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 Palabras del Presidente Juan Manuel Santos en la Ceremonia de Reconocimiento de las Tropas al Ministro de Defensa Nacional

 Bogotá, 24 jun (SIG).

No todos los días hay cambios en el Ministerio de Defensa y reconocimiento de las tropas al nuevo Ministro (Luis Carlos Villegas).

Este evento tiene un gran significado y se hace en un momento muy importante de nuestra historia.

Estamos viviendo un punto de inflexión. Un punto de inflexión al que hemos llegado después de muchísimo esfuerzo, de muchísimo sacrificio, de un trabajo, que todos los días aplaudimos los colombianos, de nuestras Fuerzas Armadas.

Esta guerra irregular que vivimos, esta guerra asimétrica que vivimos, tiene muchas facetas, tiene muchos frentes. Y en cada uno de ellos hemos venido avanzando.

Está el frente militar, está el frente político –porque hay guerra política– y está el frente judicial, porque hay guerra judicial.

En el campo militar, aprovecho que está presente el señor expresidente Andrés Pastrana, para recordar cómo en su gobierno se inició el proceso de fortalecimiento de nuestras Fuerzas Armadas.

En ese momento la correlación de fuerzas estaba en contra del Estado colombiano, estaba en contra nuestra y era el Estado colombiano el que pedía cese al fuego, precisamente porque esa correlación de fuerzas estaba en contra nuestra.

Recuerdo muy bien, expresidente Andrés Pastrana, que con su Ministro de Defensa, Luis Fernando Ramírez, el señor Comandante General de las Fuerzas Militares, el general (Fernando) Tapias, el Comandante del Ejército de entonces, general (Jorge Enrique) Mora, iniciamos ese proceso de fortalecimiento de las Fuerzas y fijamos unas directrices.

El esfuerzo en ese momento fue monumental, porque estábamos viviendo tal vez el peor momento de nuestra economía en los últimos 70, 80 años.

Veníamos una crisis realmente grave de falta de recursos. Aun así se tomó la decisión de hacer un sacrificio e iniciar ese proceso de fortalecimiento de las Fuerzas. Proceso que continuó el expresidente (Álvaro) Uribe.

Y recuerdo una ceremonia similar a esta en la que estamos. Se celebró el 20 de julio del año 2006, cuando asumí el Ministerio de Defensa.

20 de julio. Comenzaba la legislatura y de los primeros proyectos de ley fue un proyecto de ley pidiéndoles recursos a los colombianos más ricos –el impuesto al patrimonio– para continuar el fortalecimiento de nuestras Fuerzas Armadas.

Un impuesto que pasó sin ningún problema, con el apoyo de todo el empresariado colombiano, que entendía la necesidad de continuar con ese proceso. De fortalecer a nuestro Ejército, a nuestra Fuerza Aérea, nuestra Armada, nuestra Policía.

Fueron recursos muy importantes y ahí recuerdo también muy bien cómo quisimos que esos recursos se invirtieran en forma transparente, de la mejor manera posible. Y acudimos a personas por encima del bien y del mal, de gran prestigio, que le dieran a los colombianos seguridad y tranquilidad de que esos recursos muy cuantiosos se iban a invertir debidamente.

Entre ese grupo de colombianos estaba el doctor Luis Carlos Villegas. Y participó con entusiasmo, como participaron todos los miembros de ese grupo en ese proceso de ir equipando cada vez más a nuestras Fuerzas, cada vez mejor a nuestras Fuerzas.

Y hoy podemos decir con mucho orgullo que tenemos las mejores Fuerzas Armadas de nuestra historia. No solamente por los equipos sino también por su capital humano, por sus capacidades.

Y los resultados están a la vista. No voy a repetirlos una vez más, el país ya los conoce. Resultados que nos han permitido como país sobresalir en el frente económico, en el frente social, hasta inclusive en el frente deportivo.

Esta mañana le entregaba yo el Pabellón Nacional a la delegación que va a ir a participar en los Juegos Panamericanos de Toronto. Nunca antes habíamos tenido unos desempeños tan importantes en materia deportiva. Y les decía, vuelvan como volvieron en los Juegos de Guadalajara, con el mayor número de medallas posible. Porque los colombianos sabemos cómo competir y sabemos cómo ganar, como lo vamos a hacer el viernes contra Argentina.

Y eso sí que lo saben nuestras Fuerzas Armadas. Que se crecen en materia de adversidad. Cuando viene un enemigo fuerte es cuando demuestran de qué están hechos nuestros soldados de tierra, mar y aire.

Y por eso hoy estamos en una situación que quiero describirla muy rápidamente.

Las Farc rompieron su cese al fuego unilateral y desplegaron toda su capacidad ¡toda! para demostrarle al pueblo colombiano que todavía seguían vivos. Que todavía tenían capacidad de hacer daño.

Y por supuesto que han hecho daño.

Si es que hacer terrorismo es muy fácil.

Para hacer terrorismo no se requiere de mayores capacidades; se requiere es de una actitud irracional como la que hemos visto en estas últimas semanas. Actos terroristas que no tienen ningún valor militar, pero que sí afectan a la población civil, que causan unos daños inconmensurables en materia de medio ambiente.

Y se hacen daño también quienes dicen que están buscando la paz, porque esa falta de confianza en el proceso y falta de confianza en las propias Farc se acrecienta cada vez que hacen un acto de esta naturaleza.

Y por eso las Fuerzas Armadas colombianas están encima de todos y cada uno de estos atentados.

Y hemos podido comprobar que a pesar que están desplegando su máxima capacidad, el número de atentados que hemos tenido este año es sustancialmente inferior al que tuvimos el año pasado. Y los que tuvimos el año pasado a estas alturas también muy inferior al año anterior.

¿Por qué? Porque las capacidades de nuestras Fuerzas son cada vez mayores y sus resultados son cada vez más contundentes.

Y ahí están. En lo que va corrido del tiempo entre el momento en que se rompió el cese al fuego unilateral por parte de las Farc –que ellos mismos lo rompieron– al día de hoy, llevamos más de 300, 300 miembros de la guerrilla neutralizados, entre ellos 10 de sus cabecillas.

Mientras que las acciones terroristas en lo que va corrido del año son 150 frente a 296 contra la Fuerza Pública, 92 de este año contra 174 contra el sector energético y ataques contra la población civil llevan 20 este año contra 79 del año pasado.

¿Qué nos dice esto?

Que a pesar de estar desplegando su máxima capacidad, cada vez están más reducidos. Lo que pasa es que hay una sensación que volvimos otra vez a ver ataques crecientes porque se está comparando con el periodo del cese al fuego unilateral.

Pero este tipo de ataques los hemos tenido durante muchos años y por eso cada vez vamos a ser más contundentes.

Y por eso la instrucción a la Fuerza Pública es mantener la ofensiva.

El pueblo colombiano tiene que estar tranquilo. Nosotros estamos encima de cada de uno de estos grupos ilegales, los estamos acosando todos los días.

Más del 80 por ciento de los intentos de actos terroristas han sido neutralizados, han sido detectados, han sido desmontados.

Lo que pasa es que con el terrorismo, un acto de terrorismo hace daño que quieren los terroristas, sobre todo cuando los medios de comunicación también muchas veces los magnifican. Por eso se llama terrorismo, porque lo que quiere es generar terror.

Pero estas cifras, estas cifras nos muestran la contundencia de nuestras Fuerzas Armadas. Y en el campo militar seguiremos fortaleciéndonos y seguiremos dando resultados contundentes.

Que hagan terrorismo, pues los combatiremos con más fuerza, con más contundencia.

Y ahí está demostrada que esa correlación de fuerzas, Presidente Pastrana, que comenzó en su Gobierno, hoy está más claro que nunca y así se va a mantener  hacia el futuro.

Esta el frente político. Y en el frente político también estas Fuerzas Armadas han sido victoriosas, como lo han sido en el frente militar.

Lo mencionaba el doctor Luis Carlos Villegas, en todas las encuestas las instituciones con mayor favorabilidad, de todas las instituciones del país, son nuestras Fuerzas Armadas.

Eso quiere decir que se han ganado el corazón de los colombianos por su sacrificio, por su trabajo, por sus resultados. Y ahí también han sido victoriosas nuestras Fuerzas.

Tal vez el único frente donde tenemos que tener mucho cuidado es el frente del fuego amigo.

Porque los enemigos, las organizaciones al margen de la ley, siempre querrán desprestigiar a nuestras Fuerzas y querrán minar la confianza de la gente en sus capacidades y en su legitimidad. Eso es parte del diario vivir de este tipo de guerras irregulares, de guerras asimétricas.

Lo que sí causa mucho daño es cuando dentro del propio establecimiento, por razones políticas, quieren dividir las Fuerzas, quieren utilizarlas políticamente.

Pero aquí también, afortunadamente tenemos unas Fuerzas Armadas que son demócratas, que entienden perfectamente cuál es su misión, cuál es su papel en la sociedad y que no se dejan manipular por quienes han pretendido dividirlas o utilizarlas políticamente.

Y aprovecho de hacer un llamado a aquellos quienes dentro de las propias Fuerzas, activos o retirados, han caído en esa tentación, que ¡ojo! que ese es el peor daño que pueden hacer a nuestras Fuerzas Armadas, en ese frente donde también han sido victoriosas, que es en el frente político.

Y seguirán siendo.

Y está el frente jurídico. Vieja estrategia de tratar de ganar las guerras en los juzgados, cuando no pueden ganarlas en el campo de batalla.

Eso lo vivimos hace mucho tiempo. Y por eso hemos venido haciendo acciones, tomando medidas, para fortalecer cada vez más la defensa en materia jurídica de los miembros de nuestras Fuerzas Armadas.

El fondo técnico que se creó ya está operando, con los mejores abogados, defendiendo a los miembros de nuestras Fuerzas en los tribunales.

Lo que se aprobó en el Congreso en esta legislatura, el fuero militar, el fuero penal. También lo que se aprobó en materia de oralidad en la Justicia Penal Militar. Todo eso conduce a fortalecer la institucionalidad militar y policial frente a esos que quieren atacarla por la vía judicial.

Y aquí yo quiero hacer eco en lo que dijo el nuevo Ministro de Defensa, el doctor Luis Carlos Villegas. Estas Fuerzas Armadas tienen mucho, mucho de qué sentirse y por qué sentirse orgullosas.

Una de las razones por las cuales pueden sentir orgullosas es porque nuestras Fuerzas Armadas han asimilado, como pocas Fuerzas en la historia del mundo, han asimilado la importancia de su legitimidad, del respeto por los derechos humanos. Me consta. Me constan los esfuerzos inmensos que viene haciendo desde hace ya muchos años.

Cómo han venido expertos de Fuerzas Armadas de otros países, primero a instruir, a capacitar, pero luego a recibir instrucciones de parte de nuestras propias Fuerzas en cómo obrar respetando los derechos humanos de los ciudadanos.

Hoy es uno de los productos de exportación que tenemos en Colombia.

Así como vienen a recibir capacitación por parte de la Policía o de la Armada Nacional contra el narcotráfico, también vienen hoy en día a recibir capacitación en materia  de respeto por los derechos humanos.

¿Y porque vienen?

Porque son unas Fuerzas que han asimilado esa doctrina como pocas Fuerzas en el mundo. Tenemos los testimonios y tenemos además ya la legitimidad, porque las Fuerzas saben que esa es la que les da a nuestros soldados, a nuestros policías, su legitimidad.

Que haya ejemplos como hay en cualquier institución, que hayan cometido errores, son las propias Fuerzas las más interesadas en que se haga justicia.

Si han cometido errores, las Fuerzas mismas –lo he escuchado en todas partes– son las más interesadas en que se haga justicia, que se castigue al culpable.

Pero que no nos vengan a manchar la institución.

Escuchaba esta mañana una ONG que señalaba a muy altos oficiales, a los más altos oficiales de nuestras Fuerzas, a nuestro Comandante General de las Fuerzas Militares y al Comandante de nuestro Ejército.

Y lo señalaba sin ninguna documentación.

Y estos oficiales preocupados –con razón– por su buen nombre. Acudieron a la Fiscalía, acudieron a la Procuraduría: ‘díganos si hay alguna investigación en contra nuestra’.

Y me mostraron las respuestas de la Fiscalía y de la Procuraduría.

No hay ni una sola investigación, ni siquiera investigación, en contra de estos altos oficiales.

Entonces que no vengan a señalarlos y a causarles un daño enorme sin ninguna documentación. Esa no es la forma de vigilar por el respeto de los derechos humanos.

Yo recuerdo además –y traigo esta anécdota a colación– precisamente por esas circunstancias, en la operación considerada como la operación más sofisticada en la historia de la inteligencia militar, la Operación Jaque, cuando la estábamos planeando, cuando estábamos vigilando cada detalle,  me preguntó qué pasa cuando se eleven los helicópteros y queden, calculábamos entre 300 y 500 guerrilleros que iban a estar vigilando la operación, ¿qué hacemos con ellos?

La tentación de hacer un ataque era muy alta. Estaban ahí, como patos, para atacarlos en esa circunstancia, en esa situación.

Pues fueron los propios comandantes los que dijeron: ‘no, señores. La legitimidad de nuestras Fuerzas quedará mucho más acrecentada y el prestigio será mayor, si hacemos esta operación sin una gota de sangre’.

Y así fue. Y fue iniciativa de los comandantes, no mía.

Como ustedes lo ven todos los días la comparación de la forma como proceden nuestras Fuerzas con los heridos enemigos en combate: inmediatamente los atienden, los llevan en helicóptero para que allá en los hospitales los curen.

La contraparte da tiros de gracia.

Esa es la diferencia. Esa es la diferencia que le da legitimidad a nuestras Fuerzas Armadas, a nuestro Ejército, a nuestra Fuerza Aérea, a nuestra Policía.

Por eso, esa legitimidad la vamos a defender a capa y espada.

Tengan ustedes la seguridad, señores generales, que este Presidente defenderá esa legitimidad de las Fuerzas Armadas de Colombia hasta el día que me lleven a la tumba.

Y tiene usted, señor Ministro, Luis Carlos Villegas, muchos retos. Muchos retos por delante. Lo hemos hablado.

Tiene el reto de continuar la ofensiva militar hasta lograr la paz.

Yo estoy convencido que estamos en el último tramo. Y ahí es cuando hay que ser más contundente. Ahí es cuando hay que ser más eficaz.

En todas estas guerras irregulares, asimétricas, cuando llega uno al último momento es cuando más caliente se pone la situación. Y ahí es cuando hay que ser más contundente.

Estoy seguro que estamos en esa etapa.

También, en forma paralela, lo que hemos hablado. Ir diseñando el futuro de nuestras Fuerzas.

No hay tal que vamos a debilitarlas o a reducirlas. Todo lo contrario: tenemos es que fortalecerlas y ponerlas a tono con la modernidad, con un país en paz. Que ocupen los territorios que hoy están sin presencia del Estado. Que defiendan nuestra soberanía, que participen en las misiones de paz. Tanto que hay que hacer.

Y ese futuro hay que acabar de diseñarlo, doctor Luis Carlos, y ponerlo en ejecución, apenas logremos esa paz.

Mientras tanto, también tenemos que seguir en esta guerra irregular, dando golpes, dando resultados y protegiendo a la población, que esa es la razón de ser de cualquier Fuerza Armada en cualquier democracia.

Usted conoce muy bien, doctor, Luis Carlos, porque la ha estudiado, la organización interna de nuestras Fuerzas. Ahí también podemos hacer un gran trabajo de mejorar la eficiencia, mejorar la eficacia, hacer un esfuerzo por hacer una reingeniería que nos dé cada vez más capacidades, que nos dé cada vez más recursos.

También en la parte del bienestar. En, por ejemplo, el sistema de salud, que a pesar de los grandes esfuerzos que se han hecho, el sistema de salud todavía adolece de muchas fallas.

Hay mucho, mucho camino que recorrer y lo vamos a recorrer juntos, doctor Luis Carlos, porque estas Fuerzas Armadas se merecen lo mejor.

No hay deuda en la población colombiana pueda pagarles a las Fuerzas por todo lo que han hecho. Pero podemos irles pagando poco a poco.

Y de eso se trata. De ir retribuyendo a nuestras Fuerzas ese enorme esfuerzo que han hecho para que Colombia sea hoy el país que es, pero sobre todo, el país que será si logramos la paz.

De manera que, señor Ministro de la Defensa, hoy lo han reconocido nuestras Fuerzas Armadas. Unas Fuerzas Armadas impecables, unas Fuerzas Armadas bien capacitadas, unas Fuerzas Armadas victoriosas.

Usted, Ministro, estoy seguro que continuará en ese proceso de mejoramiento continuo que hay en cualquier institución. Y tendrá, por fortuna, materia prima muy, muy propicia para ser exitoso en ese proceso de mejoramiento continuo.

Porque conozco a mis soldados, conozco a mis policías. Y esa materia prima es inmejorable.

De manera, doctor, Luis Carlos, que le deseo muchos éxitos. Tendrá usted todo mi apoyo.

Les pido a nuestras Fuerzas que le den todo el apoyo al doctor Luis Carlos Villegas.

Muchas gracias.