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 Palabras del Presidente Juan Manuel Santos en la inauguración de la Variante de Aguachica, Cesar

 

Aguachica, Cesar, 15 may (SIG). 

​A todos un saludo muy afectuoso. Desde que estaba en la campaña del año 2010, yo les decía a mis compañeros de campaña: ¿Por qué Colombia no puede avanzar, pensar en grande? ¿Por qué siempre tenemos que referirnos en diminutivo: la carreterita, el hospitalito, los pesitos, los huesitos? ¿Por qué no podemos pensar en grande y ponernos objetivos ambiciosos? Fue así como surgió una de las grandes ideas y objetivos de la campaña: desatrasarnos en materia de infraestructura. 

Todos los Ministros de Hacienda, el suscrito incluido –yo fui Ministro de Hacienda–, cuando tenemos problemas fiscales, problemas de plata, y generalmente esa es la regla y no la excepción, lo primero que hacemos es recortar los presupuestos de las obras de infraestructura, de las carreteras, de los puentes, de los aeropuertos, y esto nos había hecho acumular un atraso en materia de infraestructura, que estaba y está todavía frenando el desarrollo del país. 

Por eso dije mi campaña: Vamos a desatrasarnos, vamos a pensar en grande, vamos a construir carreteras, puentes, túneles, como los países más desarrollados, porque es que aquí en Colombia no tenemos ninguna condición que nos impida pensar en grande. Y diseñamos un programa muy ambicioso. Mucha gente nos dijo: No sea iluso, eso no se puede cumplir, eso es demasiado grande, eso no será posible. 

Pues bien, llevamos cuatro años y medio en el gobierno. Y puedo decir ya, con lo que se ha hecho ya, que como Presidente no hay un presidente que haya hecho tanto por la infraestructura del país como la que ya se ha realizado en este momento. Pero sobre todo la que se va a realizar también hacia adelante. 

Eso no es un discurso, son hechos a la vista. Multiplicamos por cuatro el presupuesto de inversión para el sector de transporte. Había un promedio de dos billones de pesos al año, hoy estamos invirtiendo un promedio de ocho billones de pesos al año. 

Creamos la institucionalidad necesaria para administrar esos proyectos: la Agencia Nacional de Infraestructura, que ya está siendo reconocida como una agencia competente. Quisimos copiarnos del prestigio y de la transparencia del Banco de la República y creo que lo estamos logrando. Hemos aprobado cuatro leyes importantes que tienen que ver con la infraestructura. Diseñamos el plan de las concesiones de Cuarta Generación, el llamado 4G, que es el programa más ambicioso de concesiones que Colombia jamás haya tenido.

En Colombia ya podemos decir que están en construcción y en operación más de ocho mil kilómetros de carreteras, 1.370 de doble calzadas, ya al día de hoy hay 860 firmadas y contratadas. Y 159 túneles que van a tener esas autopistas. En los primeros cuatro años de mi primer gobierno, se estructuraron y se adjudicaron los llamados proyectos de la primera ola por 9,8 billones de pesos. 

El Vicepresidente adjudicó varios proyectos de esta primera ola y ahora tiene el gran reto, un reto muy importante, de la segunda ola, que se está estructurando y se están abriendo procesos de 9 proyectos por 12 billones de pesos.

En la primera ola: cinco tramos de la Autopista de la Prosperidad: Cartagena – Barranquilla, Girardot – Puerto Salgar, la Perimetral del Oriente de Cundinamarca (que le da la vuelta a Bogotá), Mulaló – Loboguerrero, un sueño de hace muchísimos años que no ha podido terminarse y se va a terminar. Y una carretera o una autopista fundamental para esta región que es: Ocaña-Gamarra. Esa hace parte de la primera ola.

De la segunda ola hay nueve proyectos. Ya recibimos ofertas en cinco de ellos y esperamos ofertas en los otros cuatro. Por otro lado, estamos diseñando ya la tercera ola. Es con lo que completamos todo. Tenemos que buscar los recursos necesarios. Este trabajo conjunto nos ha permitido también, el Vicepresidente le ha metido todo el corazón, cinco alianzas público-privadas por más de 5 billones de pesos. Esas alianzas público-privadas son el tercer tramo de esa gran carretera que se está construyendo entre Bogotá y Villavicencio.

Otra autopista entre Ibagué y Cajamarca: allá estuvimos hace unos días viéndola y viendo cómo el Túnel la Línea se está convirtiendo en una realidad. La Malla Vial del Meta, que era un sueño para el Meta, todos los habitantes de Villavicencio y toda la Altillanura. La carretera entre Cambao y Manizales. Entre San Roque aquí en el Cesar y Cuestecitas. Y entre Caucasia en Antioquia y Cartagena. Eso ya está en marcha.

Hemos duplicado además el número de kilómetros de dobles calzadas en solo cuatro años. Hemos construido e intervenido 33 mil kilómetros de vías terciarias. Cuando cualquier turista o visitante que viene a Colombia aterriza en el Aeropuerto El Dorado, aterriza en el aeropuerto mejor, más técnico, de América Latina. Es el aeropuerto que tiene el número uno, el nivel más alto de carga, y el tercero en materia de pasajeros, después de México y de Sao Paulo, por obvias razones, por el tamaño de esas dos ciudades. Aparte de ese aeropuerto, estamos mejorando, modernizando, 58 aeropuertos más.

De manera que ahí está en plena marcha esa revolución de la infraestructura, que va a permitirle a Colombia desatrasarse, modernizarse y, por consiguiente, impulsar el empleo, más prosperidad. Porque eso es lo que trae una buena infraestructura: más empleo, más prosperidad.

Trabajar en equipo

El más interesado en que estas obras se adelanten a la mayor rapidez posible, por supuesto, que soy yo. Quiero que al final de mi mandato podamos terminar el mayor número de obras, que estamos ya en proceso de licitar, de construir, de estructurar.

Todos hemos tenido algún tipo de vínculo con el Gobierno. Todos hemos trabajado y sabemos cómo lidiar a los ministros de Hacienda. Yo fui ministro de Hacienda. Cuando era ministro de Comercio o cuando era Ministro de Defensa, yo iba a donde el Ministro de Hacienda a rogarle por más recursos. Cuando yo era Ministro de Hacienda, venían todos los ministros a rogarme por más recursos. Eso es parte fundamental de la dinámica de cualquier gobierno. El Ministro de Hacienda cuidando la plática, cuidando los fondos, cuidando la economía. Los ministros solicitando más recursos, porque siempre las necesidades son mayores a los recursos disponibles. Es una regla de oro.

Me acuerdo perfectamente cómo mis colegas ministros, cuando era Ministro de Hacienda –porque a mí me tocó administrar una de las peores crisis, tal vez la peor crisis económica que ha vivido esta nación en los últimos 100 años–, me insultaban, me decían que era un ministro sin corazón, me decían que no tenía visión hacia el futuro. Pero a mí me tocaba cumplir con mi deber, reestructurar las finanzas públicas, mantener el equilibrio fiscal o buscarlo, porque en ese momento ni siquiera lo teníamos. Por supuesto todos quieren más recursos.

En materia de infraestructura las demandas son infinitas. Yo sé que el doctor Germán Vargas (Vicepresidente de la República) quiere hacer lo mayor posible, la mayor cantidad de obras posibles, y que quiere hacerlas rápido, porque sabe que el Gobierno necesita poder mostrar esos resultados también a la mayor brevedad posible.

Pero por eso yo le pediría al señor Vicepresidente que esas solicitudes, que son normales, las haga en privado y no en público, las haga en el Consejo de Ministros, en las conversaciones con el Ministro de Hacienda, que no las haga a través de los medios de comunicación, por aquello de que la ropa sucia se lava en casa.Yo estoy seguro de que el Ministro de Hacienda, ante esas solicitudes, ha sido, será y seguirá siendo muy generoso, porque sabe que la infraestructura es un motor del desarrollo.

Yo lo que les pediría, señor Vicepresidente y señor Ministro de Hacienda, es que después de este importantísimo evento, ustedes dos se vayan a Bogotá, se vayan para el Palacio Presidencial, se sienten con sus equipos y resuelvan todos los problemas y no se paren de la mesa hasta resolverlos en su última instancia.

El señor Ministro de Hacienda tiene toda la mejor disposición. Sé de sus dificultades, me las transmite todos los días. Estamos viviendo una situación fiscal difícil, se nos bajó el precio del petróleo, esto nos ha golpeado las finanzas públicas. Tenemos que apretarnos el cinturón. Pero aun así, estamos buscando la mayor cantidad de recursos posibles para poder satisfacer esa infinidad de demandas que tenemos sobre nuestra economía.

Todo el equipo de Gobierno, este es un mensaje no solamente para el Vicepresidente, es para todos los ministros y ministras: cualquier reclamo que tengan frente a otro ministerio, frente a algún funcionario del gobierno, que lo transmitan en privado y no en público, porque, repito, la ropa sucia se lava en casa.

Nuestros únicos enemigos en el fondo son: la pobreza, el atraso, la violencia, la delincuencia. Tenemos que trabajar como un equipo. Así es como los gobiernos son efectivos y dan resultados. De manera que no podemos fatigarnos. Todo lo contrario, tenemos que asumir todas las energías para seguir perseverando.

Inversiones en la región

Señor gobernador, yo le agradezco enormemente sus palabras. Tenga la seguridad de que ese puerto de destino que he diseñado para Colombia: un país en paz, un país con más equidad, un país mejor educado, pero sobre todo un país en paz, un país normal, no me detendré. No importan los vientos, no importan las tormentas, ahí seguiremos perseverando. Apoyos como el suyo, como el del pueblo del Cesar, son necesarios para llegar a ese puerto de destino.

Hoy estamos celebrando esta obra de infraestructura muy importante para un municipio que tengo muy adentro de mi corazón: Aguachica. 

Gracias, querido alcalde, gracias a todos ustedes. Usted enumeraba una serie de inversiones que hemos hecho. Es cierto: Aguachica en toda su historia no había recibido tantos recursos como los que ha recibido de mi gobierno. ¿Saben por qué? Porque en la política el amor se demuestra con presupuesto y esa es la demostración de mi amor por Aguachica, por el pueblo del Cesar. 

Tengan la seguridad de que seguiremos consiguiendo los recursos para seguir haciendo las inversiones necesarias. El agua, la necesidad del agua, no es que se vaya a abrir la licitación, ya se abrió la licitación del plan maestro, y el agua será una realidad para Aguachica. 

Esta variante es una pequeña obra dentro de las grandes obras que estamos haciendo, pero muy significativa. Un costo cercano a los 22 mil millones de pesos, muy bien construida. Tiene puentes peatonales, son pasos peatonales. Tiene dos nuevos puentes vehiculares, tiene unos beneficios para todo el mundo. Yo sé que fue dispendioso la concertación entre el gobierno, el gobierno departamental, el gobierno municipal, las comunidades y la empresa. Pero fíjense cómo concertando se logran resultados. Ese también ha sido mi talante: el diálogo, la concertación, en lugar de la confrontación. 

He creído siempre, a lo largo de mi vida, que a través del diálogo, a través de la concertación, se resuelven los problemas mucho mejor. La confrontación polariza, estanca e impide el progreso. Eso nos lo ha enseñado la historia, eso me lo ha enseñado la experiencia. Por eso ustedes me verán siempre luchando primero por el diálogo que la confrontación. 

Por eso estamos también en este proceso de paz. Si hay alguien que le haya dado duro a las Farc, no hay colombiano que le haya dado más duro a las Farc que este servidor, pero llegó el momento de la paz. Por eso a través del diálogo y la concertación la vamos a lograr. 

Venta de Isagen

Yo pensaría, querido Vicepresidente, querido Ministro de Hacienda, también Ministra de Transporte, porque a usted le conviene enormemente, que unan esfuerzos, por ejemplo, para poder acelerar la venta de Isagen. Les voy a explicar brevemente por qué es tan importante vender Isagen. 

El Estado, el Gobierno, tiene unos recursos limitados, repartidos en diferentes inversiones, en diferentes proyectos. En este caso tiene unos recursos importantes, más de cinco billones de pesos, capturados ahí en Isagen. ¿Qué rentabilidad están produciendo esos recursos? Más o menos el 3,5 por ciento anual. Eso es lo que pagan por dividendos los recursos que están ahí invertidos. Tres y medio por ciento. Es como tenerlos en un banco. 

Esos recursos en otro frente producen muchísimo más: cuatro o cinco veces más. El frente donde más producen en este momento es precisamente el de la infraestructura. ¿Por qué? Porque la infraestructura no solamente tiene un retorno mucho más alto, sino por las consecuencias de esa infraestructura, que son más empleo, más competitividad, más progreso.

Hay gente que pregunta: ¿pero qué va a pasar con el sistema eléctrico? La respuesta es: nada. O si acaso pasa algo, es positivo. ¿Por qué? Porque hoy Isagen, una empresa como cualquier otra, necesita capitalizarse para crecer, para poder modernizarse, para no quedarse atrás. Y le va a pedir al Gobierno que se capitalice, que pongamos los recursos, y no los tenemos. Entonces esa empresa va a comenzar a atrasarse en su modernización. Si viene un inversionista privado, pone los recursos, la capitaliza más, eso significa más competencia y significa mejores tarifas para los consumidores, porque además las tarifas las regula el gobierno. 

O sea, aquí no hay sino ganancias. En cambio si no usamos esos recursos en la infraestructura, vamos a tener que cortar proyectos de infraestructura. Por cada peso que se pone en el fondo nacional, en la Financiera de Desarrollo Nacional, que es a donde irían esos recursos, cada peso que se pone se multiplica por cinco. O sea lo que podemos extraer de la inversión de Isagen lo convertimos, en lugar de cinco billones, rentando al tres y medio por ciento, en 20 billones de pesos en obras de infraestructura. Por eso es tan importante esa transacción, que tiene un altísimo contenido social, que tiene un altísimo contenido de progreso para el país.

Ayer el Consejo de Estado emitió una medida cautelar que nos impide sacar la empresa a la subasta que estaba planeada. Yo espero, señor Ministro de Hacienda, señor Vicepresidente y los ministros que están interesados en esta venta, que hagan una labor de pedagogía. Estoy seguro de que los señores consejeros de Estado van a entender la importancia de hacer esta transacción en este momento y la altísima rentabilidad para el país. Por eso ahí hay uno de los muchos frentes donde todos debemos trabajar unidos.

La Ruta del Sol, les falta 300 kilómetros. Yo espero que cuando terminemos mi Gobierno hayamos podido entregar esos 300 kilómetros. Tengan la seguridad de que aquí habrá un Gobierno, un equipo interesado en que ustedes puedan construir a la mayor velocidad posible. Y sé que lo pueden hacer.

Estuvimos hace un par de años en una de las trochas de esta Ruta del Sol y ustedes me decían: podemos hacer entre 100 hasta 120 kilómetros al año. Pues el desafío que les pongo en este momento es: terminemos esto de todas formas antes de terminar mi Gobierno. Tenemos tres años y tres meses o cuatro meses. Pongámonos a trabajar duro, coordinados. Y cualquier problema que vayamos encontrando, ese problema lo vamos solucionando. ¿A través de qué? Del diálogo, de la concertación. Anticipémonos a esos problemas, trabajemos juntos, porque el país necesita que esta gran obra de infraestructura se termine a las mayores brevedades posibles. Porque, repito, esta gran revolución de la infraestructura es una revolución que va a traer mucho progreso, mucho empleo y mucho futuro al país. 

Aquí Aguachica, Gamarra y esta región del país tienen algo muy privilegiado: es un centro multimodal. La concesión entre Ocaña y Gamarra, la vía férrea, el Río magdalena y esta doble calzada, la Ruta del Sol, todo eso, con un aeropuerto que estamos también mejorando, hace de esta región un centro logístico importantísimo. ¿Y eso qué significa? Que la gente comienza a decir: me quiero localizar allá, porque puedo distribuir mi gente y mis productos por diferentes caminos y por diferentes modos. Por eso se llama multimodal. ¿Eso qué trae? Inversión y progreso. 

Eso ya es una realidad. La vía férrea está en proceso. La Ruta del Sol ustedes la están viendo. La concesión para hacer navegable el Río Magdalena, un sueño que tenía Bolívar, nuestro Libertador, que decía: ‘Esa es la gran autopista’, lo estamos convirtiendo en realidad. El aeropuerto, todo eso ya está en proceso. Y no vamos a descansar hasta que esa inversión venga y que aquí en Aguachica y aquí en el Cesar siga el progreso. Sabemos que nos falta mucho camino por recorrer, sabemos que hay muchos problemas, pero lo que tenemos es determinación, ganas de perseverar y sobre todo voluntad política de hacer bien las cosas. Muchas gracias.

(Fin)