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 Palabras del Presidente de la República, Juan Manuel Santos, durante la entrega de equipos y dotación a la Dirección Nacional de Bomberos

 Bogotá, 9 mayo (SIG).

Acabamos de estar en otro evento, estaba con el Ministro de Salud (y Protección Social, Alejandro Gaviria) y el Alcalde (de Bogotá, Gustavo Petro) entregando unas unidades de cuidados intensivos al Hospital de Kennedy, un acto sencillo pero muy significativo.

Hoy el Hospital de Kennedy tiene unos equipos para atender a los pacientes que llegan a la Unidad de Cuidados Intensivos, que no tienen que envidiarle nada a ningún hospital del mundo. Los vi con mis propios ojos, vi cómo funcionaban. Yo he estado en la Unidad de Cuidados Intensivos de la Fundación Santa Fe, y los de Kennedy quedaron mejor.

Eso simboliza lo que queremos en el Gobierno, que todos los colombianos tengan acceso y un acceso amplio a los mejores servicios, para que tengamos un país más equitativo.

Allá en el Hospital de Kennedy, cuando estábamos en la entrega de estas Unidades de Cuidados Intensivos, hice también un pronunciamiento importante. Ustedes saben que ha estado en discusión, desde hace mucho tiempo, el uso del glifosato.

La Corte Constitucional nos ordenó, al Gobierno, al Presidente, a sus ministros, que elaboráramos un estudio, que averiguáramos por todo lado, si existía algún riesgo de que el glifosato fuera malo para la salud humana, para la salud de los colombianos. Y si encontrábamos alguna evidencia que, como medida de precaución, suspendiéramos el uso del glifosato.

Pues bien, el Ministerio (de Salud) se puso en la tarea de recoger toda la evidencia, de pedirles a los organismos con más prestigio del mundo: la Organización Mundial de la Salud, que nos dijeran cuál es el estado del arte en materia de la investigación sobre ese punto en particular.

Y las recomendaciones y los estudios que le llegaron al Ministerio de Salud muestran claramente que sí existe ese riesgo.

Por eso el Ministerio, como le corresponde, procedió a recomendar la suspensión del uso del glifosato en las aspersiones en nuestra lucha contra el narcotráfico.

Yo anuncié esta mañana que les iba a pedir a todos los ministros y a todos los funcionarios que hacen parte del Consejo Nacional de Estupefacientes que, en su próxima reunión, la semana entrante, suspendan la aspersión con el uso de glifosato en la lucha contra el narcotráfico.

Y que elaboren un sistema, una hoja de ruta, un procedimiento de transición que sea más eficiente, más eficaz, pero menos dañino, porque la eficacia del uso del glifosato está también en tela de juicio.

Hay muchos estudios que señalan que no es tan eficaz como mucha gente dice. Los propios narcotraficantes se han encargado de buscar formas para protegerse de las aspersiones del glifosato.

Por ejemplo, una cosa insólita: el precio de la panela lo afecta muchísimo en periodos de aspersión, porque usan la panela en las hojas para protegerse de esa aspersión.

Pero el hecho es que el Consejo Nacional de Estupefacientes debe presentar, a más tardar el primero de octubre, ojalá antes –les di esa fecha como límite– un plan para sustituir la aspersión.

Ya hemos hecho planes eficaces, por ejemplo, en la utilización de la erradicación manual para atacar con más efectividad, pero protegiendo la salud de los colombianos, ese eslabón de la cadena del narcotráfico.

Y quiero ser muy claro, que esto no se interprete bajo ningún punto de vista que vamos a bajar la guardia en la lucha contra el narcotráfico. ¡Todo lo contrario!

Lo que les he dicho al Ministro de Defensa (Juan Carlos Pinzón), al Director de la Policía (general Rodolfo Palomino) y a todas las autoridades, es que debemos reforzar nuestros esfuerzos en el resto de las cadenas, y mejorar ese eslabón que tiene que ver con el cultivo de la hoja de coca y también la marihuana. De manera que quiero dejar muy claro esto último.

En ninguna forma esto es una señal de que estamos bajando la guardia, si no es una medida para cumplir con un mandato de la Corte Constitucional, para proteger la salud de los colombianos y para buscar formas más eficaces pero menos dañinas en la lucha contra los cultivos ilícitos.

Y ahora me complace muchísimo estar aquí en esta entrega de una dotación para el Cuerpo de Bomberos de Colombia. En nuestro Gobierno, hay un dato muy significativo que a mí me produce mucha emoción.

Yo tengo un especial cariño por los Bomberos de Colombia, y les voy a decir por qué. Ustedes van a pensar que no tiene mucho que ver lo uno con lo otro, pero sí.

Yo casi no estoy aquí porque a los 7 años me quemé, duré 4 meses en una sala de Cuidados Intensivos, no tan buena como la de Kennedy, pero me salvaron la vida, pero estuve a punto de perecer.

Desde entonces tengo como una especie de atención especial con todo lo que tiene que ver con los incendios, con las víctimas de los incendios y una admiración especial por la labor de los bomberos.

Aquí y en todas partes del mundo no hay película que yo no me haya visto cuando hacen películas sobre el heroísmo de nuestros bomberos y por eso yo tengo ese cariño especial por ustedes.

Por eso me siento tan contento de que bajo mi Gobierno, y el amor en la política se expresa con presupuesto, el presupuesto del Cuerpo de Bomberos, de los Bomberos de Colombia pasó de 800 millones de pesos que era lo que recibían, a 25 mil millones de pesos.

Esa es una pequeña demostración del cariño que –no el Presidente–

los colombianos tenemos por ustedes, los Bomberos de Colombia.

Los bomberos llevan más de 200 años sirviéndoles a los colombianos, es el organismo de socorro más antiguo del país. A donde voy, cuando hay algún tipo de desastre, cuando hay algún tipo de problema, en cualquier rincón de la patria, allá me encuentro con nuestros organismos de socorro, y en primer lugar siempre hay un bombero, o hay unos bomberos listos a ayudar a la población.

Ustedes son unos verdaderos héroes que merecen toda la gratitud del pueblo colombiano, son más de 14 mil entre hombres y mujeres y que arriesgan sus vidas, así como las arriesgan nuestros soldados, nuestros policías a diario para proteger la integridad de los colombianos.

Por eso me alegra tanto acompañar la entrega de estos equipos que van a facilitar su trabajo.

Además me siento muy orgulloso de que durante mi Gobierno, en el año 2012, se aprobó y se sancionó la Ley General de Bomberos. Esta ley definió esa labor tan noble, la de ustedes, como un servicio público esencial y le dio al Estado la misión, el deber de garantizar prestación activa.

¿Esto qué significa? Significa, entre otras cosas, garantizar los recursos necesarios para proteger la vida de los colombianos así como los bienes del país.

Se creó entonces el Fondo Nacional de Bomberos. La ley creó este Fondo, y a través de ese Fondo aumentamos los recursos para poder dar más dotación, generar más infraestructura y capacitar más a los bomberos.

Vamos poco a poco a profesionalizar este noble oficio a través de escuelas de bomberos, y eso se va a traducir, por supuesto, en mejores capacidades y también en mejor remuneración.

En la posición del Capitán Germán Miranda como Director del Cuerpo de Bomberos, yo le di la misión al Capitán de crear un sistema de bomberos de primer nivel. Ya con los instrumentos legales y con la voluntad política eso es posible.

Esta es la primera entrega nacional de equipos modernos y acordes con las necesidades actuales. Es una prueba de que vamos en la dirección correcta.

Nos falta todavía mucho camino por recorrer. Yo entiendo. Pero, por ejemplo, ahí estamos cumpliendo una promesa, señor Gobernador de La Guajira (José María Ballesteros): Uribia. Aquí esa era una promesa que hicimos el año pasado. Aquí una máquina de bomberos va para el municipio de Uribia, y ojalá podamos seguir aumentando esa dotación, para que todos los municipios y todos los colombianos tengan a su disposición el equipo necesario y suficiente para protegerlos.

Con una inversión superior a los 14 mil millones de pesos, se van a fortalecer los 147 Cuerpos de Bomberos. ¿Y esto qué significa? Que en adelante estarán mejor preparados para combatir los incendios, hacer las actividades de rescate que son tan importantes, la atención de incidentes con materiales peligrosos. Todo lo que hacen los bomberos y que lo que hacen es proteger al resto de los colombianos de situaciones peligrosas.

Esto va a beneficiar, nada más y nada menos, que a cerca de 22 millones de colombianos.

Pero esto no es todo: siete Cuerpos de Bomberos van a recibir un equipamiento de última tecnología en búsqueda del rescate: en Envigado, en Santa Marta, en Villavicencio, en Pasto, en Pereira y aquí en Bogotá.

Con estos equipos se va poder, por ejemplo, detectar la existencia de gente atrapada a más de 30 metros de profundidad.

Ustedes vieron el terrible desastre que sufrió Nepal con el terremoto, y ¿cuál es uno de los problemas más graves? La gente atrapada, si se puede rescatar a tiempo. Ahí vimos unos milagros, niños de meses de nacidos después de cuatro, cinco días, sobrevivieron.

Tener unos equipos adecuados, en el momento adecuado, salva muchas vidas. Y de eso se trata, de ir dotando a los bomberos con estos equipos.

Es emocionante pensar en la cantidad de vidas que se van a poder salvar con estas dotaciones y con estas capacitaciones a nuestros héroes bomberos del país.

Aunque las condiciones de trabajo del Cuerpo de Bomberos han dado un giro de 180 grados, yo sé que esta transformación apenas comienza. Soy el primero en ser consciente, capitán Miranda, que tenemos que avanzar mucho más, mucho más.

Porque, como lo dije en el lanzamiento de la Ley de Bomberos, los bomberos no vuelan y ni tiene súper velocidad o súper fuerza, pero tienen otros súper poderes: una determinación de acero y una generosidad a prueba de todo. Por eso les agradecemos de todo corazón. Muchas gracias.