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 Declaración del Presidente Juan Manuel Santos sobre la operación de bombardeo en el Cauca

 Bogotá, 22 may (SIG).

Ayer la Fuerza Pública, llevó a cabo una operación  conjunta y coordinada entre nuestras Fuerzas Militares y nuestra Policía contra la estructura de alias Chugo, segundo cabecilla del Frente 29 de las Farc, en la vereda de San Agustín, zona rural del municipio de Guapi, Cauca.

Esta operación es un golpe muy importante de nuestra fuerza pública, a quienes felicito por su entrega y valentía.

Los resultados preliminares de este operativo son 26 bajas, un menor de edad recuperado, que se encontraba herido y recibió atención médica, además de importante armamento incautado, como 37 fusiles y una ametralladora M-60.

Esta estructura de las Farc es la responsable del infame ataque contra nuestros policías en la Isla Gorgona y pertenece al bloque que asesinó a nuestros 10 soldados en el Cauca. Cuando sucedió el ataque en Gorgona, ordené a la fuerza pública arreciar sus operaciones para dar con los responsables de este crimen.

Esta operación no solo es el resultado de esa  precisa instrucción sino también de la acción clara y contundente contra el narcotráfico, la minería ilegal y la extorsión, toda vez que este frente es el principal responsable de las finanzas del Bloque Occidental y por ende de esas actividades criminales en la región.

Desde el día que se iniciaron las conversaciones de La Habana he sido claro, he sido muy claro, en que las operaciones de nuestras Fuerzas Armadas contra la subversión no se detendrían y no se detendrán. 

Que nadie se llame a engaños. Con la misma firmeza y decisión que hemos emprendido unas conversaciones de paz que permitan poner fin al conflicto que nos azota hace tantas décadas, con esa misma firmeza seguiremos combatiendo sin tregua ni cuartel todas las formas de criminalidad en todos los rincones del país.

Señor ministro, señores generales: esta ha sido, esta es y esta seguirá siendo la orden: NO bajar la guardia.

Este es una acción legítima del Estado en defensa y protección de la ciudadanía. Estas son las reglas del juego que hemos establecido. 

En la tarde de ayer hubo intensos combates. Ordené reanudar los bombardeos después del incumplimiento de las Farc a su promesa de cese al fuego unilateral e indefinido. Y lo anuncié públicamente.

Ahora bien, me sigue desgarrando el corazón ver el dolor de los padres y madres enterrando a sus hijos. Ver -como vi hace unas semanas – el dolor de los padres y madres de nuestros 10 soldados del Cauca, asesinados, víctimas de la guerra. O ver, como vimos hace dos días, una niña de 7 años asesinada por una mina antipersonal y tres niños más heridos, también en el Cauca.

Y a pesar de tratarse del enemigo en esta guerra, también nos debe conmover a todos el dolor de las familias de los guerrilleros muertos. Somos todos hijos de una misma Nación.

Esta es la guerra que quiero terminar. La guerra que hemos tenido en Colombia por más de cincuenta años de violencia, de muertes, de  sufrimiento.

La mayoría de los colombianos aplaude este golpe a la guerrilla. Y todos reconocemos el trabajo de nuestros soldados y de nuestros policías por la misión cumplida.

Ya la guerrilla estará pensando en acciones de retaliación. Pero es justamente ese espiral de violencia, odio, venganza y retaliación, al que nos han conducido 50 años de guerra, el que tenemos que PARAR... y transformar en un espiral perdón y reconciliación.

Ese el gran reto que tenemos todos los colombianos desde nuestros corazones. Hacer a un lado los odios y los rencores.

Nuestra meta, nuestro propósito, tiene que ser acabar la guerra y acabarla lo más pronto posible.

Por eso reitero lo que dije hace dos días: Señores de las Farc, es hora de acelerar las negociaciones. ¡Cuántos muertos más necesitamos para entender que ha llegado la hora de la paz!

Muchas gracias.