechtenstein, Noruega e Islandia desde el momento en que firmamos a hoy son 30 países a donde los colombianos ya podemos llegar sin esa visa.

Eso es un reconocimiento al progreso de Colombia, progreso donde ha estado muy presente la Policía Nacional.

También en ese mismo día por unanimidad la Unesco declaró patrimonio cultura e inmaterial de la humanidad, nuestro vallenato tradicional.

Luego regresamos al país a dar la noticia del descubrimiento del Galeón San José después de 308 años de haber sido hundido. Ese descubrimiento es un descubrimiento muy importante, de gran trascendencia para Colombia y para la humanidad. Es un patrimonio de todos los colombianos y todos los colombianos tenemos que unirnos para defenderlo y perseverarlo.

Hasta comienza este proceso y ahí tenemos muy claro la hoja de ruta como la tuvimos desde el momento en que decidimos rescatar ese Galeón. Se creó toda una política, se aprobó una ley en el Congreso de la República.

La Corte Constitucional le dio su visto bueno y se inició un proceso muy bien estructurado que dio sus frutos y ahora lo que corresponde es continuar ese proceso para preservar ese patrimonio de los colombianos, un patrimonio que tenemos que preservar por siempre.

O sea que en cierta forma los astros están alienados para Colombia.

El sábado también bautizamos dos submarinos con la última tecnología y graduamos al igual que estamos graduando hoy, a tenientes de corbeta y a tenientes de la Infantería de Marina que pasan a ese grupo muy especial de colombianos de poderse llamar oficiales de nuestras Fuerzas Armadas.

Esta semana se inició con la noticia de los resultados de las elecciones en Venezuela. Celebramos y felicitamos al pueblo venezolano unas elecciones tranquilas, unas elecciones pacíficas, unas elecciones transparentes donde ese espíritu democrático que Bolívar y Santander sembraron en toda esta región, sale fortalecido.

Colombia se congratula de este paso importante de la democracia venezolana y hacemos votos para que ese necesario dialogo, entre el Gobierno y la oposición, hoy representado en el ejecutivo y en el legislativo, se dé de forma constructiva porque así es como toda democracia puede seguir avanzando.

Y ahora estamos aquí en este campo de paradas graduando a 313 subtenientes, 127 mujeres, 186 hombres, en un curso que se le dio el nombre del General Francisco José Naranjo.

Recordábamos al General Francisco José Naranjo, padre del General Oscar Naranjo, que falleció este año y quien fue Director General de la Policía a comienzos de los años 80. A su señora Amparo le decía ahora, que puede sentirse muy orgullosa. Su marido desde el cielo debe estar viendo esta ceremonia. Y aquí con su familia y especialmente con su hijo el General Oscar Naranjo.

Una persona que le ha servido a la patria como pocos colombianos en la historia. Quiero aprovechar su presencia aquí para darle las gracias, él ha estado últimamente dedicado de lleno a buscar eso que debe buscar todo soldado desde tierra, mar y aire, todo policía, todo colombiano, que es el bien supremo de cualquier sociedad como es la paz. Pero esa paz no se da por generación espontánea, así como el Galeón San José no se encontró por un simple golpe de suerte.

Hay que trabajar muy duro para conseguir lo que uno se empeña en conseguir. Hay que trabajar y perseverar para lograr los objetivos sobre todo los objetivos ambiciosos. El General Oscar Naranjo ha estado al frente, hemos trabajado juntos durante muchos años buscando las condiciones que nos permitan lograr esa paz.

Cuando hicimos los cambios en la inteligencia de las Fuerzas Armadas que fueron los que produjeron los golpes más contundentes a las Farc, al ELN, a las bandas criminales, ahí estaba el General Oscar Naranjo.

Y desde entonces hemos trabajado juntos dando los golpes más contundentes. Comenzamos con el Negro Acacio y la lista es interminable.

El número uno de las Farc, el número dos, más de 60 de sus comandantes, y qué decir en las otras áreas y en los otros frentes.

Recuerdo muy bien como el mundo entero aplaudían los golpes a estos narcotraficantes, los mellizos, la lista es interminable. Y eso fue parte fundamental para poder dar ese paso al proceso que hoy estamos tratando de culminar en La Habana.

Por eso, General Oscar Naranjo, gracias, gracias porque usted ha estado siempre cumpliendo con su deber con dedicación. Sé de la paciencia que me ha tocado mostrar y desplegar allá en La Habana, no ha sido fácil para ninguno de los negociadores. Pero hemos avanzado precisamente por el temple, por el carácter de estos negociadores.

Y quiero felicitar también al primer puesto, al subteniente Andrés Atila Ardila de Bucaramanga, sacó además el mejor Icfes, gran estudiante. Sus padres Luis Eduardo y Luz Marina deben de estar muy orgullosos, muy orgullosos de su hijo.

Como deben estar todos los padres y todas las madres, todos los familiares de estos 313 nuevos subtenientes. Llegar a ser oficial de nuestras Fuerzas Armadas en este caso de la Policía Nacional, no es tampoco algo que se da todos los días, eso requiere disciplina, requiere dedicación, requiere compromiso.

Pasan por los cursos más exigentes. Ahí vimos cómo, inclusive, en lo que llaman el orden cerrado tienen que ser rigurosos y comienzan ustedes hoy una gran carrera, la de ser oficiales de nuestra Policía Nacional.

Y ascienden hoy a subtenientes en un momento crucial de nuestra historia, en un punto de inflexión.

La Policía ha tenido unos resultados contundentes en la lucha contra la delincuencia, contra el crimen en su trabajo permanente para garantizarles la seguridad a los colombianos.

Hoy podemos decir, por ejemplo, con orgullo que esos indicadores que tanto nos preocupaban hace unos años, éramos los campeones del homicidio, y hoy tenemos el homicidio en el nivel más bajo de los últimos 40 años.

Lo mismo podríamos decir del secuestro, en la lucha contra el narcotráfico. Solamente este año se han incautado con las demás fuerzas más de 220 toneladas de cocaína. Nunca en la historia se había incautado tanta droga.

Pero como siempre el trabajo por delante es grande, el camino es largo, también los desafíos.

Esta paz que estamos consiguiendo le impone a la Policía nuevos desafíos, nuevos retos iguales o hasta más difíciles de los que hasta el momento han asumido, la lucha contra el crimen organizado, la lucha contra las bacrim se ha convertido y debe ser una prioridad.

Nosotros no podemos permitir que suceda lo que ha sucedido en otros países que han conseguido la paz, que aumente la inseguridad, tenemos que hacer todo lo contrario y afrontadamente somos conscientes de eso y nos estamos preparando para focalizar todos esos esfuerzos.

Esa energía que hoy se dedica a la guerra contra las Farc, para refocalizar esa tarea fundamental de darle más seguridad a los ciudadanos de a pie, de defender nuestras fronteras, de preservar nuestro medio ambiente.

Tantos retos que surgen a raíz de firmar la paz.

Ahí la lucha -por ejemplo- contra la extorción controlada por estas bandas criminales, por este crimen organizado debe ser una tarea diaria donde los esfuerzos tienen que producir cada vez más resultados y lo están produciendo. Los golpes que se han dado en el pasado reciente así lo demuestran.

Hemos aprendido a ser efectivos. El mundo entero hoy señala a Colombia por sus Fuerzas Armadas, por su efectividad, el golpe contra “Megateo”, para mencionar solo uno entre muchos golpes.

Tenemos que seguir perseverando, y eso tampoco se da por un golpe de suerte, por generación espontánea, eso se da porque nuestras Fuerzas Armadas han venido aprendiendo, se han venido capacitando, se han venido equipando como nunca antes.

Y hoy podemos decir con orgullo: que tenemos las mejores Fuerzas de nuestra historia, que tenemos la mejor Policía de nuestra historia.

Y eso me lleva –para finalizar estas palabras- al tema de institución.

La democracia se compone de un conjunto de instituciones y esas instituciones tienen que fortalecerse todos los días, deben tener un espíritu de mejoramiento continuo.

Así es que las democracias se hacen cada vez más afectivas.

Dentro de esas instituciones en nuestra democracia está nuestra Policía, una institución muy querida por los colombianos, una institución respetada por los colombianos, una institución que los colombianos cada vez que ven su actuación aplauden, porque además se sienten protegidos por esa Policía.

Un activo que hay que defender a toda costa, el buen nombre de la Policía.

No puede haber duda, ninguna duda sobre sus actuaciones.

Útilmente hemos visto que algunos hacen acusaciones contra esta Policía, contra algunos de sus miembros incluyendo su Director (general, Rodolfo Palomino).

Yo quiero decirles a ustedes este día de hoy, y decirle al país que los colombianos pueden estar seguros que si hay algún motivo para actuar no nos temblara la mano contra cualquier abuso o cualquier acto de corrupción que afecte el buen nombre de la Policía Nacional.

En este Gobierno respetamos la libertad de expresión, respetamos el derecho a disentir y valoramos muchísimo el trabajo investigativo de la prensa cuando es serio y fundamentado -que no sucede todas las veces- es un gran aporte a la democracia.

En este Gobierno no chuzamos, ni perseguimos ilegalmente a los ciudadanos, en este Gobierno no interceptamos ilegalmente comunicaciones, ni perseguimos a periodistas, ni chuzamos ni perseguimos a nuestros críticos.

Todo lo contrario, les hemos dado, les damos y les daremos siempre todas las garantías para que continúen con su crítica porque como lo he dicho tantas veces la crítica para un gobernante y para un gobierno es necesaria, es un polo a tierra, es como la ducha de agua fría que toman ahora estos subtenientes todos los días, que nos despierta, nos anima para seguir adelante.

No vamos a tolerar persecuciones o instigaciones a ciudadanos desde ninguna institución sea en la Policía o cualquier otra institución.

¿Y qué tenemos que hacer frente a estos ataques, frente a estas acusaciones?

Actuar con responsabilidad para defender el buen nombre de la Policía.

¿Y qué quiere decir actuar con responsabilidad?

Quiere decir hacer las propias investigaciones necesarias para llegar al fondo de esta situación y que quede ante todo y sobre todo limpio, limpia esta institución, limpio su nombre.

Por eso celebro que ya estén en marcha esas investigaciones, pedidas muchas de ellas por los propios miembros de la institución, por el propio Director.

Vamos a esperar sus resultados y actuaremos de conformidad, siempre, siempre, procurando que el buen nombre de la Policía no vaya a sufrir porque eso es muy importante, su activo más importante es su credibilidad, su legitimidad.

Colombia debe saber que puede confiar en su Policía ahora y por siempre, y por eso hoy quiero hoy reiterarles mi agradecimiento a todos los policías de Colombia por su trabajo diario, su trabajo perseverante que ha sido el que nos ha llevado a donde estamos, a acariciar por primera vez la posibilidad de una paz después de 50 años de guerra.

Que nos están mirando en el mundo como una estrella fulgurante en materia económica y social y que los colombianos podemos sentirnos cada vez más orgullosos de ser colombianos. Gracias entre otras cosas a su Policía Nacional.

Muchas gracias.