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 Palabras del Presidente Juan Manuel Santos en el Foro Empresarial Colombia – Turquía

 ​Bogotá, 10 feb (SIG).

“A todos un saludo muy especial. Quiero comenzar dándoles la bienvenida a todos nuestros asistentes y miembros de la delegación turca. Decirles lo complacidos que estamos en Colombia con su presencia, en la primera visita que hace un Presidente de Turquía a Colombia en la historia. Y no es cualquier Presidente. El Presidente Erdogan es un personaje que ya tiene prestigio y peso específico como un líder en toda su región. Y por eso nos complace tanto tenerlo en esta visita acompañado de tan selecto grupo de empresarios. Y por supuesto, con la nutrida delegación del Gobierno y del Parlamento turco.

Quisiera brevemente tratar de enmarcar ante los apreciados empresarios de Turquía en qué estamos en Colombia, de dónde venimos y para dónde vamos, el ambiente que ustedes encuentran aquí en Colombia para realizar sus negocios.

Y cómo me complace este memorando de entendimiento que acaba de firmarse entre las dos entidades que representan a los empresarios turcos y los empresarios colombianos: el Deik, que podría traducirse como la Junta de Relaciones Económicas Internacionales, y la Andi, que es nuestra Asociación Nacional de Industriales, el gremio más importante que tenemos en materia de representación del sector productivo y del sector industrial. Digo que me place mucho este tipo de entendimientos porque ellos son los que realizan los negocios, los que hacen que las cosas se sucedan (…), que se traduce a la larga en mayor bienestar para nuestros pueblos, el pueblo turco y el pueblo colombiano.

Colombia en estos últimos años ha hecho un gran esfuerzo por fortalecer su economía. Y hemos logrado hacer unas reformas, aprobar las leyes, y poner en práctica unas políticas dirigidas a tener una economía sólida, una economía que genere confianza, una economía que crezca a tasas suficientemente altas para permitirnos los recursos necesarios para continuar invirtiendo, tanto para mejorar nuestra competitividad, como para mejorar nuestra situación social.
 
Esas reformas son de diferente índole, reformas constitucionales, reformas legales, no voy a entrar a explicarlas. Lo que sí puedo decirles, sin lugar a dudas, es que esas reformas han comenzado a dar buenos resultados. El año pasado, para darles a ustedes un ejemplo del contexto en el que nos estamos desenvolviendo, el año pasado Colombia, por primera en muchísimo tiempo, fue el país que más creció en América Latina, entre los países llamémoslos de tamaño medio y alto. Colombia logró la inflación más baja de toda América Latina. Colombia logró atraer más inversión en términos relativos que cualquier otro país de América Latina.

Tenemos una tasa de inversión, como porcentaje del tamaño de nuestra economía, que ya está llegando a niveles cercanos al 30 por ciento, 29 por ciento, para ser exactos, que era para nosotros un sueño, porque queríamos subir nuestra tasa de inversión hace unos años por encima del 20 - 22 por ciento, y ya vamos en el 29. Y eso es un ingrediente importante, porque eso es lo que genera mayor crecimiento hacia el futuro.

Hemos hecho una serie de inversiones, porque las inversiones que ha realizado el Gobierno son inversiones sin precedentes en la historia del país. Y aun así, hemos logrado ir bajando nuestro déficit fiscal, para tener una situación que podríamos catalogarla de equilibrio fiscal. Nosotros pusimos en marcha una reforma que, con el Presidente Erdogan… Usted se acordará, señor Presidente, cuando estuvimos en la reunión del G-20 en México. En ese momento, eso fue hace un par de años, las reformas que nosotros pusimos en marcha fueron señaladas en esa reunión del G-20 en México como las reformas que los europeos deberían hacer para obligarse a tener una disciplina fiscal y una economía más sólida.
 
Consisten básicamente y sencillamente en tener una camisa de fuerza para no desbordar nuestras finanzas públicas y lograr reducir el déficit, ponerlo en equilibrio, pero al mismo tiempo producir el crecimiento necesario para tener recursos para invertir en lo social. Eso es lo que ha sucedido con nuestra economía.

Hemos logrado también obtener los recursos necesarios para ser en América Latina el país que, en términos relativos, más ha bajado la pobreza y la pobreza extrema en estos últimos cuatro años, aunque todavía tenemos mucho, mucho camino por recorrer. Seguimos siendo un país muy desigual, seguimos teniendo una pobreza cercana al 30 por ciento, pero vamos por el camino correcto. Por eso hoy podemos decir con mucho orgullo, y decirles a los queridos empresarios turcos, que están en el país que tiene una economía tal vez de las más sólidas de América Latina. Las agencias de riesgo nos han mejorado la calificación en estos últimos cuatro años en dos ocasiones. Eso no había sucedido nunca antes. El gran reto que tenemos nosotros es mantener y, si es el caso, mejorar todos estos indicadores hacia el futuro.

¿Por qué digo que es el gran reto? Porque, como siempre en la vida, los ciclos económicos se presentan. Los ciclos son casi tan inevitables como la muerte o los impuestos. Y esos ciclos económicos hay que saberlos manejar. Estamos entrando en un ciclo de descenso en la economía en toda la región latinoamericana. Toda la región está sufriendo un ciclo descendente en su crecimiento. Tuvimos unos años de ciclo ascendente. Esto ha sido precipitado por muchas circunstancias, entre ellas la baja del precio del petróleo. Y nuestro reto es cómo asumir esas nuevas circunstancias, cómo mitigar los efectos de la baja de los precios de los productos básicos. Mantener el crecimiento a tasas suficientemente altas para lograr el ritmo económico y el ritmo de inversión económica y social suficiente para seguir mejorando la calidad de vida de los colombianos.

Afortunadamente tenemos ese margen de maniobra. Tenemos el margen de maniobra en materia de crecimiento por las políticas anticíclicas que hemos puesto en marcha para mitigar los efectos de la economía internacional. Y son políticas que tienen mucho que ver con el interés de los empresarios turcos en Colombia. Por ejemplo, iniciamos un proceso de inversiones en infraestructura de un tamaño que jamás nos habíamos soñado en Colombia, pero que ya es una realidad. Ya tenemos inversiones que ya se están iniciando su construcción. Y sumado todo lo que tenemos previsto, suman más de 27 mil millones de dólares en infraestructura, en construcción de carreteras, en puertos, en aeropuertos.

Eso va a tener un efecto dinamizador de la economía, que calculan los economistas que han hecho los cálculos que pueden agregarle un punto y medio al crecimiento de la economía durante la etapa de construcción, y un 0,7 – 0,8 por ciento en forma permanente de ahí en adelante, por la mejor competitividad que van a representar esas inversiones en una mejor infraestructura. Ese es un sector donde sé que hay un gran interés y una gran capacidad de los empresarios turcos. Ustedes son de los países con más capacidad, después de los chinos, en realizar estas obras de infraestructura.

El otro sector que ha sido utilizado como medida dinamizante de la economía, factor de crecimiento de la economía, y que en este momento nos viene como, hay una expresión que dice ‘anillo al dedo’, es decir nos viene en forma muy oportuna para contrarrestar el descenso de la economía internacional, es el que tiene que ver con la vivienda, que usted mencionaba, Presidente, esta mañana, de cómo ustedes también en ese frente han adquirido una experiencia, una tecnología y una eficiencia especial.

El sector de la vivienda en estos últimos cuatro años ha sido uno de los sectores que más ha jalonado nuestra economía, vivienda de interés social. Usted me decía que tienen unos proyectos de viviendas de más o menos 60 a 65 metros cuadrados de construcción. Nosotros estamos construyendo viviendas más o menos de ese rango. Comienzan por los 50 – 55, hasta 65 – 70, y tenemos previsto continuar esas inversiones en esos sectores de vivienda, porque no solamente lo necesita la población. El déficit habitacional en Colombia sigue siendo muy alto, lo hemos venido reduciendo pero sigue siendo muy grande, sino también porque sabemos que es un sector que jalona toda la economía. En Colombia, la construcción jalona 32 industrias diferentes, y por eso mantener la dinámica en materia de construcción de vivienda para nosotros es tan importante.

¿Qué ha sucedido en materia de pronósticos de crecimiento? Nosotros acabamos de presentar, el viernes pasado, nuestro Plan de Desarrollo. El Plan de Desarrollo es un plan que se convierte en ley de la República, el Congreso comienza a discutirlo en unas sesiones extras y nuestra normativa, nuestras leyes nos obligan a aprobar ese Plan en los próximos meses y ese Plan se vuelve la hoja de ruta para los próximos cuatro años. Ese Plan se realizó y se elaboró con unos criterios muy realistas. Teníamos, iniciamos la elaboración de ese Plan con unas perspectivas más holgadas, unas perspectivas más positivas, porque el precio del petróleo, cuando comenzamos a elaborar el Plan, estaba mucho más alto.

La semana pasada decidimos tomar una decisión dura, pero realista. Creo que a la larga muy conveniente, y es sincerarnos completamente y adecuarnos a las nuevas circunstancias, en lugar de estar pensando con el deseo y rogándole a Dios que el precio del petróleo suba. Preferimos, como se dice popularmente, darnos la pela, ajustar el Plan de Desarrollo, para que el precio del petróleo actual sea el precio de referencia, y si llega a subir sea una sorpresa positiva, en lugar de estar viviendo la angustia de tener sorpresas negativas cada vez que no sube el precio del petróleo.

O sea que lo que hicimos fue sincerar el Plan a las nuevas circunstancias, bajamos sustancialmente, aunque todavía representa un crecimiento importante. La inversión, en estos próximos cuatro años, tiene un incremento del 12 por ciento. Y esa inversión y todos los cálculos nos dan que vamos a tener un crecimiento promedio, en los próximos cuatro años, cercano al 4,5 por ciento, que sigue siendo un crecimiento alto, alto en términos relativos frente al resto de la región, y alto en términos históricos para Colombia.

Son cálculos que hemos hecho con todo el rigor técnico y el rigor profesional. Y ese Plan de Desarrollo tiene unos objetivos y unas metas también en la parte económica y en la parte social que están muy relacionados y que nos van a permitir seguir con esta dinámica positiva en materia de desempeño económico, desempeño de crecimiento, desempeño de creación de empleo.

Colombia ha sido el país que en estos últimos años más empleo ha podido crear en América Latina, también en términos relativos. Dos millones y medio de empleos. Bajamos el desempleo a un dígito, lo teníamos en dos. El empleo que hemos creado, por primera vez, es un empleo en su mayoría formal, no empleo informal, y eso es algo que queremos mantener hacia el futuro, porque al fin y al cabo todas la política económica debe tener unos fines: generar empleo y generar bienestar en la sociedad. El crecimiento económico per se no significa nada, sino se traduce en mejores condiciones de vida para la población. Y una forma de darle mejores condiciones de vida a la población, por supuesto, es darle empleo.

Entonces nosotros estamos focalizando buena parte de nuestras políticas en esos objetivos: en la generación de empleo, en la reducción de la pobreza, en la reducción de la pobreza extrema, para seguir esa senda social que nos permita el día de mañana ser un país cada vez más justo y más competitivo.

Estamos permanentemente buscando la forma de ser más competitivos. El mundo está en una especie de carrera permanente por la competencia por atraer inversión, por atraer capitales, y nosotros hemos asumido esa competencia con todo el rigor, y por eso no podemos quedarnos dormidos sino que tenemos que hacer una especie de ejercicio de mejoramiento continuo para mantener y mejorar la competitividad.
 
Nos falta todavía mucho camino por recorrer, pero hemos logrado objetivos importantes; por ejemplo, el Banco Mundial tiene a Colombia hoy como el país número uno en lo que llaman Doing Business, o sea facilidad para los inversionistas, para los empresarios. Hay, no puedo negarlo, muchos cuellos de botella, muchas incongruencias todavía, somos un país muy legalista, nos gusta concentrarnos mucho en la letra menuda, y eso a veces dificulta la actividad empresarial. Pero en la medida de lo posible, estamos tratando de facilitarles la vida a los empresarios, porque sabemos que los empresarios son nuestros socios: sin en su inversión, sin en su participación, sin su accionar, la economía no va a tener el resultado que todos estamos buscando.

Con Turquía tenemos unas relaciones que están, yo diría, comenzando a crecer. El potencial es enorme, lo que hemos logrado en los últimos cuatro, cinco años, en materia de acercamiento de los dos países, ha sido muy importante. Abrimos embajadas en los respectivos países. Ustedes tuvieron el gesto –que les agradezco enormemente- de quitarnos las visas. Y nuestro comercio, que viene de una base muy precaria, ha comenzado a crecer. Nos pusimos esta mañana con el Presidente Erdogan una meta, que es el año 2023 tener 5 mil millones de dólares de comercio bilateral. Y queremos que los empresarios, por eso celebro tanto esta firma del memorando de entendimiento, se conozcan más, porque creo que en la medida en que se conozcan más van a poder compartir más y compartir experiencias que han sido muy exitosas en el caso colombiano o en el caso turco.

Hablábamos esta mañana, por ejemplo: Colombia tiene un inmenso potencial en materia agropecuaria, somos unos de los siete países que la FAO ha identificado como países con verdadero potencial para aumentar la producción de alimentos, en un mundo que cada vez está demandando más alimentos y que no sabe de dónde sacarlos. Turquía ha logrado en estos últimos años un desempeño extraordinario en su producción agrícola, sobrepasando países como Italia y como Francia. Esa experiencia, por ejemplo, para nosotros es invaluable.

Y así sucesivamente podemos identificar otros sectores. Ese gran sector que tiene la demanda asegurada a nivel mundial, el sector del turismo, la industria sin chimeneas, es un sector que todos los países estimulan porque es el tipo de actividad que genera un empleo formal, que genera divisas, que genera crecimiento, que no contamina. Y ahí Turquía ha tenido también un desempeño extraordinario. El número de turistas que visitan Turquía ha crecido en forma exponencial. Nosotros hasta ahora estamos comenzando a crecer, sabemos que tenemos también un potencial enorme, porque Colombia es un país al que Dios nos dio una belleza especial y unas condiciones especiales en materia turística. Ahí también hay unas oportunidades de generar sinergias entre los dos países, extraordinarias.

Por eso celebro mucho este seminario. Lo que quería es decirles a los empresarios turcos que se sientan como en su casa, nos interesa que ustedes se interesen en Colombia, se interesen en lo que tenemos para ofrecer. Ustedes tienen experiencias en muchos sectores, como acabo de mencionar, que para nosotros serían de gran valor. Y por eso paro aquí para darle oportunidad a otros que hagan uso de la palabra, no sin antes reiterarles nuestra bienvenida, decirles que nos complace muchísimo que estén aquí. Para muchos de ustedes esta es su primera visita a Colombia, pero estoy seguro de que, como dice uno de nuestros avisos publicitarios del turismo colombiano: el único riesgo que ofrece Colombia es que se quieran quedar. Ojalá que muchos de ustedes quieran volver. Muchas gracias”.