Este es el sitio de la Presidencia Agosto 2014 - Diciembre 2015 - última actualización 10 de diciembre de 2015
Skip Navigation LinksPresidencia > Noticias > 2015 > Mayo > Palabras del Presidente Juan Manuel Santos en la entrega de viviendas gratis en Bogotá

 Sistema Informativo del Gobierno

SIG

 

 Palabras del Presidente Juan Manuel Santos en la entrega de viviendas gratis en Bogotá

 Bogotá, 23 may (SIG).

El día de ayer, más a menos a esta hora, después de despedir al Primer Ministro de la China que nos estuvo visitando por primera vez, es el funcionario de la China de más alto rango que jamás haya visitado nuestro país.

Me fui con el doctor Carlos Iván Márquez (Director UNGR) y allá nos encontramos con el Alcalde (Gustavo) Petro. Inauguramos un centro logístico de la Unidad de Atención a los riesgos y a los desastres que tenemos en La Presidencia.

Fuimos a visitar todo este centro logístico y constatar que hoy ya tenemos un sistema, un sistema para atender los desastres, un sistema que después del desastre de la ola invernal fuimos construyendo poco a poco.

Hoy nuevamente está funcionando y está funcionando bien. Muy pocas naciones, muy pocos países, tienen lo que Colombia ha logrado construir en estos últimos años para atender a la población afectada por los desastres.

Y el sistema está funcionando en muchas partes pero en dos en particular en este momento, está funcionando en ese desastre que tuvimos con la mina a lado de Riosucio en Caldas.

El sistema ya tiene en marcha todo el proceso, allá estuve yo mirando cada paso que se está dando, 15 personas que quedaron atrapadas infortunadamente. Habíamos recuperado cinco de ellas; en las últimas 24 horas se han recuperado seis adicionales y yo espero, que en las próximas horas -de hoy a mañana- se recuperen las cuatro personas que faltan.

Ahí, lo que podemos decir con mucha tranquilidad, es que se hizo lo humanamente posible para poder rescatar a estas personas. Se siguió todo un protocolo con mucha responsabilidad y por eso digo que el sistema está funcionando.

Hay un puesto de mando unificado con todos los organismos de socorro presentes 24 horas al día, 7 días a la semana, atendiendo esa emergencia.

Lo mismo podemos decir con mucha satisfacción, el sistema está funcionando en Salgar en Antioquia, donde como ustedes han visto, una avalancha ha causado un verdadero desastre humano, 94 personas muertas y muchas personas damnificadas que se les llevó sus casas.

Ahí estuvimos desde el primer día y vamos a volver ahora más tarde. Esta misma tarde vamos a volver a acompañar a las familias en uno de los sepelios colectivos que se están realizando, pero mientras tanto hemos venido atendiendo a todos los habitantes que han sufrido, acompañándolos, dándoles las ayudas humanitarias.

Ya el Ministro de Vivienda, el doctor Luis Felipe Henao, no nos está acompañando hoy, él generalmente viene a estos eventos porque es su Ministerio, el Ministerio de Vivienda, pero está allá en Salgar, porque lo nombré gerente de la reconstrucción de Salgar, y está en este momento, con el Gobernador (de Antioquia, Sergio Fajardo) poniendo los límites en los lotes donde se van a construir las casas para todas las personas que perdieron sus casas en este desastre.

Y yo espero que en menos de un año podemos entregar esas casas, pero no sólo eso, les estamos dando un subsidio de arrendamiento para que puedan pagar arrendamiento mientras se les construye su casa, 280 mil pesos a cada familia, para que pueda pagar arriendo mientras se le construye su casa.

Ya reinstalamos el servicio de gas, agua, energía y ya di la orden para la reconstrucción de los puentes; cinco puentes peatonales, un puente vehicular que ya se está construyendo y ya también dimos las órdenes para ir reconstruyendo todo lo que esta avalancha destruyó en ese bello municipio de Antioquia.

Como digo, allá estaremos después de este evento, me voy a trasladar allá a acompañarlos y a seguir animándolos para que sigan con esa fortaleza, esa interesa con que han podido resistir ese desastre.

Quiero además, aprovechar esta oportunidad para hacer referencia al proceso de paz, a esa paz que tanto necesitamos y que tanto estamos buscando.

Yo quiero recordarles a ustedes, a todos los colombianos que nos están viendo por la televisión, que hace más de tres años yo le dije al país que iba a iniciar un proceso, un proceso que sabía que era difícil, un proceso que está lleno de complejidades, hacer la paz es mucho más difícil que hacer la guerra.

Ya hace más de tres años indiqué una hoja de ruta, unas condiciones y unas líneas rojas, les dije a los colombianos ‘vamos a transitar esta hoja de ruta, no vamos a acordar nada en firme hasta que todo esté acordado y vamos a tener que dialogar en medio del conflicto’.

Sé que es difícil, sé que genera muchas contradicciones pero que es la forma más segura y más efectiva para llegar a la paz. Y,  además, estaba una agenda establecida que no nos íbamos a salir de esa agenda y que teníamos unas líneas rojas muy bien establecidas que no íbamos a traspasar.

No íbamos a negociar nuestra democracia, nuestras instituciones democráticas, nuestro modelo de desarrollo, nuestro modelo económico, nuestras políticas económicas. No, eran cinco puntos y ya estaban establecidos que íbamos a negociar.

Pues bien, tres años más tarde hoy podemos decir que hemos cumplido al pie de la letra, no hemos traspasado ni una de esas líneas rojas. Todo lo que dijimos en ese entonces, es lo que hemos venido haciendo.

Hemos cumplido con las reglas de juego, reglas de juego complejas pero reglas de juego al fin y al cabo.

Esas reglas de juego tienen que ver con dialogar en medio del conflicto y yo sé que para la gente le queda difícil -cómo así que el Presidente de la República habla de paz pero aquí están matando a nuestros soldados, a nuestros policías, hay ataques, hay guerra-.

Yo sé que es muy complicado explicar y entender eso pero la alternativa era de proteger a los colombianos y no hacemos que nuestras Fuerzas Armadas protejan a nuestros colombianos hasta llegar al fin del conflicto.  Entonces (…) íbamos a repetir las experiencias del pasado que infortunadamente nos llevaron al fracaso.

A finales del año pasado, la guerrilla, las Farc, hicieron un gesto que yo valoré un cese al fuego unilateral e indefinido.

Dije entonces que valoraba ese gesto, pero también que era una rosa llena de espinas, porque al mismo tiempo nos querían obligar a hacer lo mismo por parte del Gobierno, un cese al fuego bilateral sin pactar todo lo que un cese al fuego bilateral tiene que tener presente.

Por eso dijimos: vamos a acelerar las negociaciones para llegar a ese cese al fuego bilateral y definitivo, que es lo que todos estamos buscando.

Iniciamos sin embargo, un proceso para ir desescalando el conflicto, unos gestos, y dentro de estos gestos el Gobierno colombiano, el Presidente de la República dijo: voy a suspender los bombardeos. A las pocas semanas la respuesta a ese gesto, fue la matanza de los soldados en el Cauca, 10 soldados que murieron en ese ataque al Cauca.

Infortunadamente tocó levantar la suspensión de los bombardeos y seguir como habíamos establecido desde un principio: seguir conversando en medio del conflicto.

Se presentó este hecho de hace dos días; un hecho que es una acción legítima del Estado en contra de un grupo que sigue delinquiendo, que siguen traficando en droga, que sigue depredando nuestros medio ambiente a través de la minería ilegal, para lucrarse de la minería ilegal, que sigue extorsionando.

La obligación de nuestras Fuerzas Militares, de nuestra Policía, del Presidente de la Republica, es combatir a todo tipo de criminalidad, por eso las acciones en contra de cualquier tipo de delincuencia, de criminalidad tienen que seguir.

En el caso de las Farc, lo hemos dicho con toda claridad, vamos a seguir en medio del conflicto hasta que logremos negociar el cese al fuego bilateral y definitivo, que tiene que ver además, con el resto de los puntos de la agenda. No nos quedan sino dos, el fin del conflicto y el tema de las víctimas.

Lo que queremos parar es precisamente esto que estamos viendo estos últimos días.

Un ataque por parte de nuestra Fuerza Pública, de nuestras Fuerzas Armadas, y la guerrilla (Farc) dice: vamos a suspender nuestro cese al fuego,  es decir: ojo por ojo, diente por diente.

Esto es lo que tenemos que parar, tenemos que parar esta guerra lo más pronto posible, tenemos que tomar decisiones para parar esta guerra lo más pronto posible.

Y yo estoy listo a acelerar las negociaciones para obtener ese cese al fuego bilateral y definitivo a la mayor brevedad posible.

Tenemos unos generales de la Republica en un grupo técnico, negociando los por menores, los detalles, las condiciones de ese cese al fuego bilateral y definitivo.

Y eso es lo que tenemos que hacer, acelerar las negociaciones para parar la guerra, eso es lo que le he venido pidiendo a las Farc hace ya muchos meses.

Llevamos un año, un año completo sin hacer un avance sustancial, necesitamos avances, porque el pueblo colombiano tiene una paciencia finita, no infinita, la gente que ver que podemos avanzar en la mesa para mantener Fe en que si podemos lograr la paz.

Por eso mi pedido constante para que aceleremos estas negociaciones.

En la Habana, estamos negociando el fin del conflicto, es decir, allá estamos haciendo la paz, eso es hacer la paz, terminamos el conflicto. Pero aquí en Colombia necesitamos construir la paz. Una cosa es terminar el conflicto y otra cosa es construir un país en paz. Tenemos que comenzar lo decía ayer, por construir esa paz en nuestros propias corazones.

Esta guerra de 50 años nos ha llevado a la sociedad colombiana a un espiral malévolo, donde hay guerra que genera violencia, violencia que genera odio, odio que genera venganza, represarías, polarización.

Tenemos que salirnos de ese espiral y cambiarlo transformarlo, por un espiral que sea paz como la base para la armonía, para poder perdonar, para poder reconciliarnos y unirnos como país.

Ese es mi sueño, eso es lo que yo quiero, salir del espiral de la guerra y la venganza, al de la paz y la unidad.

Hoy, hoy Padre, están beatificando en Roma al Arzobispo Óscar Romero asesinado, acribillado por la ultra derecha en el Salvador, inclusive cuando estaba en su propio altar.

El Presidente de El Salvador (Salvador Sánchez Cerén) me invito muy especialmente a que lo acompañara, no pude asistir, voy a ver al Santo Padre ese día. Pero desde aquí, desde Bosa, desde Bogotá, el Presidente y el Santo Padre saben que allá estamos de espíritu y de corazón.

Lo que les pido, lo que le pido al Santo Padre que nos iluminé y que le pida a Dios que nos iluminé. Que me ayude a tomar las decisiones correctas en este momento difícil de esta negociación.

Hemos hecho, lo hemos hecho a conciencia, bien planeado, muy bien estudiado, cada paso que hemos dado ha sido un paso muy bien meditado. Creo que vamos en la dirección correcta, creo que es el camino correcto para lograr esa paz, un camino como decía al principio, complejo y lleno de obstáculos, lleno de dificultades.

Monseñor (Óscar) Romero pagó con su vida la búsqueda de la paz. Lo están hoy beatificando precisamente por eso, porque toda su vida lo que hizo fue luchar por la paz en El Salvador.

Allá desde el cielo debe estar viendo el fruto de sus esfuerzos, hoy El Salvador después de tantos años de guerra está viviendo en paz. Eso es lo que yo quiero para los colombianos.

Por eso, ojalá que Dios nos inspire y nos ilumine para tomar las decisiones que faltan, las decisiones correctas.

Seguir aquí en Colombia construyendo esa paz, la paz se construye cerrando las brechas, la paz se construye dándole educación a todos estos niños, educación gratuita como la que decretamos hace unos años, hace dos o tres años.

La paz se construye sacando la gente de la pobreza, como lo hemos hecho en estos primeros cuatro años y medio, más que cualquier otro país de América Latina.

La paz se construye sacando gente de la pobreza extrema y ustedes mi ejército social de la Red Unidos, son los verdaderos héroes, porque ustedes al igual que nuestros soldados y policías lo que hacen es ayudar a construir paz en este país.

Y les agradezco mucho ese trabajo que hacen ustedes.

La paz se construye generando puestos de trabajo, hemos logrado en estos cuatro años y medio generar 2 millones 700 mil puestos de trabajo nuevos, un millón setecientos son puestos de trabajos formales, con todas las prestaciones de ley, con todos los beneficios.

 Ayer mismo estábamos en la Plaza de Bolívar con Lucho Garzón (Ministro de Trabajo), con funcionarios del Distrito en un evento, una feria de empleo, donde qué hacíamos, poníamos en contacto las empresas que necesitan empleados, con las personas que necesitan empleo.

En Bogotá ya hemos logrado la solución de 90 mil empleos nuevos solamente a través de ese sistema de las ferias de empleo, lo hicimos ayer.

Venían las empresas, necesito 3 mil trabajadores, necesito mil. Muchas veces simplemente es poner uno el contacto con el otro, así construimos también paz.

Y seguimos construyendo paz a través de nuestra política social.

Y esto que estamos haciendo hoy, aquí, con ustedes entregándole vivienda gratis, sobre todo a los más vulnerables, a las personas que han sido desplazadas por la violencia, a las víctimas del conflicto armado, eso también es construir paz.

Por eso este evento, esta política ha sido prioridad del Gobierno desde que el doctor German Vargas (Vicepresidente), la propuso cuando era Ministro de Vivienda, tuvo mi absoluto y total respaldo.

Por eso yo asisto a estos eventos lleno de emoción, lleno de alegría porque veo la felicidad de la gente que nunca se había soñado que iba a tener una casa propia y que puede hoy tener esa casa propia.

Nosotros prometimos aquí en Bogotá entregar 2.006 casas gratis, estas son parte de esa cuota que el Gobierno Nacional se comprometió con los bogotanos.

Todas las 2.006 están construidas y en proceso de entrega.

Hoy estamos entregando de esas 2.006, 1.537.

Para construirlas tuvimos el apoyo de la Alcaldía (de Bogotá) que donó los terrenos, y le dimos empleo a más de 4 mil 200 personas que trabajaron para poder entregar estas casas.

Son casas dignas, son casas que van a tener como les dije, una biblioteca para que las mamás promuevan la lectura entre sus hijos y un subsidio para la conexión del internet y la compra de un computador, todas las casas.

Tenemos en el país entero los programas que estamos cumpliendo, ya llevamos 87 mil casas entregadas, construidas y vamos completar muy pronto las cien mil que nos habíamos propuesto en la primera fase.

Pero no son solamente las casas gratis, tenemos programas de otro tipo para que todos los colombianos que no tengan casa puedan tener el privilegio de decir, tengo mi casa propia.     

Las casas gratis son para las familias más vulnerables, más pobres, pero hay programas para familias que tienen un nivel un poco más alto.

Tenemos un programa para quien está ganando entre uno y dos salarios mínimos. Esos programas están marchando ¿con cuántos Vicepresidente en ese programa? 82 mil.

Y para quienes están ganando entre uno y dos salarios mínimos y no han sido beneficiarios de este tipo de casas gratis, los invito a que averigüen y se inscriban en esos programas porque para ellos la casa va a ser prácticamente gratis porque el subsidio es muy grande.

También hay un programa que se llama ‘Mi Casa Ya’ para los colombianos y colombianas que ganen entre dos y cuatro salarios mínimos.

Ese programa ya está en oferta, yo les pido, los invito a todos los que están ganando entre dos y cuatro salarios, a que se inscriban si no tienen sus casas porque van a recibir también un subsidio muy grande; 12 millones de pesos de subsidio y la tasa de interés se la vamos a subsidiar con cuatro puntos de subsidio.

Es decir, también va a resultar casi gratis esa casa a la larga.

En este programa va a ver cerca de 100 mil familias para, repito, las personas que ganen entre dos y cuatro salarios mínimos.

Tenemos otros programas para colombianos que tienen más ingresos pero yo me concentro, y este Gobierno se ha concentrado, en los más vulnerables, en los estratos más bajos porque queremos cerrar esas brechas, queremos que este país sea más equitativo, queremos que este país sea más justo.

Hay gente que no le gusta que estemos entregando casas gratis, gente que critica al doctor German Vargas y al Ministro de Vivienda -cómo así que están regalando casas a los más pobres-, entonces yo les respondo a esos críticos: ‘mire, porque las necesitan exactamente, porque las necesitan y no tienen con qué comprar una casa, por eso se la estamos regalando, para ser más justos’. Y eso también es la forma de construir.

Por eso quiero terminar diciéndoles a todos ustedes, mi puesto de destino es una Colombia en Paz, contra viento y marea seguiré trabajando por esa paz.

No importa el obstáculo, no importa el huracán, no importa el problema, voy a seguir perseverando en la búsqueda de esa paz para que ustedes, pero sobre todo sus hijos, mis hijos, puedan vivir en un país normal, un país en paz, no en un país en guerra.

Que Dios los bendiga y muchas gracias.