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 Palabras del Presidente Juan Manuel Santos en la ceremonia de ascensos de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC)

 Cali, 7 dic (SIG).

Un saludo a todos. Decirles que con estos nuevos subtenientes llevamos cerca de 730 nuevos oficiales entre las cuatro Fuerzas. Comenzamos el sábado en Cartagena, graduando a guardiamarinas y alféreces como tenientes de corbeta de la Armada Nacional y tenientes de Infantería Marina. Esta mañana subtenientes de la Policía, subtenientes de nuestro Ejército, y ahora aquí subtenientes de nuestra Fuerza Aérea. La promoción más grande tal vez de la historia del país.
 
¿Esto qué significa? Que nuestras Fuerzas siguen creciendo, se siguen fortaleciendo y siguen ese principio tan importante del mejoramiento continuo, porque cada vez graduamos mejores oficiales, cada vez están mejor capacitados para ser parte de las mejores Fuerzas Armadas que hemos tenido en toda nuestra historia.

Este ha sido un proceso no espontáneo, ha sido un proceso deliberado, bien planeado, en donde se han conseguido los recursos necesarios, las ayudas necesarias, para ir capacitando a nuestras Fuerzas para cumplir con su deber de la mejor forma posible. Prueba de ello es que estamos ad portas, estamos ya cerca, de lograr la máxima victoria para cualquier Fuerza Armada, como es la paz.

Eso no es simplemente porque la historia así lo impuso, eso es producto de un gran esfuerzo, sobre todo de nuestros soldados de tierra, mar y aire y de nuestros policías que, con su valentía, con su perseverancia, con esos principios y esos valores que aquí en las escuelas de formación les inculcan y que deben mantener toda su vida, han venido ganando espacio, han venido ganando terreno, han venido disponiéndose para así tener la oportunidad de la victoria definitiva para cualquier soldado, como es la paz.
 
Si estuviéramos débiles, si estuviéramos a la defensiva, tengan la seguridad de que no estaríamos ad portas de firmar la paz. Se requieren condiciones especiales. Y dentro de las Fuerzas, la Fuerza Aérea ha cumplido a través de la historia un papel determinante.

Yo soy aficionado a las biografías, sobre todo de las de algunos grandes estadistas. El responsable de ganar la Segunda Guerra Mundial, Winston Churchill, recuerdo que él decía siempre: Inglaterra ha tenido una historia de muchísimos años con una Armada muy poderosa, pero esta guerra se gana en el aire. Por eso para él la batalla de Inglaterra fue la batalla definitiva donde en el aire Inglaterra no se dejó vencer de los alemanes.
 
Ayer escuchaba al Presidente Obama: cómo vamos a derrotar a ISIS y decía: Por el aire. Esa ha sido también nuestra experiencia. La ventaja estratégica que hemos tenido en estos últimos años ha sido el aire, ha sido la Fuerza Aérea. Recuerdo mis entrevistas con los muchísimos desmovilizados y les preguntaba qué sentían ustedes en las noches cuando estaban en la selva? Me decían: Tranquilidad. ¿Qué les producía susto? El ruido de los aviones, el ruido de los helicópteros. Eso les producía pánico.

Esa respuesta es el reflejo del aporte que la Fuerza Aérea ha hecho durante todos estos años para que hoy estemos cerca a esa paz. Un aporte lleno de sacrificios. Recuerdo muy bien cuando asumí el Ministerio de Defensa, el 20 de julio del año 2006, con un parada militar tradicional. Y me informan unas horas después de un accidente de un avión que participó en esa parada militar y que de regreso se accidentó. Una teniente, Johana Herrera, que iba ser la primera instructora de los aviones T-37, nunca dejaré de recordarla. Han caído muchos de la Fuerza Aérea, de la Armada, de nuestro Ejército, de nuestra Policía. A todos ellos tenemos que llevarlos en nuestros corazones.

Lo recordaba ahora que hacíamos ese minuto de silencio. Los últimos de la Fuerza Aérea, el avión Casa que se accidentó, también iba de copiloto una mujer: la subteniente Salazar. Mujeres que también entregan su vida cumpliendo con su deber.

Pero tenemos que seguir perseverando, mejorando. Esta Fuerza Aérea ya es reconocida en el mundo entero por sus habilidades, por su profesionalismo. Nos invitan a los escenarios más sofisticados, donde hace unos años nadie pensaba que nos iban a invitar, escenarios en Estados Unidos, en Canadá.

Así como nuestra Armada, por ejemplo, participó hace unas semanas en unas operaciones en Somalia contra los piratas, y la semana pasada que estuve en Europa el agradecimiento de la Unión Europea y de la OTAN con Colombia por estar allá.

Se está allá no es porque uno quiera estar, porque lo invitan, y lo invitan porque tenemos unas Fuerzas Armadas de talla mundial. Y la Fuerza Aérea tiene el Red Flag, el Cruzex. Son todos esos ejercicios con los mejores, y ahí está nuestra Fuerza Aérea, ahí están ustedes, nuestros nuevos oficiales, cuyo entrenamiento continuará hasta el último día de sus carreras.

Ingresan ustedes a ese grupo élite de colombianos, oficiales de nuestras Fuerzas Armadas, en este caso de nuestra Fuerza Aérea. Lleven ese uniforme con dignidad, con orgullo, manteniendo siempre esos principios de los cuales les hablaba y han sido inculcados aquí en esta Escuela. Cuando se sientan desorientados o perdidos, acudan a esos principios, a esos valores, que son como los mapas o las brújulas en la vida de cualquier ser humano.

Nuestras Fuerzas Armadas continuarán fortaleciéndose porque las necesitamos. Decía que estamos graduando tal vez el número más alto de oficiales de nuestra historia, pero si uno le pregunta a cualquier comandante cómo estamos de cuadros –¿qué son cuadros? Son los oficiales necesarios para tener unas fuerzas que den el 100 por ciento–, todos dirán: necesitamos más.

Por eso este es un proceso dinámico, de fortalecimiento continuo, y es lo vamos a continuar, porque en la paz vamos a necesitar más a nuestras Fuerzas que en la propia guerra.

La Fuerza Aérea, por ejemplo, ya está destacándose en todo ese reto que significa algo que en esta semana se está negociando, el cambio climático, los desastres de la naturaleza. ¿En cada desastre quién está ahí ayudando? La Fuerza Aérea. Nuestra Fuerza Aérea se ha distinguido no solamente aquí en Colombia. Cuando voy a otros países, recuerdo el último, Costa Rica, por favor, mándenos más helicópteros y más pilotos de la Fuerza Aérea, que cuando vinieron hicieron un trabajo extraordinario.

Todos están destinados a cumplir un papel muy importante. La Fuerza Aérea también una fuerza disuasiva y ahora tenemos los mejores instrumentos.

Con el general Bueno inauguramos, hace menos de una semana, la torre de control más sofisticada, con la mejor tecnología de toda América Latina, que no solamente es para Bogotá, es para el país entero, que se conecta con la Fuerza Aérea, con todos los radares en todo el territorio, y por primera vez vamos a tener cubierto todo el territorio nacional para defenderlo.

Ya no habrá esas zonas grises utilizadas por el narcotráfico, por ejemplo, para confundir a nuestra Fuerza Aérea, a nuestras Fuerzas Armadas, y así seguiremos avanzando.

Quiero finalmente decirles a ustedes y a todas las Fuerzas: con ese paso final, cuando ya estamos negociando los puntos más álgidos, como el de la justicia, que pueden sentirse tranquilos.

Crecen rumores de que aquí vamos a debilitar a nuestras Fuerzas Armadas. Son rumores falsos de gente que quiere utilizar el miedo para oponerse a esa victoria que es la paz. Todo lo contrario, eso va a ser conveniente para todos los ciudadanos de Colombia y también para nuestras Fuerzas, en todo sentido, inclusive en la parte jurídica.

La Justicia Transicional que negociamos, por ejemplo, a través de la sección de revisión del Tribunal para la Paz podrá calificar o recalificar la conducta de cualquier miembro de nuestras Fuerzas Armadas a la luz del DIH. El tratamiento especial que pueden tener militares y policías que se acojan a la Justicia no significa, como algunos han dicho, que los estemos equiparando con los guerrilleros. No, de ninguna manera.

Nuestros soldados han portado, portan y portarán las armas de manera legítima por ser parte de las Fuerzas del Estado, y tendrán por eso un tratamiento diferencial, que será también equilibrado y equitativo.

Pero no tendrán en ningún caso, si se acogen a la Justicia Transicional, un tratamiento inferior al que reciban los guerrilleros que se desmovilicen. O sea, solo puede haber beneficios, no perjuicios.

De manera que, en este orden de ideas, la Justicia Transicional está dirigida a juzgar delitos que se han cometido en conflictos armados, y ahí se debe aplicar ese DIH, que es el derecho que rige a los enfrentamientos. Esto es importante para todos los agentes del Estado, porque la justicia penal ordinaria usualmente no los aplica. Digo esto simplemente por dar un parte de tranquilidad, simplemente por aclarar lo que algunos han querido confundir.

Pero, ante todo y sobre todo, quiero decir gracias, gracias a la Fuerza Aérea Colombiana, gracias a todos sus integrantes, a nombre de todos los colombianos. Lo que ustedes han hecho por el país no tenemos como agradecérselo.

Y lo que ustedes, los nuevos oficiales, harán por este país tampoco tendremos como agradecérselos. Simplemente desearles lo mejor en esas nuevas carreras que hoy inician, decirles que nos sentimos muy orgullosos de ustedes, yo me siento muy orgulloso de ustedes como su Presidente. Les deseo lo mejor, muchas gracias. Y que viva la Fuerza Aérea Colombiana.