Este es el sitio de la Presidencia Agosto 2014 - Diciembre 2015 - última actualización 10 de diciembre de 2015
Skip Navigation LinksPresidencia > Noticias > 2015 > Noticias - Marzo de 2015 > Palabras del Presidente Juan Manuel Santos en la inauguración del Centro Regional de Atención a Víctimas en Apartadó, Antioquia

 Sistema Informativo de Gobierno

SIG
19/03/2015

 

 Palabras del Presidente Juan Manuel Santos en la inauguración del Centro Regional de Atención a Víctimas en Apartadó, Antioquia

 Apartadó, Antioquia, 19 mar (SIG).

Qué bueno estar aquí, en este Centro de Atención a Víctimas que estamos inaugurando en un sitio muy simbólico.

Urabá es la región del país que más víctimas tiene, y por qué tiene más víctimas, porque ha sido la región tal vez que más ha sufrido la violencia, ha tenido todos los tipos de ilegalidad y criminalidad, pero al mismo tiempo encarna el futuro maravilloso que puede tener este país.

Su gente, sus recursos. Aquí se ha convertido a Urabá en una especie de laboratorio para el resto del país donde tenemos que hacer que las cosas funcionen y funcionen bien porque eso es lo que nos va a permitir que en el resto del país las cosas también funcionen.

No ha sido fácil, Urabá ha sido una zona de conflicto de todo tipo pero también aquí en Urabá se ha encontrado esa materia prima como Ángela que ha permitido que en esos conflictos nazcan las oportunidades.

Y eso es lo que estamos viendo. Urabá está sufriendo una transformación muy importante en todo el sentido y lo que nos corresponde a nosotros es encauzar esa transformación de la mejor forma posible para que ese futuro que estamos sembrando realmente sea una posibilidad real.

¿Dónde estamos trabajando? En todos los frentes.

La paz que estamos construyendo, la paz –como ustedes me han escuchado muchas veces- se fundamenta en los otros dos pilares que estamos tratando también de poner en marcha en el país, fortalecer.

Mayor equidad, que todo el mundo tenga igualdad de oportunidades, que esas brechas entre unos y otros vayan sanando y el tema de la educación, de la capacitación, de preparar a nuestros jóvenes, a nuestros niños y a todos los ciudadanos para obtener unos trabajos dignos.

Por eso la presencia y el trabajo tan importante del Ministro (Lucho) Garzón, ahora vamos a ir al Sena a vigilar que en ese aspecto de la capacitación especializada que hace el Sena las cosas vayan marchando bien.

Pero es integral, son centros de atención a la primera infancia, es la construcción de más y mejores colegios, la capacitación y el fortalecimiento y mejores condiciones para nuestros profesores, todo eso está últimamente relacionado.

Este Centro de Atención a las Víctimas es un medio, no es un fin en sí mismo.

Ojalá no tuviéramos que tener centro de atención a víctimas, ojala no tuviéramos víctimas pero tenemos que afrontar esa realidad que hemos sufrido, la guerra de 50 años que todavía no ha terminado, todavía estamos en guerra.

Estamos haciendo todo lo posible por terminarla, que falta lo más difícil, falta lo que mencionaba Ángela (Salazar, líder mujeres víctimas del conflicto) la Justicia Transicional, falta ver cómo llegamos a ese punto que nos permita tener el máximo de justicia para respetar los derechos de las víctimas, pero que al mismo tiempo podamos lograr la paz.

Eso es lo que estamos en este momento tratando de buscar y negociar allá en La Habana, pero eso nos lleva a ponerle fin al conflicto, eso no es la paz, la paz es mucho más.

La paz es construir más colegios, la paz es generar más empleo, esfuerzo que hemos hecho para ir generando cada vez más empleo es, por un lado, uno de los mejores instrumentos para lograr más equidad, una familia, un padre una madre tengan un empleo digno para poder llevarle comida a sus hijos, para poder atender las necesidades básicas de su familia a través de un empleo, pero también ese empleo es una forma de reparar víctimas.

Entonces se va conjugando, estamos haciendo trabajos en diferentes frentes para ir reparando esas víctimas y dejando ese capítulo de la guerra atrás. Por eso tomamos una decisión muy audaz, comenzar a reparar víctimas aún medio del conflicto yo creo que fue una decisión correcta, ya llevamos 482 mil, 483 mil víctimas reparadas.

Nos faltan muchísimas más, pero ya estamos aprendiendo, estamos corrigiendo los errores que hayamos cometido, estamos viendo cómo podemos mejorar más ese proceso de saneamiento de la sociedad que es muy importante.

¿A dónde queremos llegar? A que no tengamos que construir centros de víctimas como el que hoy estamos inaugurando, a eso tenemos que llegar y que este Centro de Atención de Víctimas, esta instalación, ojalá más pronto que tarde se pueda convertir en un Centro de Atención a los Niños de Primera Infancia o en un colegio o en una instalación para poder seguir progresando en un país normal, un país sin guerra, un país sin violencia y Urabá está destinado a ser un sitio de inmenso progreso, esta región es una región muy rica en todo sentido.

Su capital humano, su gente y sus recursos. Necesita también son oportunidades, por eso hemos hecho unos esfuerzos enormes, si ustedes van a beneficiarse directamente en materia de infraestructura y llegará una de las concesiones de cuarta generación para acortar los tiempos, para generar más empleo, para generar más progreso.

Acá estamos haciendo inversiones con los alcaldes, con el Gobernador (Sergio Fajardo) en materia educativa, en otros centros.

Acabamos de inaugurar una pequeña obra. Un puente, con un puente costó 2 mil millones de pesos o 2.500 millones, pero como eso estamos haciendo, estamos sembrando la paz en todas partes.

Tenemos también que, al mismo tiempo, combatir los focos de inseguridad y así como estamos haciendo el esfuerzo para lograr una negociación con las Farc en La Habana y ojalá el día de mañana con el ELN, estamos insistiendo en que eso se pueda dar, al mismo tiempo tenemos que ser contundentes contra otras expresiones de violencia que inclusive pueden haber tenido algo que ver con esa guerra.

Sin esos reductos que se han convertido en bandas criminales, en organizaciones dedicadas al narcotráfico, con las mismas costumbres, las mismas formas de actuar que los antiguos grupos ilegales paramilitares o la propia guerrilla.

Y ahí, por eso estábamos ahora reunidos con el señor Ministro (de Defensa, Juan Carlos Pinzón) y mandos de la Policía. Ahí una operación que está en curso contra esa organización criminal que ahora le hemos puesto el nombre del Clan Úsuga, yo di instrucción a la Policía: deje de llamar a esta gente urabeños, porque eso es una ofensa contra Urabá.

Entonces, ese Clan Úsuga es objetivo de alto valor y no vamos a parar si no hasta que lo tengamos totalmente desmantelado.

¿Cómo estamos combatiendo esa organización criminal? Con toda la experiencia que hemos venido acumulando durante todos estos años y yo puedo darle la seguridad a los jefes de esa organización que van a caer, tarde o temprano, y que si están hablando de someterse a la justicia, que se sometan a la justicia o van a terminar en una cárcel o en una tumba. Ahí los tenemos cada vez más cercados, cada vez más identificados, los conocemos, sabemos con quién se relacionan, sabemos quién los rodea, sabemos cómo operan, sabemos por dónde más o menos están y cada vez estamos cerrando más el cerco.

Estábamos discutiendo sobre las recompensas que existen contra los jefes de esa organización. Yo quiero decirles aquí contra “Otoniel” hay 1.200 millones de pesos, quiero subirla a 1.500 (millones). El que me dé esa información para agarrar a este alias Otoniel.

“El Gavilán”, está en 420 millones de pesos, lo vamos a subir a 500 millones. “Nicolás”, 420 millones a 500 millones subo esa recompensa, un tal “Guagua”, 420 la subimos a 500 millones y vamos a ir fortaleciendo y arreciando las acciones contra ellos.

La operación que hasta ahora se ha hecho ya lleva 75 capturas, entre ellas personas claves que nos están dando información cada vez más valiosa. Seis toneladas de cocaína, 9 laboratorios de estupefacientes, se han hecho 21 operaciones de incautación, 41 operaciones de asalto, se han logrado identificar 12 áreas de entrenamiento y de campamentos destruidos que estaban repartidos y pues hay otros resultados que no los voy a mencionar en este momento.

Pero el mensaje aquí es que las instrucciones al Ministro de Defensa (Juan Carlos Pinzón) y a los comandantes de la Policía y del Ejército es que tienen que continuar perseverando hasta que esta organización del ‘Clan Úsuga’ esté completamente desarticulada porque esa organización es la que también genera todo tipo de problemas, todo tipo de violencia, reclutan a esos jóvenes que están aquí en los diferentes municipios de Urabá y de otras partes del país.

Es la única organización que queda como con alguna influencia a nivel nacional, por eso es objetivo de alto valor.

O sea, que esta acción de atender las víctimas es algo fundamental, tenemos que reparar tanto daño que se ha hecho con 50 años de guerra, enseñar a la gente a perdonar, enseñarle a la gente a reconciliarse, darles una oportunidad.

La reparación muchas veces o la mayoría es una reparación simbólica. ¿Cuánto vale un hijo o una hija?

Una niña que me atendió ahorita, que está trabajando en la Unidad (de Atención a Víctimas) y es de aquí de Apartadó, está perfectamente bien entrenada para atender a las víctimas y yo hice el papel de víctima. Me senté y le dije: yo me llamo Juan Manuel Santos, quiero inscribirme como víctima y comencé a hacerle unas preguntas.

Y yo la veía perfectamente bien entrenada, las respuestas inteligentes, totalmente bien dirigida a su papel, a su labor y le pregunté, y usted –el caso suyo personal- qué relación ha tenido con este conflicto.

Inmediatamente se descompuso, comenzó a llorar. Me dijo, yo también soy víctima, me mataron a mi hermano chiquito y me cogió la mano. Y yo prácticamente me puse a llorar con ella. Eso es lo que le pasa a tantas víctimas. Véala está allá, es la que está al lado de Ángela. Ahí está. Me da pena haber contado lo que me contó pero fue que me llegó al fondo del corazón.

Pero ¿qué queremos?

Que las víctimas sientan primero que son reconocidas, lo primero que quiero es que reconozcan que son víctimas y luego un gesto de reparación –que como digo- en la mayoría debe ser simbólico porque uno no le puede poner precio a un ser querido, a un papá, a una mamá, a una hija, a un hermano.

Pero eso ayuda muchísimo a sanar las heridas, a que como sociedad podamos comenzar a dejar en el pasado tanto odio, tanta sed de venganza y más bien podamos encontrar esos objetivos comunes.

Por otro lado estamos cerrando la fábrica de víctimas, que eso es lo que vamos hacer con los acuerdos para ponerle fin al conflicto. La guerra es una fábrica de víctimas, vamos a cerrar la fábrica de víctimas; mientras tanto vamos a reparar las víctimas que existen que son muchísimas y mientras tanto vamos a ir sembrando esa paz, generando empleo, dando mejor educación, brindando el mejor servicio de salud. Todo lo que constituye un país con más equidad.

De eso se trata el esfuerzo que estamos haciendo, que tiene que ser con apoyo de todos ustedes, con el Sindicato de Augura, ahí me gusta verlos juntos, sentados ahí el uno al lado del otro, trabajando juntos; eso me parece maravilloso.

Así es que tenemos que trabajar todos los colombianos y Urabá va a ser una región de gran prosperidad. Urabá tiene –como lo decía al principio- todo por delante, han sufrido mucho y aquí estamos para ayudarles a superar ese sufrimiento pero tiene un futuro muy, muy halagüeño y por eso también aquí estamos para ayudarlos a que ese futuro se pueda lograr.

Los alcaldes saben el apoyo que hemos querido darle en el Gobierno Nacional y seguiremos dándole todo el apoyo.

En Urabá hemos hecho inversiones, aquí en Antioquia, como nunca antes en la historia y seguiremos invirtiendo como podamos con los recursos que tenemos para que ese progreso se pueda materializar.

Y quiero agradecerle a todos los que han hecho de esta nueva sede que sea una realidad pero no solo ladrillos, es importante, pero lo importante son las personas, las que están aquí atendiendo las víctimas, comprometidas con ese futuro del país.

A todas ellas muchas gracias porque eso es lo que yo denomino hacer patria.

Muchas gracias.