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 Palabras del Presidente Juan Manuel Santos en la inauguración de la Quinta Teresa, en la capital de Norte de Santander

 Cúcuta, 6 feb (SIG).

Este evento sencillo, prudente pero importantísimo, me llena el corazón de alegría, haber podido contribuir a que se restableciera esta joya, que es un patrimonio de Cúcuta pero también un patrimonio de todo Colombia, es de las realizaciones que nos produce a todos muchísima satisfacción.

Ustedes conocen mejor que yo la historia de esta Quinta Teresa, lo que ha representado, el papel que ha jugado, los personajes que se han graduado del colegio que estuvo aquí: Virgilio Barco, Eduardo Ramírez. Inclusive nuestro Gobernador (de Norte de Santander, Edgar Díaz Contreras), quedó muy bien educado aquí en este colegio. Pero lo importante es lo que viene hacia adelante, la reconstrucción.

Quiero felicitar mucho a los arquitectos, a todos los que intervinieron en la restauración.

Qué techo tan maravilloso. Allá me mostraban unos pisos originales, italianos.

Y lo importante es lo que aquí se está realizando y se va a realizar y es unir, reconciliar, reconfortar toda una ciudad, toda una sociedad a través de la cultura.

En muy breve tiempo, cuatro diferentes cuartos, los salones, donde vimos danzas típicas, danzas clásicas. Vimos a unos niños maravillosos que me han venido acompañando y lo último, algo que me produjo mucha envidia –envidia de la buena– Samuel…

¿Dónde está Samuel? Samuel, que nos tocó en violín la Novena Sinfonía de Beethoven, que es la sinfonía de la paz.

Pero ¿por qué me produce envidia?

Porque toda mi vida quise hacer lo que Samuel hace con tanta habilidad, tocar el violín. Esa es una de mis frustraciones. Nunca aprendí a tocar el violín.

Repítenos muy brevemente parte de lo que nos tocaste ahorita, que es la sinfonía de la paz, la Novena Sinfonía de Beethoven.

¿Dónde están los padres de Samuel?

Esto también es parte –yo los observaba allá en el salón– la felicidad de estos padres, de este papá y esta mamá, viendo a su hijo tocando el violín.

Eso es lo que hace la cultura. Nos trae felicidad, nos trae reconciliación, nos abre todo un mundo de felicidad.

Por eso esta casa, esta Quinta Teresa, es tan importante y por eso qué bueno haber podido venir hoy luego de una jornada muy larga donde estábamos con todos los ministros sesionando aquí en Cúcuta, haciendo un balance de todo lo que hemos hecho en los últimos cuatro años en toda esta región del Centro–Oriente.

Lo que hemos hecho aquí en Cúcuta, en el departamento de Norte de Santander, rematar esta jornada con la inauguración de esta casa.

Ministra (de Cultura, Mariana Garcés), sé la pasión y el cariño que usted le puso desde el principio. Son más de 3 mil 700 millones de pesos que aportó el Gobierno Nacional, pero qué recursos tan bien invertidos.

Hay que cuidarlos muy bien Gobernador, dejarle los recursos para que se mantenga esta casa pero sobre todo para financiar las actividades para que… Hay que cuidarla muy bien, Gobernador, dejarle los recursos para que se mantenga esta casa. Pero sobre todo para financiar las actividades.

Para que niños, jóvenes como Samuel, y todas las personas interesadas en promover la cultura, tengan aquí su casa. Su casa para promover una cultura maravillosa que tenemos en este país, que tenemos en este departamento.

Finalmente, esto lo rematamos con la presentación de un libro que nuestra Canciller (María Ángela Holguín) ha venido promocionando. Un libro que le hace un homenaje a nuestro gran escritor García Márquez y a uno de sus personajes.

Pero voy a dejar que sea la Canciller la que les explique de qué se trata este libro y por qué lo estamos lanzando aquí en Cúcuta, en esta casa, en este momento.

Canciller….

(…)

Muy bien Canciller, muchas gracias.

Pero gracias a ustedes, a todos, por su presencia aquí.

Alguien me decía que estaban esperando hace como tres horas.

Me muero de la vergüenza. No sabía que estaban esperando.

Ofrezco disculpas, porque generalmente trato de llegar a tiempo a todos los sitios.

Pero no me habían dicho que habían convocado a la gente tan temprano.

Si hubiera sabido, hubiera interrumpido el Consejo de Ministros para cumplirles, pero más vale tarde que nunca.

Muchas gracias a todos. Aprovechen y disfruten esta maravillosa casa.

Muchas gracias.