Este es el sitio de la Presidencia Agosto 2014 - Diciembre 2015 - última actualización 10 de diciembre de 2015
Skip Navigation LinksPresidencia > Noticias > 2015 > Junio > Palabras del Presidente Juan Manuel Santos en la sanción de la Ley del Plan Nacional de Desarrollo 2014-2018 ‘Todos por un Nuevo país’

 Sistema Informativo del Gobierno

SIG

 

 Palabras del Presidente Juan Manuel Santos en la sanción de la Ley del Plan Nacional de Desarrollo 2014-2018 ‘Todos por un Nuevo país’

 Bogotá, 9 jun (SIG).

Acabamos de sancionar una ley muy importante. La Ley del Plan de Desarrollo que hemos denominado ´Todos por un Nuevo País’ 2014-2018.

Y hemos querido aprovechar esta ocasión para presentarles a los colombianos las bases de este nuevo Plan, un plan con el cual hemos soñado hace mucho tiempo, un plan que nos merecemos y que nos va a permitir tener un país en paz, un país con mejores oportunidades para todos los colombianos, un  país mejor educado.

Después de muchísimos meses de trabajo, de análisis, de estudios, y haciendo un esfuerzo inmenso de visitar todas las regiones oyendo a los diferentes sectores –sectores que nunca antes habían sido escuchados– elaboramos este plan.

Y con esta firma llegó el momento de pasar de la preparación y el análisis a la acción.

Ya con esta firma este plan se convierte en ley de la República y en una obligación para el Gobierno y para todos los colombianos.

Este plan será nuestra hoja de ruta, nuestra brújula, nuestro norte, para alcanzar ese país con el cual he venido soñando hace mucho tiempo. Ese país en paz, con más equidad y mejor educación que queremos todos los colombianos.

Una Colombia donde quepamos todos pese a nuestras diferencias, porque esa es la verdadera paz. Que todos seamos una sola nación.

Como estoy seguro vamos a ser el próximo domingo, cuando nuestra selección va a debutar en la Copa América contra Venezuela. Ahí vamos a ver el país totalmente unido.

Y una unión enriquecida por su diversidad –este es un país muy diverso–, y además que todos seamos respetuosos de las opiniones ajenas.

Yo he dicho muchas veces, en La Habana estamos negociando para terminar el conflicto, estamos allá haciendo la paz.

Y quiero aprovechar la oportunidad para decirles a estos señores de las Farc que esa forma de mostrarles a los colombianos que quieren la paz, a través de ataques como los de ayer en el Putumayo –que no tienen ningún sentido, no tienen ninguna racionalidad–, pues con esa forma nunca se van a ganar el respeto de los colombianos, todo lo contrario.

Ataques terroristas o ataques irracionales, uno se pregunta qué utilidad militar o de otra índole puede traer derramar petróleo para contaminar nuestras fuentes de agua. O dejar sin energía a poblaciones pobres.

Esa no es la vía, no es el camino para lograr esa reconciliación y para hacer esa paz.

Pero mientras allá en La Habana estamos conversando para ponerle fin a este tipo de ataques, aquí en Colombia nosotros estamos construyendo la paz. Y la paz se construye en nuestros corazones, la paz se construye en nuestros hogares, la paz se construye en la inversión y en los actos de gobierno.

El plan es parte de esa construcción de la paz. Para tener un país más moderno, más competitivo, con regiones conectadas, con un creciente desarrollo industrial, con desarrollo agrario, mineroenergético; con fuentes de energía alternativas, con las mejores autopistas de cuarta generación. Y hasta el río Magdalena se va a volver la arteria maravillosa que algún día fue.

Vamos a ver a Colombia en los próximos años realmente en obra, en construcción, modernizándose.

Además queremos tener un campo innovador, un campo competitivo.

Les decía yo a los campesinos el domingo pasado, el Día del Campesino, tenemos que invertir mucho más en el campo, porque allá está concentrada la pobreza, la desigualdad. Allá la desigualdad es mucho mayor que en otras regiones, otras regiones, en los centros urbanos. Y por eso tenemos que ser mucho más competitivos.

Y un campo que llene de orgullo a quienes viven en él y que invite a las generaciones que hoy nacen y hoy crecen a quedarse ahí.

Y por supuesto queremos una Colombia verde. Somos un país muy rico en materia de biodiversidad, el más rico del planeta por kilómetro cuadrado. Pero tenemos que hacer un uso responsable, sostenible, de nuestros recursos naturales. Protegerlos y explotarlos en el buen sentido de la palabra.

Pero de nada sirve una Colombia creciendo, competitiva, moderna, si ese crecimiento, si los beneficios de ese crecimiento, no llegan a todos los colombianos.

Por eso es imperativo, y ha sido mi obsesión, seguir reduciendo la brecha social. Seguir reduciendo esa tremenda diferencia que tenemos entre ricos y pobres, que nos ha impedido, ha sido un freno, para que generaciones completas puedan progresar.

Las diferencias acentuadas son un freno –así está establecido en muchas de los estudios que se han hecho a través de la historia– en el desarrollo de las naciones.

Por eso vamos a insistir en el propósito que todos los colombianos, sin distingo de clase alguna, puedan acceder, por ejemplo, a una buena educación, una educación de calidad.

¿Y por qué la educación? Porque la educación es la mejor herramienta, el mejor camino, el mejor vehículo, para romper con la desigualdad y salir de la pobreza. Y por eso seguiremos apostando por ella.

Por eso en este plan y en el presupuesto de este año el rubro de educación por primera vez es mayor, es más grande que el rubro militar.

Paz, equidad y educación. Esos son nuestros tres pilares. Y para desarrollarlos necesitamos, por supuesto, un país más seguro.

Lo he dicho y lo repito todos los días. La seguridad es la base del progreso, del desarrollo.

Cito con mucha frecuencia a los romanos. Esa seguridad tiene que ser la primera ley de la República. Sin que esa ley opere efectivamente, las demás leyes se vuelven inocuas.

Por eso este plan también hace mucho énfasis en la seguridad. En la seguridad de las ciudades y seguridad en el campo. Y también en generar más confianza en la justicia.

Que infortunadamente los colombianos han venido perdiendo confianza en su justicia y también confianza en el buen gobierno, en esa forma transparente, eficaz de gobernar. Que además se traduce cuando hay confianza en las instituciones,  que son la base de nuestra democracia.

Porque ese nuevo país es de todos y tenemos que construirlo entre todos, entre todos los colombianos.

Y yo quiero agradecerle y aprovechar esta oportunidad, al Congreso de la República, a los presidentes del Senado, de la Cámara, a los ponentes de este Plan de Desarrollo, porque realmente yo seguí muy de cerca los debates que se generaron a raíz del plan.

Qué orgullo me daba a mí como Presidente escuchar la altura de esos debates, los argumentos a favor y en contra de muchos de los artículos. A veces con razón o a veces sin razón, pero siempre respetuosos y siempre con argumentos sólidos.

Por supuesto a los funcionarios del Gobierno, que todos participaron de forma casi que apasionada para que este plan quedara bien diseñado, bien coordinado.

Muchas gracias a todos los funcionarios también que participaron en la elaboración de este plan. 

Un plan que además tiene una característica muy especial, porque es la primera vez que un plan tiene una verdadera visión regional.

El Plan Nacional de Desarrollo está orientado a cerrar las brechas también entre las regiones, porque hay unas brechas enormes entre las regiones. Porque no es solo entre los ciudadanos, sino brechas por ejemplo en la Región Pacifica con la Región Andina. Las brechas son enormes y así podemos decirlo en todo el país.

Por eso este plan también tiene como objetivo focalizar nuestra acción para cerrar esas brechas entre las regiones y darles también oportunidades a todos.

Buscamos un Caribe próspero, un Caribe más equitativo, sin pobreza extrema. En el Eje Cafetero y Antioquia queremos una región con un capital humano innovador. Los antioqueños y los cafeteros siempre se han caracterizado por ese espíritu de emprendimiento. Y que tengamos unos territorios incluyentes.

En el Centro Oriente del país. Ese será un espacio para mejorar la conectividad,  para integrarnos con el resto del país y tener un desarrollo sostenible.

En el Pacifico buscamos cerrar las brechas sociales, aprovechar ese mar que ha sido desaprovechado de generaciones, el mar Pacifico, y poder mejorar su capacidad competitiva frente al resto del país.

En los Llanos, los Llanos Orientales se da un modelo de crecimiento verde y ahí hay un potencial enorme, enorme para el país.

El Primer Ministro Chino (Lee Keqiang) –que estuvo hace unas semanas, me decía: yo tengo un país con muchos habitantes, la China tiene muchos habitantes y solamente tengo la capacidad para alimentar el 40 por ciento de mi población. Y estoy preocupado con qué va a pasar hacia el futuro.

El mundo está preocupado por ese fenómeno de crecimiento de la población, de dónde van a salir los alimentos. Y resulta que Colombia es uno de los siete países con un gran potencial para mejorar e incrementar la producción de alimentos. Y ese gran potencial está en buena parte allá en los Llanos Orientales.

El Centro Sur y la Amazonia será la tierra de oportunidades de paz. Imagínense ustedes Putumayo, Caquetá, con paz. Y esa Amazonia, que tenemos que proteger, esa riqueza de nuestra biodiversidad, pues va a ser también parte de ese Plan de Desarrollo.

Todas esas estrategias se van a expresar en planes regionales, pensando en las necesidades de la gente, porque se ha venido consultando a la gente en cada una de las regiones.

Nos enorgullece entonces presentar ante el país este Plan Nacional de Desarrollo, que por primera vez no se construyó del centro hacia afuera, desde Bogotá, en las oficinas de Bogotá, sino en la periferia, en las regiones hacia el centro.

En otras palabras y resumiendo, el plan que hoy presentamos es un plan regional y socialmente incluyente, un plan para tener un país más seguro, un plan que nos va a permitir transitar hacia la paz, hacia un país con más justicia social, con mejor educación; un plan para que todos juntos, todos unidos, construyamos ese nuevo país que nos merecemos.

Quiero iniciar un ejercicio que creo que es pedagógico, ilustrativo y necesario con cada uno de los ministros para que, brevemente, nos digan desde sus propias carteras cuál es el aspecto –digamos– más sobresaliente del plan que fue incluido.

Y nuevamente, muchas gracias, señores senadores y representantes. Muchas gracias a todos los que tuvieron que ver con la elaboración de este plan que acabamos de sancionar y que se acaba de convertir en ley de la República

Pasará entonces al banquillo Simón Gaviria, como Director Nacional de Planeación, que tuvo muchísimo que ver con la elaboración del plan.