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 Declaración del Presidente Juan Manuel Santos en la presentación de los Derechos Básicos de Aprendizaje

 Bogotá, 30 jun (SIG).

Como ustedes saben, hemos hecho de la calidad y la equidad en la educación una prioridad de nuestro gobierno.

Buscamos que, independientemente de dónde nace un niño, todos, todos tengan el derecho a aprender con los mismos estándares y estándares altos.

Y parte del esfuerzo por la calidad educativa es que tanto los niños como los padres de familia sepan bien –a ciencia cierta– qué es lo que les van a enseñar, qué es lo que van a aprender.

Sin duda, en el tema de la educación, el papel de los padres de familia es muy importante, son protagonistas importantísimos dentro de este proceso.

Nadie reemplaza a un padre o una madre que controla el uso de la televisión para que su hijo haga una tarea, o que le leen 15 minutos diarios a sus hijos más pequeños, eso hacía mi mamá conmigo.

Por eso hoy, después de varios meses de trabajo, expedimos una herramienta valiosa para los padres de familia: Los Derechos Básicos de Aprendizaje, que establecen qué es lo mínimo que un niño debe aprender en matemáticas y en lenguaje en cada grado, desde primero hasta once.

Esto será un gran apoyo a los padres de familia que se involucran en la formación de sus hijos y deben involucrarse.

No hay nada más importante para un padre o una madre que la educación de sus hijos.

Por ejemplo, los padres de un niño en primero de primaria sabrán que los estudiantes, en su clase de matemáticas, deben utilizar los meses del año y los días de la semana para hablar del tiempo.

Los de un niño en cuarto sabrán que ya deben poder sumar fracciones con el mismo denominador. O –en séptimo–, en la clase de lenguaje, entender la diferencia entre una opinión y algo que realmente pasó.

Estos derechos básicos de aprendizaje sirven –entonces– para que los padres de familia sepan lo que deben estar aprendiendo los niños en sus colegios.

Pero no solo ellos, también serán útiles para los demás miembros de la comunidad educativa.

Para los maestros serán un instrumento de trabajo que fortalece su labor, su trabajo en el aula.

Para los colegios será una herramienta que les permita planear y diseñar sus planes de estudio.

Y servirán, también a los mismos estudiantes, pues tienen el derecho de saber lo que se espera que aprendan.

Hace más de una década el Ministerio de Educación creó una herramienta que seguimos usando el día de hoy que se llamó: los Estándares Básicos de Competencias, para responder a la pregunta de qué debían aprender los estudiantes en cada grado.

Con los Derechos Básicos de Aprendizaje estamos dando un segundo paso, pues tienen un lenguaje que hace más fácil su uso en el aula y sirven no sólo en los colegios, sino para los padres de familia para los mismos niños y los mismos jóvenes.

Esos derechos básicos han sido el resultado de una construcción colectiva, de un trabajo colectivo que va a continuar durante el resto del año.

El Ministerio de Educación seguirá viajando por todo el país para compartirlos con los maestros, con los académicos, con los colegios y con las familias.

¡Y además es un trabajo que apenas comienza! Iniciamos con Matemáticas y Lenguaje, que son los pilares básicos de las demás áreas del saber, y vamos continuar construyéndolos para las otras áreas del conocimiento.

Desde hoy los padres de familia, en toda Colombia, cuando acompañen a sus hijos a hacer sus tareas, podrán tener la referencia de qué es lo que están aprendiendo y así saber en qué pueden ayudarles.

Yo fui marino, fui cadete de la Armada Nacional,  me enseñaron a navegar y lo más importante de navegar es siempre tener claro el puerto de destino.

De ahora en adelante nuestros niños, sus padres, los maestros, tendrán muy claro a dónde quieren llegar, qué deben enseñar y qué deben aprender.

Así seguimos avanzando para tener una educación de calidad, para ser lo que es nuestro sueño: el país mejor educado de América Latina en el año 2025.

Muchas gracias.