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 Palabras del Presidente Juan Manuel Santos en la clausura de la LXXX Asamblea Ordinaria de Gobernadores

 Inírida, Guainía, 27 feb (SIG).

A todos un saludo muy especial. Yo quisiera comenzar celebrando un anuncio que hizo el Dane esta mañana. El Dane publicó las últimas cifras de empleo. Empleo para el mes de enero.

Y esas cifras nos muestran que la tendencia que hemos visto en los últimos cuatro años, cuatro años y medio, con pocas excepciones, como la del mes de diciembre, se mantiene. Y la tendencia es que hemos venido bajando la tasa de desempleo, frente al mismo mes del año anterior, en forma consistente desde el comienzo del primer gobierno.

Esas cifras son muy alentadoras también porque es el desempleo en el mes de enero más bajo de este siglo. Y desde que se llevan las cifras de desempleo, en la forma como se llevan en este momento.

Hemos creado o se crearon en enero 431 mil empleos. Es una cifra muy importante. 431 mil empleos en el mes que, por razones de los ciclos económicos y estacionales, es un mes generalmente malo para la creación de empleo. Sin embargo, logramos generar 431 mil empleos.

Y algo todavía más importante que quiero resaltar: el empleo asalariado, el empleo formal, creció 10 veces más que el trabajo por cuenta propia.

Eso también, doctor Lucho, usted sabe lo importante que es eso. Porque no solamente estamos atacando la cifra de desempleo sino también la calidad del empleo. El tipo de empleo que la gente está consiguiendo es cada vez mejor.

Porque esta cifra de empleo formal también ha venido creciendo en forma sistemática. Hace ya un tiempo superó la creación de empleo informal, y esa es una gran noticia para el país y para la economía del país, porque entre más formalicemos mejor nos va a todos.

Dicho esto, paso a referirme a esta Cumbre de Gobernadores que me honro en clausurar. Doctor Alan Jara, muchas gracias por sus palabras, y si me permite voy a referirme a varios de los temas que usted aquí ha mencionado.

Comenzaría por el tema de la competitividad, que fue el primer tema que mencionó Amylkar Acosta. Y qué bueno que los departamentos estén asimilando cada vez más ese reto que tiene el país. Reto que tiene el país para que un mundo cada vez más globalizado, un mundo cada vez más pequeño y más competido, el tema de la competitividad, es decir, de la capacidad del país y de sus regiones para poder sobrevivir en un mundo cada vez más difícil, que eso lo asuman como un gran reto, eso me parece muy, muy importante. Y qué bueno que el primer tema que se mencionó aquí fue el de la competitividad.

Todo el mundo, cuando digo todo el mundo lo digo en forma literal, el mundo entero, está hoy consciente de la necesidad de ir mejorando todos esos factores que generan o que impiden la competitividad de un país. Y sin competitividad no hay crecimiento de la economía. Sin crecimiento de la economía no hay generación de empleo, no hay recursos para invertir en lo social. Por eso este tema es tan importante.

Yo estudié desarrollo económico hace muchos años y ha sido uno de los temas que he reestudiado muchas veces. Y ha habido una constante, una constante en el desarrollo económico de las naciones y del mundo. Y es que el desarrollo se tiene que basar sobre lo que llaman los ejes del desarrollo, que son las regiones. Cuando las regiones son competitivas, el país competitivo; cuando las regiones no son competitivas, el país no es competitivo.

Por eso en la medida en que podamos regionalizar, descentralizar ese esfuerzo por ser competitivos, vamos a ser mucho más eficaces. Entre otras cosas, porque un país tan diverso como el nuestro –lo mencionaba el doctor Amylkar Acosta-, comparemos el Guainía con La Guajira: parecen dos países. Cada uno tiene sus propias condiciones, sus propias fortalezas, sus propias debilidades.

Y por eso el reto de la competitividad tiene que ser un reto que sale de las regiones. Y por eso, precisamente, es que el Plan de Desarrollo que estamos presentando ante el Congreso, que ya se está discutiendo en el Congreso, tiene esa novedad. Es la primera vez que el Plan de Desarrollo se elabora en una discusión con las regiones y desde las regiones. Porque este Gobierno ha creído siempre en la conveniencia de la descentralización y del fortalecimiento de las regiones.

Y eso me lleva a otro de los temas que aquí se mencionó, el tema de las regalías, la Reforma a las Regalías. Una reforma que durante décadas se ha venido hablando de ella, pero por falta de capacidad política nunca se logró aprobar en el Congreso, pues la logramos aprobar finalmente. Es un la reforma que se ha llamado la Reforma a la Equidad. Yo sé que hay algunos departamentos que perdieron. Yo sé y somos conscientes. Pero la inmensa mayoría de los municipios y departamentos de este país ganaron con esa reforma.

Y es además algo de elemental justicia: el subsuelo es de todos los colombianos, y por consiguiente sus beneficios deben repartirse entre todos los colombianos. Y eso es lo que la reforma hizo. Y la inmensa mayoría de los gobernadores aquí presentes y la inmensa mayoría de los municipios del país se han beneficiado de esas regalías, que ahora se distribuyen con mucha más equidad.

No se les olvide que este gobierno tiene estos tres pilares: paz, equidad y educación. Y yo creo que si algo ha contribuido a ir avanzando hacia una mayor equidad en este país, ha sido la reforma a las regalías, que dependen de un factor que está por fuera de nuestro control: el precio de los productos que precisamente generan esas regalías, productos que se vinieron al suelo en su precio por circunstancias a nivel mundial, por circunstancias geopolíticas: que en el Medio Oriente no quieren que Estados Unidos se vuelva autosuficiente en materia energética.

Cualquiera que sea la razón, está totalmente fuera de nuestro control. Ojalá pudiéramos nosotros controlar el precio del petróleo, el precio del café, de los mercados mundiales, pero no es así. Y el precio del petróleo, y el precio de la minería y el precio del oro se ha venido abajo en forma muy marcada, muy acentuada, que a mucha gente, a la mayoría, los sorprendió, nos sorprendió. Y son realidades con las cuales tenemos nosotros que convivir, no podemos tapar el sol con las manos, no podemos hacer caso omiso de esa nueva realidad.

Y eso es lo que hemos venido haciendo de forma responsable para seguirle demostrando al mundo que Colombia es un país que maneja su economía con responsabilidad. Esa responsabilidad que ha generado confianza, confianza que a su vez se traduce en menores costos de acceso al crédito, y esos menores costos de acceso al crédito nos facilitan enormemente la inversión, entre ellas la inversión social. Todo está comunicado, y por eso hemos venido actuando con esa responsabilidad para mantener la confianza del mundo entero, de las instancias internacionales, de los inversionistas, de los compradores de nuestros bonos en Colombia.

Pero también con unos principios que son principios fundamentales de mi gobierno. Esos ajustes que estamos haciendo, que tenemos que hacer, que no podemos evitar, podemos también dirigirlos de forma tal que no afecten o afecten lo menos posible a los más vulnerables. Y ahí es donde se demuestra el talante de un gobierno. A quién –cuando toca tomar decisiones difíciles- a quién protegemos, a quién tratamos de beneficiar o de perjudicar lo menos. Lo lógico, lo obvio, es que se trate de perjudicar lo menos a los que más lo necesitan, a los más vulnerables. Y es con ese criterio y con esos principios como hemos venido y seguiremos actuando.

Por supuesto que en esto las regalías trataremos, en la medida de lo posible, de mitigar el impacto de su descenso. Trataremos, gobernador Alan Jara, en la medida de lo posible, porque nos conviene reutilizar recursos, como ya lo hicimos en una primera fase, recursos que hemos ahorrado precisamente para las épocas de las vacas flacas. Y somos los primeros interesados porque eso es una forma de mantener el ritmo de la economía y de mantener el empleo.

Cifras como las que acabo de mencionar, son cifras que nos interesan enormemente, que esa tendencia se mantenga. Será un año difícil, lo hemos dicho muchas veces, tenemos que apretarnos el cinturón, pero afortunadamente también hemos tomado medidas desde hace ya algún tiempo, que van a mitigar el efecto de esta situación mundial.

Las concesiones de 4G, que la Ministra de Transporte, el señor Vicepresidente, han venido adelantando con especial eficacia. Eso le va a dar a la economía un empujón importantísimo para compensar el descenso de la falta de inversión o de la baja en el ritmo de inversión. La política de vivienda que jalona 32 industrias, que estamos haciendo lo imposible para que podamos mantener el ritmo de construcción de vivienda, esa es otra de las formas de mitigar los efectos de esta baja del precio del petróleo.

De manera que ahí lo que tenemos es que trabajar juntos, señores gobernadores, para poder rendir al máximo lo que tenemos a nuestra disposición. Tengan la seguridad de que nosotros en el Gobierno lo que queremos es que se hagan las inversiones de la mejor forma posible, que le lleguen a la gente, que la gente las pueda percibir y las pueda gozar. Ustedes saben –no nos digamos mentiras- que, no en sus gobiernos, durante muchas décadas esas regalías se despilfarraron.

En su departamento, gobernador Jara, en muchos departamentos, cuando uno dice: ¿qué se hicieron esas regalías, dónde están esas ingentes sumas de dinero que se generaron por las regalías?, y la gente dice: pues por aquí no pasaron. Pues eso no va a pasar en mi Gobierno y no está pasando. Esas regalías se están sembrando y se van a seguir sembrando de la mejor forma posible.

Estamos haciendo, como en muchos frentes, camino al andar, estamos tratando de buscar la forma mejor y más efectiva y más eficiente para tomar decisiones, para que hacia el futuro tengamos los mejores mecanismos posibles en una cogobernanza entre Gobierno Nacional, gobiernos departamentales, gobiernos municipales. Y eso es lo que hemos venido haciendo. Si nos equivocamos aquí, corrijamos. Este gobierno no es un gobierno soberbio, no es un gobierno testarudo y es un gobierno dispuesto a rectificar cualquier error que cometemos. Y hemos cometido muchos, y los hemos rectificado y los seguiremos rectificando.

Si el artículo del Plan de Desarrollo –me sorprendió escuchar esa observación en este momento–, donde se autoriza que el Gobierno Nacional pueda proponer a los OCAD no gustó, yo realmente no entiendo por qué no puede haber gustado, sino simplemente es dentro de la filosofía de la utilización de las regalías como cofinanciador de los planes regionales de desarrollo.

Muchas veces muchos departamentos no tienen ni siquiera la posibilidad de estructurar proyectos, y que el Gobierno Nacional ayude a estructurarlos, ayude a presentarlos, me parece que no tiene ningún inconveniente y no es una señal de querer acaparar o querer centralizar esos recursos. Todo lo contrario, lo que queremos es que cada vez más los municipios que hoy no tienen capacidad para presentar proyectos, tengan. Por eso le he dicho a Planeación Nacional, desde hace ya algún tiempo: una de las labores importantes es la de capacitar a los municipios para que puedan presentar proyectos. Son muchos los municipios de Colombia que no tienen ni siquiera esa capacidad. Y en ese orden de ideas, pues trabajemos juntos para hacer rendir los recursos de la mejor forma posible.

El tema de la salud, fundamental. Sancionamos hace algunos días una ley que para mí es de las más importantes que hemos logrado en este gobierno, la Ley Estatutaria, que consagra el derecho a la salud como un derecho fundamental. La Constitución del 91 fue una constitución diseñada para defender los derechos de los ciudadanos, es una constitución garantista, como pocas en el mundo, es muy garantista. Y esta es la primera vez que se desarrolla un derecho y se establece como un derecho fundamental, y es el derecho a la salud.

Eso tiene implicaciones importantísimas, porque, como lo hemos dicho, los pacientes dejamos de ser clientes; los pacientes ahora son sujetos de derecho y no pueden llegar a un hospital, y el hospital le dice: no lo puedo recibir porque usted no está inscrito en la EPS o le falta equis papel o ye, no, esto es un derecho que se tiene que cumplir. Pero para cumplir ese derecho, para satisfacerlo, se requiere un sistema eficiente y efectivo. Nosotros tenemos un sistema, que hemos venido desarrollando desde hace ya algún tiempo y hemos venido mejorando.

En el caso de este Gobierno, recibimos un sistema de salud en cuidados intensivos, con pronósticos realmente reservados. El sistema iba a colapsar. Los esfuerzos que hemos hecho -y ustedes gobernadores lo saben- han sido inmensos. Porque tenemos el diseño del sistema, un sistema relativamente bueno cuando uno mide el sistema de salud de Colombia frente a otros sistemas de otros países. Créanme que hemos hecho todo tipo de comparaciones y de estudios. Los sistemas de salud se miden por el número de personas que cubre el sistema. Nosotros ya tenemos 96, 97 por ciento, Ministro (Alejandro Gaviria), eso es cobertura universal.

Hicimos un gran esfuerzo para que los pacientes de segunda clase tuvieran los mismos beneficios que los pacientes de primera clase; subimos del régimen subsidiado al régimen contributivo, no bajamos el régimen contributivo, sino que subimos a los de segunda a primera. Y a una primera bastante generosa, porque el número de tratamientos que cubre el sistema en Colombia, comparado con el número de tratamientos que cubren los demás sistemas en otras partes del mundo, es un sistema muy generoso.

Entonces se combina una cobertura universal, un sistema muy generoso en el número de tratamientos que cubre, y eso se traduce en algo que también es una medición sobre la bondad o no de un sistema en cualquier país: cuánto tienen los ciudadanos que sacar de su propio bolsillo para pagar por la salud, y Colombia es de los países donde esa cifra es menor. Ahora, ¿que nos falta mucho camino por recorrer? Por supuesto.

Aquí se mencionaba lo del pago, de facilitar el pago de las EPS a los hospitales; la parte financiera del sistema la hemos venido poco a poco mejorando con medidas directas, el pago directo a los hospitales; la lucha contra la corrupción, lo que hemos ahorrado solamente por eso son sumas muy importantes, casi 2 y medio billones de pesos. Lo que hicimos con el control a los precios de los medicamentos, que se volvió un ejemplo a nivel mundial. Ustedes sufrían ese sistema que teníamos, donde en Colombia teníamos que pagar uno de los precios más altos del mundo por muchos medicamentos, por muchísimos medicamentos, hoy eso ya no es una realidad. Hoy estamos controlando en forma justa, porque todo el mundo ha venido a decir: cómo es que lo están haciendo, que todo el mundo quedó contento. Hasta los propios fabricantes han tenido que aceptar que este control era necesario. ¿Para bien de quién? Del paciente, que es nuestro principal objetivo.

Y ahora tenemos que hacer todo un esfuerzo para reducir el número de minutos o de horas que tienen que esperar en los hospitales, el número de días que tienen que esperar para que los atienda un especialista; en eso estamos trabajando y hay que trabajar de la mano de ustedes, señores gobernadores, porque ustedes son protagonistas principalísimos en este sistema de salud que tenemos en nuestro país.

En cuanto al tema muy importante, y qué bueno Alan Jara (Gobernador del Meta) que usted lo haya mencionado en esa forma: paz y seguridad. Y qué bueno que usted… Ese relato que acaba de hacer me llegó al corazón. El río Inírida fue esa autopista que tenemos que lo llevó a usted a la libertad, y que el mismo cielo que usted vio era el cielo que ayer vio cuando nuestro querido Gobernador lo llevó a una de esas maravillosas playas de ese río. La paz que estamos buscando nos va a dar mucha más seguridad. Aquí han querido traer el cuento, la mentira: ojo con la paz porque nos va a traer más inseguridad. Eso es un contrasentido. No tiene ni pies ni cabeza. La paz es más seguridad.

Y les voy a explicar, entre otros muchos motivos, por qué: aparte de que dejamos una guerra, y la guerra es lo que más víctimas produce y más inseguridad produce, aparte de eso, los señores miembros de nuestras Fuerzas Militares y nuestra Policía, que hoy dedican ingentes energías para combatir esta guerra con mucho éxito, porque si no tuviera éxito no estaríamos hablando de paz, todas esas energías que el país consume en esta guerra, las pueden direccionar, entre otras cosas, para dar más seguridad a los ciudadanos. En todas partes, ¿qué nos piden los ciudadanos? Más policías, más presencia de la fuerza pública.

¿Por qué no podemos tener más policías y más presencia de la fuerza pública? Porque muchos de ellos están en la guerra. Y eso lo podemos refocalizar, reorientar hacia darles más seguridad en las ciudades y en el campo a los ciudadanos. Por eso qué bueno que usted haya traído ese tema, porque la paz lo que nos va a dar entre los muchísimos dividendos es más seguridad. Y hablando de seguridad, estamos haciendo unos esfuerzos enormes , y tenemos que hacer unos esfuerzos aún mayores –General Palomino, usted lo sabe perfectamente, porque usted estuvo presente en la reunión esta semana del Consejo Nacional de Seguridad, que se reúne cada cierto tiempo, hacía muchos meses no nos reuníamos–, y ese Consejo se dedicó exclusivamente al tema de las Bacrim, las bandas criminales.

De ese fenómeno que hemos venido combatiendo con mucho éxito, en el sentido que hemos descabezado todas las bandas criminales que operaban con injerencia nacional hace año, año y medio, todos esos cabecillas los hemos venido capturando, dando de baja, aquí o en el exterior. Pero esas bandas criminales tienen una gran capacidad de reciclarse. Y tenemos que hacer un esfuerzo aún mayor, porque esas bandas también se subdividen; entonces se vuelven unas ‘banditas’, pero no por ser ‘banditas’ dejan de ser menos letales, menos criminales. Y entonces a esas ‘banditas’ también tenemos que caerles con todo el peso de la ley y de la fuerza pública.

Y eso es lo que estamos diseñando: un plan especial con la Fiscalía, la Fiscalía juega un papel fundamental, y con los jueces, los jueces juegan también un papel muy importante para arreciar, ahí sí, la lucha contra esas bandas criminales. Que también es un preámbulo al posconflicto. Para irnos preparando y anticipando precisamente para que haya más seguridad el día, que ojalá se presente, en que firmemos la paz.

Y ustedes, señores gobernadores tienen que jugar un papel importantísimo. Ustedes son las cabezas de sus departamentos, responsables, corresponsables en materia de seguridad. Y qué bueno también que estén hablando desde ya sobre el posconflicto. El posconflicto, como lo hemos discutido muchas veces con ustedes, pues tiene que ser un esfuerzo colectivo. Y la paz, como aquí también se ha dicho muchas veces, la paz proviene y debe ser territorial. Y el posconflicto también. Y en la medida en que podamos articular todos nuestros esfuerzos, todos esos proyectos en muchos de los departamentos que hoy están aquí presentes, que puedan visualizar el tipo de proyectos que podrían ser realmente convenientes en el posconflicto, bienvenidas sean esas iniciativas para empaquetarlas dentro del gran abanico de proyectos hacia el posconflicto.

Para ir a la comunidad internacional a decirles, querido Gobernador Óscar Rodríguez, usted puede aprovechar el posconflicto de muchísimas formas, presentando proyectos, que la comunidad internacional va a estar muy interesada en financiar, porque son los temas que a la comunidad internacional más le interesan: la biodiversidad, la lucha contra el cambio climático, la lucha contra la emisión de gases con efecto invernadero, y ustedes aquí tienen unos planes muy especiales.

Lo que me lleva también al tema que es el tema de esta Cumbre de Gobernadores. Cómo me complace que el tema de la biodiversidad, el tema de cómo mantener nuestra riqueza en materia de biodiversidad, cómo adaptarnos a un mundo que está luchando por su supervivencia; Colombia puede jugar un papel importantísimo y lo está jugando. Nosotros fuimos protagonistas principales en ese cambio entre los Objetivos del Milenio -que se terminan este año- que se negociaron ya hace más de 15 años en Naciones Unidas y los nuevos objetivos de desarrollo del mundo, que se llaman que se llaman los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Ese nombre y esos objetivos fueron una propuesta colombiana en la Cumbre de Río+20.

¿Y por qué somos nosotros, queremos ser protagonistas de esa discusión? Porque somos muy ricos en biodiversidad. Aquí en este departamento, por metro cuadrado, por kilómetro cuadrado, no hay regiones en el mundo que sean más ricas en biodiversidad que este departamento del Guainía. Y eso tenemos que protegerlo, porque el cambio climático, ¿qué destruye? La biodiversidad, o sea, nuestra riqueza. Por eso tenemos que abogar para que el mundo cada vez sea más consciente de ese gran reto. Y qué bueno entonces que los gobernadores hayan asumido ese reto como propio, porque nuevamente estas políticas tienen que venir de las regiones. Yo celebro muchísimo eso, y ahí tenemos que trabajar con muchísima eficacia y mucha coordinación.

En cuanto al tema de los licores, el tema es muy sencillo, señores gobernadores. Llevamos mucho tiempo incumpliendo unos compromisos internacionales, discriminando en el mercadeo, venta de los licores, y eso tenemos que solucionarlo. No podemos continuar en eso porque nos van a comenzar a sancionar, aparte del desprestigio que sugiere el incumplimiento de compromisos, porque llevamos muchos años diciendo sí, ya lo vamos a arreglar, y no lo arreglamos.

Entonces un gobernador, por ejemplo, que ha estado tan interesado en este tema como el gobernador de Cundinamarca, que no lo veo aquí, yo le diría: gobernador de Cundinamarca, ojo, que si no arreglamos eso ya, sus floricultores van a comenzar a sufrir, porque ¿qué van a hacer los otros países? A poner aranceles a los productos que exportamos los colombianos. ¿Y dónde ponen aranceles? Donde más nos duele. ¿Y dónde nos duele más? Por ejemplo, las flores, que son tan intensivas en mano de obra. A eso nos estamos exponiendo.

Por eso el Gobierno Nacional tiene la total determinación de corregir ese problema, y lo vamos a corregir en el Plan de Desarrollo. ¿Cómo lo corregimos? De la mejor manera posible. ¿Y cómo es la mejor manera posible? Yo lo he dicho claramente: sin perjudicar la renta de las gobernaciones. No quiero, por supuesto que no, y no voy a permitir que el sistema que se ponga perjudique a los departamentos.

Eso no va a suceder, tengan la absoluta seguridad de que no va a suceder. Pero que vamos a corregir el problema de la discriminación, lo vamos a corregir. Y tengo entendido que ya se ha llegado a unos acuerdos. En ese sentido, estamos listos a hacerle la prueba ácida a todos esos acuerdos, para que se cumplan esos objetivos fundamentales. El más importante: que los departamentos no sufran en sus rentas. Y todo lo contrario, lo que puede suceder es que aumenten sus ingresos.

Yo creo que ese tema lo podemos resolver o ya está resuelto. Según me dicen a mí los ministros, la doctora María Lorena, ya se ha llegado a algunos acuerdos. Lo importante es que trabajemos juntos y no tratando de dar versiones equivocadas sobre lo que se ha acordado, porque eso lo que hace es confundir. Y si hay alguna diferencia o alguna explicación que se quiera pedir o dar, el Gobierno Nacional está más que dispuesto, como lo ha estado permanentemente. No sé cuántas reuniones, doctora María Lorena o Ministro de Hacienda, cuántas reuniones se han hecho sobre ese tema. Enemil. Y ya llegamos a unos acuerdos básicos. Yo creo que en esto no tendremos ninguna diferencia hacia el futuro.

De manera que qué bueno haber venido aquí a este día tan importante, 50 años del Guainía, 50 años de vida administrativa, 32 como departamento, pero 50 como entidad administrativa, en un momento de inflexión, cuando estamos hablando de paz, a este departamento sí que le conviene la paz; cuando estamos hablando del futuro del país basado en biodiversidad, este departamento será jugador importantísimo.

Qué bueno que aquí vino ayer el exalcalde, excandidato presidencial, mi muy noble contendor en las elecciones del 2010 y ahora compañero en la búsqueda de la paz. Aquí vino Antanas Mockus y desde Inírida, desde el Guainía… Yo mencionaba ahora: el Guainía es el departamento donde los homicidios por cada cien mil habitantes están en el nivel más bajo de todo el país, o sea que es el departamento donde más se respeta la vida… Y desde aquí Antanas Mockus me invitó ayer a marchar por la vida, el próximo 8 de marzo. Y me invitó a que marchara inclusive por las banderas que no sean las mías. Y yo quiero decirle a Antanas Mockus y al país que acepto esa invitación.

¿Cómo no marchar por la vida? ¿Cómo no marchar porque los padres no tengan que seguir enterrando a sus hijos víctimas de la violencia? Apoyar la vida es un imperativo moral para todos los colombianos, de todos sin distingo de ninguna clase. Y acepto marchar también por los que no piensan como yo pienso, por mis contrarios, por mis rivales, por mis adversarios. Por ellos también quiero marchar. En esta marcha yo los invito, como Presidente de la República y también como colombiano, como un humilde colombiano más, a que no le pongamos tinte político a esta marcha. Así pensemos diferente, todos debemos unirnos por la defensa de la vida. Como, Presidente he defendido y defenderé siempre la vida de quienes no están de acuerdo conmigo.

Y yo marcharé, porque la vida es sagrada y porque nuestros niños son sagrados. Yo quiero marchar por ellos también. Los niños, por quienes estamos trabajando todos los días, por ellos, por su futuro. Y por los niños que vienen después, nuestros hijos, nuestros nietos y los hijos de nuestros nietos. ¿Cómo no marchar por la vida en un país donde tristemente conocemos de casos de violencia como los que vimos en el Caquetá, señor gobernador, hace unos días y vimos también en Cundinamarca? Por eso tenemos que marchar y protestar contra quienes atentan contra esos niños y contra la vida, todos los días.

¿Cómo no marchar por la vida en un país donde a pesar de que tenemos la tasa de homicidios más baja en las últimas tres décadas, aún son asesinados más de mil colombianos cada mes? Yo también digo, y todos los colombianos decimos: ¡La vida es sagrada, nuestros niños son sagrados, y por eso yo marcho por la vida! Espero que todos los colombianos marchen también. Muchas gracias. Y esta es la camiseta que me voy a poner. ¿Cómo no marchar por la vida? Yo marcho por la paz sin impunidad”.