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 Palabras del Presidente Juan Manuel Santos durante el Consejo de Participación Ciudadana en Ibagué

 Ibagué, 7 may (SIG).

Muy buenas tardes a todos. El lunes pasado estuve aquí en el Tolima pasando, por primera vez, atravesando el Túnel de la Línea de Cajamarca a Calarcá, una obra que el país está esperando hace mucho tiempo, y que por fortuna estamos viendo que hay literalmente luz al final del túnel.

Asistimos a los que llaman el ‘cale’, es decir que los que iban abriendo por un lado se encontraban con los que venían abriendo del otro lado. Casó perfectamente. Falta revestir el túnel y falta la construcción, que ya está en proceso, de todas las vías que alimentan ese túnel.

Es una gran obra y una de las muchísimas que estamos construyendo, que van a beneficiar muchísimo al país; benefician al departamento del Tolima, al departamento del Quindío, toda esta región, para darles un ejemplo: una tractomula hoy se toma alrededor de 2 horas, 2 horas 10, entre Cajamarca y Calarcá. Cuanto esté todo esto listo y el túnel va a estar totalmente listo en noviembre del año entrante, esas 2 horas 10 minutos se convierten en 35 minutos. ¿Y eso en qué se traduce? En mayor competitividad y mayor empleo, más trabajo para la gente, y más trabajo por mucho tiempo.

Esa ha sido una de las prioridades de este Gobierno desde el primer día, 7 de agosto del 2010. Pero hay una prioridad que ha estado en forma transversal permanente en todas nuestras actuaciones: la seguridad, la seguridad de los colombianos. Porque, como lo he dicho tantas veces, lo decían los romanos cuando se inventaron La República: la seguridad debe ser siempre la primera ley. Y hay que hacerla funcionar. Porque si la seguridad no funciona, las demás leyes se vuelven inocuas.

¿De qué nos sirve tener esa tractomula atravesando el Túnel de la Línea si al chofer o al dueño de la mercancía lo extorsionan en el sitio de entrada o en el sitio de salida? Por eso la seguridad ha sido, es y seguirá siendo prioridad en este Gobierno. Y debe ser prioridad en cualquier gobierno: Gobierno Nacional, gobierno departamental, gobierno municipal. No se nos olvide que la seguridad es una responsabilidad compartida del Gobierno Nacional con los alcaldes, con los gobernadores y con las comunidades. Ningún país, ninguna región es segura si no hay una colaboración de todas las entidades, de todos los niveles de gobierno con las comunidades.

Por eso me complace muchísimo estar hoy aquí con ustedes, aquí en Ibagué, en este evento en donde se está haciendo explícita la política contra uno de los muchos crímenes que tenemos nosotros identificados para combatirlos con toda la contundencia y con toda la fuerza. Y así va a ser.

Quiero recordarles de dónde venimos, porque es bueno tener claro por qué sí podemos ser exitosos en todos los objetivos que nos proponemos en materia de seguridad.

Cuando con el Ministro de Defensa (Juan Carlos Pinzón) asumimos, yo asumí el Ministerio de Defensa y él asumió el Viceministerio, porque él me ha venido acompañando hace mucho tiempo en nuestras respectivas carreras públicas, en ese momento el país estaba concentrado en las grandes bandas criminales y en las Farc y sus frentes de guerra. Eso fue hace algo más de ocho años. No habíamos tocado ni un solo miembro del ‘Secretariado’, y las bandas criminales se pavoneaban como Pedro por su casa por todo el país.

Nos organizamos: unimos las Fuerzas Militares con la Policía, hicimos cambios en la inteligencia, hicimos cambios en las operaciones, hicimos cambios en las estrategias y comenzamos a dar resultados contundentes.

En solo lo que lleva mi gobierno, últimos 4 años, para mencionar las Farc, llevamos 58 cabecillas neutralizados. ¿Qué quiere decir neutralizados? Dados de baja o capturados. Incluyendo uno aquí no muy lejos, número uno: ‘Alfonso Cano’. Incluyendo el llamado símbolo del terror: el ‘Mono Jojoy’, allá en los Llanos Orientales. O sea que hemos sido exitosos en materia de lucha contra todo tipo de crímenes.

En cuanto a las bandas criminales, me acuerdo que con el antecesor del General Palomino, estando en el Ministerio de Defensa, identificamos los jefes de esas bandas criminales que se pavoneaban por el país haciendo de las suyas. Los pusimos en una lista y los fuimos capturando o dando de baja. Y neutralizamos a todos los jefes de las bandas que entonces existían. Y esas bandas las fuimos desarticulando.

Hoy si acaso queda una con algún tipo de influencia nacional, el llamado el ‘Clan Úsuga’, que antes se les decía ‘Los Urabeños’. Pero cada vez que yo iba a Urabá con razón me protestaban, y me decían: ¿por qué nos identifican a quienes vivimos en Urabá con esa banda criminal? Y por eso cambiamos de nombre: es el Clan Úsuga por el apellido de unos delincuentes que la manejan: Úsuga.

Contra ellos estamos luchando todos los días. Y va a correr, tengan la absoluta seguridad, la misma suerte de las otras bandas criminales que se sentían todopoderosas y que operaban a sus anchas a lo largo y ancho del país.

¿Pero qué ha sucedido? ¿Cuál ha sido el subproducto de ese éxito de nuestras Fuerzas Armadas, de nuestras autoridades? Que esas bandas se desarticulan y quedan, por así decirlo, los residuos, el subproducto: se van dividiendo y van bajando. Van bajando de nivel. Y ya no son las grandes bandas criminales sino que se conforman grandes banditas con delincuentes que quedan y que aprendieron trabajando para esas grandes bandas. Aprendieron las mismas mañas, aprendieron a extorsionar, aprendieron a traficar con drogas, aprendieron a delinquir.

Esa para nosotros, en este momento, es la nueva prioridad, porque es lo que más está afectando al ciudadano de a pie: la microextorsión, el microtráfico, las bandas que roban las casas, los celulares, y ese se ha convertido en el nuevo objeto de alto valor.

Si pudimos con los grandes carteles de la mafia, somos señalados en el mundo entero, la Policía de Colombia es requerida a lo largo y ancho de todo este continente americano por su efectividad en la lucha contra el narcotráfico y en la lucha contra esos carteles, pues cómo no vamos a poder contra esas banditas que están en este momento afectando a la ciudadanía.

Por eso lo que estamos haciendo hoy aquí, el Ministro (Defensa, Juan Carlos Pinzón) está recorriendo el país haciendo este mismo ejercicio en diferentes ciudades, es tan importante, porque requiere de la colaboración, de la ayuda de las comunidades. En el caso específico de la extorsión: aquí creo que ya se debió mencionar, pero les recuerdo que la extorsión es el delito más fácil de combatir. Cuando hay colaboración de la ciudadanía, la tasa de éxito supera el 95 por ciento. Es decir, cuando se denuncia y se colabora, en el 95 por ciento o más de las veces se captura a los responsables.

Entre otras cosas, porque en algún momento tiene que hacer contacto el extorsionado con el extorsionista. Por eso resulta relativamente fácil, si hay colaboración, de capturar a los responsables.

Por eso es tan importante que las comunidades ayuden, colaboren. Yo sé que es difícil vencer el miedo, uno nunca deja de tener miedo, pero lo puede controlar. Y controlar ese miedo y denunciar es la forma más efectiva para borrar del mapa ese delito de la extorsión y de la miniextorsión.

En ese orden de ideas, hemos venido avanzando con grupos élites. Hace algún tiempo, hace 65 días, lanzamos un Plan de choque contra ese tipo de bandas y ese tipo de delitos. En estos 65 días, me reporta la Policía, 45 bandas fueron desarticuladas. En 65 días se desarticularon 45 bandas, se capturaron 526 extorsionistas, con la colaboración de la Fiscalía, gracias, doctor Luis González, porque es un socio ideal, fundamental, indispensable. El trabajo de la Policía con la Fiscalía es la forma para poder combatir con más efectividad estas bandas.

Haciendo un cálculo, un cálculo rápido de cuánta gente dejó de pagar extorsión por este tipo de trabajo en estos 65 días, cuánta plata dejaron de pagar, se calculan que son más de 4.500 millones de pesos que no fueron pagados a estos delincuentes. Y en la medida en que la gente va cogiendo confianza, esto es como una bola de nieve y se vuelve un círculo virtuoso.

Hay casos de ciudades donde comienza un barrio, una comunidad a decir: vamos a organizarnos y vamos a colaborar con la Policía y vamos a sacar corriendo a estos delincuentes. Y lo hacen y salen los delincuentes corriendo. Y de pronto el barrio vecino o la comunidad vecina ve que sí es posible y preguntan: ¿cómo lo hicieron? Lo hicimos colaborando, organizándonos. Entonces vuelven y lo repiten. Así se va a ir limpiando y mejorando la seguridad de las ciudades, de los sitios que están expuestos a este tipo de delitos.

En las últimas 24 horas, solamente 24 horas, en Atlántico, en Caldas en Medellín, fueron desarticuladas tres bandas delincuenciales con 37 capturas. En las últimas 24 horas se incautaron 1,7 toneladas de drogas, solamente en las últimas 24 horas. O sea que nuestras Fuerzas Militares y nuestras Fuerzas Armadas están trabajando mañana, tarde y noche, y están dando todos los días resultados. Pero para ser muchos más efectivos se requiere de la ayuda de ustedes.

Aquí en Ibagué, ayer se capturaron 19 delincuentes, en una operación contra una banda del narcotráfico. De esos 19 delincuentes, 9 pertenecían a la misma Policía. Nueve pertenecían a la misma Policía. Esa fue una operación que demuestra, eso es muy importante, General Palomino, quiero felicitarlo y estimularlo. Lo más importante para una institución como nuestro Ejército, como nuestra Armada, como nuestra Fuerza Aérea y como nuestra Policía es su integridad, es su legitimidad.

El enemigo número uno de cualquier institución es la corrupción. Por eso los mecanismos de lucha contra la corrupción interna de las instituciones, sobre todo en la Policía, adquieren una gran importancia. ¿Cómo puede la Policía ser efectiva, cómo puede la Policía pedirle a la ciudadanía que colabore, si la ciudadanía de pronto de da cuenta de que el policía está haciendo negocio con el delincuente? Qué va a colaborar.

Por eso las operaciones de la llamada contrainteligencia, es decir la propia institución limpiándose a sí misma, es tan importante. El crimen organizado, bien sea de gran escala, de mediana escala o de pequeña escala, su objetivo número uno es tratar de corromper a las autoridades, a la Policía, a los funcionarios, para poder operar sin problemas. Y van y los tientan, los sobornan, los amenazan, hasta que caen.

Por eso buena parte, importante, de la colaboración de la ciudadanía –eso se los pido a todos ustedes aquí en Ibagué y en todo el país- es también denunciar la corrupción en nuestras propias instituciones, en la Policía.

Ministro, quiero pedirle que por favor ponga un teléfono especial, que la gente sienta confianza, una línea especial para denunciar la corrupción dentro de la propia Policía, dentro de nuestras propias Fuerzas, porque eso sí que hace daño, eso sí que desestimula.

Así como cuando la Fiscalía o la Policía captura a un delincuente, lo lleva ante el juez, y a los tres días el delincuente regresa al mismo barrio a seguir robando, a seguir extorsionando o a seguir traficando, y la persona que denunció a ese delincuente se muere del susto: qué me va a hacer a mí ahora si sabe que fui yo. Con mayor razón va a tener miedo de denunciar a la Policía.

Por eso les pido que tengan el valor, se les va a dar toda la protección y las facilidades para que nadie sepa quién es el que está denunciando, pero ayúdennos a denunciar la corrupción dentro de nuestras propias instituciones. Es otra forma muy efectiva de luchar contra la delincuencia.

Afortunadamente esos 9 delincuentes, porque son policías delincuentes, que se capturaron ayer, son una minoría, pero una minoría que causa tremendo daño. Por eso, si alguno de ustedes ve que algo está sucediendo en ese sentido, ayúdennos, porque somos los primeros interesados en que nuestras instituciones se limpien de corrupción, porque es así como vamos a ser mucho más efectivos en la lucha contra la delincuencia.

Los Gaulas fueron creados como unas unidades especiales, sobre todo en esa época cuando se crearon contra el secuestro. No hace mucho tiempo, a uno se le olvida, el secuestro era algo que sucedía todos los días y en forma masiva. Hace pocos años, uno veía en los periódicos –ya ni siquiera era noticia de primera página–, que 5 secuestrados, 10 secuestrados, en un solo día.

Afortunadamente, ¿cuánto llevamos, general Palomino, de descenso en el secuestro este año? 50 por ciento de descenso en el secuestro. Ya un secuestro, cosa maravillosa, se vuelve noticia. Nuevamente estamos recuperando la normalidad. Una persona secuestrada aquí en Ibagué se vuelve noticia. Hace poco, tiempo 10 secuestrados, y a nadie le importaba. Eso es muy importante.

Pues bien, así como estamos ganando, no hemos ganado, porque yo no declaro victoria hasta que no haya ni un solo secuestro.  Hay muy pocos afortunadamente hoy, pero hasta que no haya ni un solo secuestro no podemos cantar victoria, no podemos bajar la guardia. Lo mismo tenemos que hacer contra la extorsión, eso es muy importante.

Pues bien, así como estamos ganando, no hemos ganado porque yo no declaro victoria sino hasta que no haya ni un solo secuestro. Hay muy pocos afortunadamente hoy, pero hasta que no haya ni un solo secuestro no podemos cantar victoria, no podemos bajar la guardia. Lo mismo tenemos que hacer contra la extorsión.

Llevamos, a mí me pasan estos papelitos todos los días. Yo me despierto y ahí está el papelito, hay unos indicadores que sigo con mucha atención, porque es también algo que quiero eliminar del todo. ¿Cuántos de nuestros militares han sido muertos o heridos? ¿Cuántos de nuestros policías han sido muertos o heridos? Cada día, todos los días, me pasan este reporte y lo llevo viendo durante 8 años. Afortunadamente durante 8 años estamos viendo cómo se reducen esos números, todavía demasiados.

Entre el año pasado y este año, policías muertos: menos 72 por ciento. En lugar de 25 que tuvimos el año pasado, 7 este año, entre el 1| de enero y el 6 de mayo.

Militares muertos: menos 43 por ciento. El año pasado 76 militares muertos. Este año llevamos infortunadamente 43. Muy bueno que se reduzca el número, pero un militar muerto para mí también es demasiado.

Policías heridos: el año pasado 53 llevábamos heridos entre el 1° de enero y el 6 de mayo. Este año llevamos 14, una disminución del 74 por ciento.

Militares heridos: el año pasado llevábamos 241, este año 145. Menos 40 por ciento.

Secuestro: llevábamos 69 secuestros entre el 1° de enero y el 6 de mayo el año pasado, llevamos 38 este año. Menos 45 por ciento.

Y en el llamado secuestro simple, la cifra es aún mejor: de 47 bajamos a 15 secuestros entre el 1| de enero y el 6 de mayo en el secuestro simple. Una reducción en el secuestro en general del 54 por ciento.

O sea que sí se puede, podemos. Y así como los Gaulas fueron creados para lograr esos objetivos, esos mismos Gaulas se están reconfigurando para atacar la extorsión, la microextorsión. Y son personas entrenadas. Ustedes las escucharon. Que saben su oficio. Por eso la confianza de la gente en la Fuerza Pública y en su efectividad es fundamental.

Y qué bueno, que ustedes estén, Ministro, haciendo este tipo de eventos. Estos actores que, en cierta forma, hacen una actuación de cómo es que extorsionan, porque así es. Esto parecía como una especie de teatro, pero un teatro real. Eso que ustedes vieron es lo que sucede. Y llegan a los comercios y llegan a los buses o llegan a las casas. Por eso es que tienen que responder colaborando, denunciando. Por eso esa consigna: ¡yo no pago, yo denuncio! Si todos lo hacemos, desaparecen los delincuentes, desaparecen los extorsionistas, y la Fuerza Pública podrá ser mucho más efectiva.

De manera que les agradezco mucho, felicito a la Policía, a las Fuerzas Militares por esos resultados que ustedes vieron en la lucha contra el secuestro, en la lucha contra diferentes modalidades de delito. Hay otros donde tenemos que concentrarnos más. Afortunadamente los estamos identificando con más precisión.

Aquí en el Tolima, aquí en Ibagué, he tenido durante estos últimos años muchos desafíos y muchos problemas que no he podido solucionar. Uno de ellos es la extorsión, como ustedes lo vieron aquí en este teatro, desde las cárceles.

Un porcentaje importante de la extorsión se hace desde las cárceles. Y una de las cárceles de donde más se hace extorsión, es la cárcel aquí de Picaleña. Llevo, no me van a creer, llevo más de cinco años viendo cómo diablos podemos bloquear esa cárcel, para que no puedan llamar por teléfono y extorsionar a la gente. Porque no solamente la extorsionan de aquí de Ibagué. De aquí llaman a la Costa, de aquí llaman al Eje Cafetero, a Medellín.

Ahí vamos avanzando. Le he preguntado muchas veces al General Palomino cómo vamos. Me dice: Estamos avanzando pero todavía no estamos ahí. ¿En cuánto tiempo, General Palomino, usted me dice que podemos tener la cárcel de Picaleña totalmente controlada, que no salga una llamada extorsiva desde esta cárcel?
                         
Director de la Policía Nacional, general Rodolfo Palomino: Señor Presidente, es el compromiso que digamos infortunadamente no lo hemos podido lograr a plenitud. La semana entrante viene un monitoreo conjunto en el Ministerio de Justicia, el Inpec y nuestro Gaula.

Vamos tener que establecer allí una especie de puesto fijo, para cuidar que no nos estén modificando la intensidad con la que se debe producir este bloqueo. Esperaríamos que no solamente con ello terminar la afectación, como usted lo ha dicho, a nivel local, sino la que desde allí impacta a nivel nacional.

Presidente Santos: Muy importante que se haga aquí y en las demás cárceles, porque, repito, un porcentaje importante de las extorsiones son delincuentes que están en la cárcel y que, con una mínima información, se dedican a llamar desde allá a ver quién cae. Y son buenos porque, como ustedes vieron en el teatro, se saben los nombres de los hijos o hacen su análisis, tienen compinches por fuera que les hacen lo que le llaman la inteligencia. Entonces cualquier persona se muere del susto.

Le dicen: ¿cómo está su hija, Claudia? ¿Cómo esta su hijo Martín? Y uno queda timbrado, por supuesto. Ellos lo saben, lo saben muy bien. Por eso también ese foco de delincuencia de las cárceles es una manera muy efectiva de combatir la extorsión.

De manera que hay que continuar. Así como hemos dado unos golpes contundentes a esas grandes bandas criminales, a esos frentes de la guerrilla, ahora tenemos que darles golpes contundentes a esas banditas dedicadas al microtráfico, a la microextorsión, al robo, al robo de celulares.

Hay todas unas mafias ya organizadas, un crimen organizado, y por eso también, con la Fiscalía, en el Concejo de Seguridad Nacional, establecimos unas políticas, unas políticas especiales contra el crimen organizado. Esas bandas criminales, las vamos a combatir con todo lo que tenemos, hasta desarticularlas todas, para darles más tranquilidad a los colombianos.

Como les digo, esto que estamos viviendo en cierta forma es un subproducto del éxito que han tenido nuestras Fuerzas contra esos objetivos de alto valor, contra esas grandes bandas criminales. No quiero remontarme inclusive más atrás, el cartel de Medellín, el cartel del Norte del Valle, el cartel de Cali, todo eso desarticulado.

Yo voy esta noche para México, una visita de 24 horas. Allá el interés primordial, lo que todos los periodistas me preguntan de antemano es: ¿cómo fue que hicieron los colombianos para vencer esos grandes carteles de la droga, ese crimen organizado todo poderoso?

Y la respuesta es muy sencilla: con unos miembros de nuestra Fuerza Pública, de nuestros militares y policías valerosos que insistían, que perseveraban, que no se daban por vencidos, que no se dejaban corromper y que, poco a poco, fueron destruyendo esos carteles que nos tenían arrodillados a los colombianos. Qué orgullo. Por eso el pueblo colombiano los aprecia tanto, los apreciamos tanto, pero no podemos bajar la guardia.

En este momento en que estamos viviendo el subproducto de ese éxito, es cuando más necesitamos la colaboración de la ciudadanía. Esa delincuencia que está en el día a día amenazando al ciudadano de a pie, es la que tenemos que vencer hoy con la ayuda de ustedes.

De manera que muchas gracias a todos por asistir a este evento, y seguimos adelante. Ni un paso atrás, en la lucha contra esta delincuencia. Muchas gracias.