Este es el sitio de la Presidencia Agosto 2014 - Diciembre 2015 - última actualización 10 de diciembre de 2015
Skip Navigation LinksPresidencia > Noticias > 2015 > Octubre > Palabras del Presidente Juan Manuel Santos en la clausura del ‘Congreso 50 Años de la Asociación Colombiana del Petróleo’

 Sistema Informativo del Gobierno

SIG

 

 Palabras del Presidente Juan Manuel Santos en la clausura del ‘Congreso 50 Años de la Asociación Colombiana del Petróleo’

 Bogotá, 16 oct (SIG).

Yo llevo mucho tiempo de funcionario, fui ministro tres veces y me ha tocado asistir a muchos congresos, a muchas clausuras de gremios, y miraba yo esta reunión y decía: hacía mucho tiempo no veía tantas caras largas.

Recuerdo tal vez, hacía memoria, a los cafeteros en el año 90, 91, cuando el precio del café estaba por debajo de 30 centavos de dólar por libra. Estaba yo recién nombrado Ministro de Comercio Exterior.

Y venía yo del gremio cafetero, qué hacemos con semejante crisis.

Recuerdo también recién nombrado Ministro de Hacienda, el sector financiero, se quebraba un banco detrás de otro. Estábamos ad portas de tener que decretar cesación de pagos. Por esa misma época, el sector de la construcción, la crisis del Upac, totalmente paralizado. Gente botando a otros a la calle, esas situaciones las recuerdo muy bien como crisis de fondo de sectores que todos salieron adelante.

Los cafeteros ayer en la Federación de Cafeteros le dijeron al Ministro de Hacienda: Estamos produciendo 13 millones y medio de sacos, el ingreso cafetero va a superar por primera vez en la historia más de 6 billones de pesos.

El sector financiero, más boyante que nunca, las utilidades del sector, la actividad financiera está produciendo dividendos como nunca antes, y el sector financiando grandes proyectos aquí y en el exterior. Por primera vez el sector financiero está comprando bancos fuera de Colombia.

El sector de la construcción está creciendo al 9 por ciento, tal vez el que más empleo está generando, el que más está dinamizando la economía.

Y todo esto se los digo para decirles: ánimo, ánimo, estamos viviendo tiempos difíciles, lo sé. A nadie más le ha dolido esta crisis que a este servidor.

Esta mañana estaba en la Mesa de Pobreza revisando las cifras, de cómo íbamos en esa lucha contra la pobreza y la pobreza extrema. Las cifras son espectaculares, somos el país de América Latina que más ha logrado reducir la pobreza y la pobreza extrema.

Decíamos: por primera vez, 17 de las 23 ciudades lograron reducir sustancialmente la pobreza extrema y la desigualdad, que es uno de los fenómenos de combatir. Hemos sacado de la pobreza a más de 4 millones 400 mil colombianos.

Las obras de infraestructura que se están iniciando a esta ahora: este país va a estar en construcción en los próximos 5 ó 6 años como nunca antes. Ni siquiera vamos a acercarnos al mejor momento de nuestra historia, y hasta ahora está comenzando.

Lo que hemos logrado en generación de empleo, más de 3 millones de empleos, el país de toda América Latina que más empleos ha generado, y la mayoría empleos formales.

Y todo eso, todos esos buenos logros, y podría enumerar muchos más, han sido posible gracias, entre otras cosas, al aporte de este sector.

Y cuando se vino el precio del petróleo, yo recordaba que la última vez que estuvimos en esta reunión, mayo del año pasado, el precio del petróleo estaba por encima de 110 dólares, hoy está por debajo del 50.

A nosotros nos ha tocado ajustarnos, y en qué forma. Las dificultades que esto le ha producido al Gobierno han sido inmensas. Tuvimos que reaccionar inmediatamente, porque fuimos en cierta forma acostumbrándonos a los ingresos que ustedes producían; llegamos a tener entre 20 y 25 por ciento de los ingresos de la Nación dependiendo de este sector.

Cuando viene una baja tan drástica, ¿cómo reacciona uno? Sobre todo tratando de mantener esa confianza en la economía, con esos esfuerzos que hemos hecho para ir ganando calificaciones, para ir ganando grado de inversión, para ir generando confianza en el futuro de la economía. Pues nos tocó hacer ajustes muy rápidos, muy drásticos, de un solo envión.

Lo primero que hicimos fue desaparecer 17 billones de pesos de inversión que teníamos ya prevista del Plan de Desarrollo. Imagínense lo que eso duele, cuántos colegios, cuántos hospitales, toda esa inversión que teníamos nosotros prevista, que tenemos que posponerla por la baja del precio del petróleo.

Cómo hemos tenido que ajustar los presupuestos internos. Muchos funcionarios hoy están furiosos porque no los dejamos viajar. Que tenemos que ir a tal reunión importantísima, pues siento mucho, estamos en épocas de austeridad inteligente, les decimos.

O sea que hemos hecho en el Gobierno un esfuerzo enorme para ajustarnos a esta situación. O sea que lo que quiero es decirles que yo entiendo, comprendo las caras largas, la mía también está larga, porque ha sido duro este ajuste.

Que lo estamos haciendo porque nos obligan las circunstancias, no tenemos otra alternativa que hacer este ajuste y hacerlo de la forma menos traumática posible. Y así hemos obrado, en forma oportuna, cuando se presentan estas situaciones hay que reaccionar en forma oportuna, en forma determinante.

Nos sentamos con el equipo económico del Gobierno, con el Ministro de Hacienda: de qué tamaño es el problema, y bajémonos de la nube, que esto de pronto va a reaccionar, que esto es coyuntural, no, esto es estructural, esto va para largo.

Va para largo por mil razones que ustedes conocen mejor que yo. El señor Subsecretario de Energía de los Estados Unidos firmó él un permiso para que las empresas en Estados Unidos pudiesen exportar gas licuado por primera vez en la historia. O sea que hay unos cambios estructurales que nos obligan también a nosotros a reaccionar de esa forma.

Tenemos que acostumbrarnos a este nuevo mundo. Petróleo a 110 ó a 120, no lo vamos a ver por mucho tiempo. Ojalá si viniese algún fenómeno, porque los ciclos económicos y las circunstancias pues nadie las puede garantizar, pero tenemos todos, ustedes y nosotros, y en esto estamos casados, tenemos que hacer ese cambio de paradigma y ver cómo le aplicamos un poco de filosofía china, que es la que a mí me gusta aplicarles a las crisis y a los problemas.

Convertirlas en oportunidades, convertirlas en situaciones en que podemos encontrar soluciones que a la larga salgamos nosotros beneficiados.

Así lo hice el primer día que me posesioné como Presidente de la República, me tocó ni más ni menos que afrontar el peor desastre natural de nuestra historia: la ola invernal del año 2010 – 2011, usted recuerda, doctor Francisco, porque usted estaba en el gobierno, y les dije: Mire, esto es muy duro, va ser muy difícil, pero tratemos de convertir esto en una oportunidad, tratemos de dejar a la mayoría de estos damnificados mejor de lo que estaban antes de haber sido afectados por las inundaciones.

Y lo logramos. Su gran mayoría quedaron mejor, muchos con casa, que no tenían casa, muchos en situaciones mejores de lo que estaban antes.

Esa filosofía, ese enfoque, es lo que creo que deberíamos aplicar. Tenemos una nueva situación. ¿Cómo trabajamos juntos para afrontarla? ¿Cómo nos adaptamos? ¿Cómo seguimos adelante?

Ese ha sido el espíritu que hemos mantenido desde que esta crisis se presentó e inclusive desde antes. Porque usted lo decía, doctor Lloreda, este gobierno ha estado permanentemente dispuesto, interesado en encontrar esas soluciones concertadas, discutiéndolas con ustedes, que son los primeros afectados, los que más conocen, los que más sufren las consecuencias de las malas decisiones o de la falta de decisiones del gobierno.

Siempre he sido un gran abanderado de la concertación. Yo me hice profesionalmente, al comienzo de mi carrera, en la Federación de Cafeteros, donde la concertación era obligatoria por ley. Tenía que sentarse el Gobierno con el sector cafetero a concertar las decisiones.

Ahí aprendí la bondad de las concertaciones. Cuando ocupé el Ministerio de Comercio y me tocó abrir la economía, apliqué esa misma filosofía. Hoy Bancóldex y todas las instituciones de comercio exterior tienen mayoría de sector privado, porque la concertación siempre la he privilegiado.

Por eso no dudé en decirles a todos los funcionarios: Siéntense con el sector y mantengan una comunicación permanente a ver cómo vamos afrontar esta situación.

Se han tomado muchas medidas, muchas. Me han mantenido informado, inclusive me acuerdo que le dije a la Ministra de la Presidencia y al doctor Lloreda algo que suelo hacer cuando hay situaciones específicas: Pongan una matriz y comiencen a ver qué se cumple y qué no se cumple. Esa matriz está a disposición de ustedes, porque ustedes son los veedores de que se vayan cumpliendo los compromisos a los cuales vamos llegando.

Ahí se hicieron las modificaciones a los contratos, extendiéndolos y permitiendo la cláusula de precios altos, en el famoso PIPE, que es otra de las formas como reaccionamos ante esta situación. Austeridad, pero tratemos de usar los recursos de la mejor forma posible para tener políticas anticíclicas, que generen el mayor crecimiento posible, para que el impacto de toda esta crisis en el crecimiento y por consiguiente en el empleo no sea tan grande.

En ese PIPE, que ya lo hemos aplicado dos veces. Acuérdense el 2013, al principio del 2013, que la economía se estaba resintiendo, hicimos un esfuerzo en políticas anticíclicas. Y este segundo, el PIPE 2.0, que pusimos en marcha hace unos meses.

Ese PIPE tenía una serie de elementos que tienen que ver con la industria petrolera. Y con los acuerdos a través de la ANH. Me dicen que ya se han 158 solicitudes, por inversiones que superan los 560 millones de dólares, o sea que ha tenido por lo menos una respuesta positiva.

El incentivo a la producción, mediante la aprobación en el Plan Nacional de Desarrollo. Ahí lo introdujimos, ya es ley de la República. El del esquema de regalías variables.

Mantuvimos los beneficios arancelarios. Otra solicitud que ustedes nos hicieron, que nos cuesta en este momento. Estamos en austeridad, pero hicimos un esfuerzo, porque sabemos que ese era un factor importante en materia de competitividad.

Reglamentamos, que es algo que considero que puede tener un buen futuro, todo lo concerniente a los yacimientos de los no convencionales, para aprovechar esa oportunidad. Yo creo que el país ahí tiene un filón interesante. Me recuerdo muy bien, hace ya un par de años, que estuvimos reunidos con el exdirector de la CIA, pero que fue puesto por el Presidente Obama para presidir una comisión sobre la exploración y explotación de gas y petróleo no convencional. Y me dijo: Hay dos países en América Latina que tienen un gran potencial, Argentina y Colombia. Ahí tenemos que ser audaces y responsables ambientalmente.

Ayer que estaba reunido con la industria del gas, que se van a reunir en Cartagena, venía un gran industrial, empresario norteamericano, y me decía: Nosotros no éramos productores de gas en Pensilvania, y ahora estamos produciendo la mayoría de gas de Estados Unidos desde Pensilvania sin costo ambiental. Y le dije: Tráigame esa fórmula lo más rápido posible porque aquí podemos aplicar algo parecido, porque lo necesitamos. Tenemos que ser audaces sin ser irresponsables.

Se crearon, usted lo mencionó, doctor Francisco, las zonas francas off shore. Me acuerdo muy bien varios de ustedes diciendo: Eso es muy importante. Eso ya está. Y se extendieron para los servicios aledaños, a los servicios petroleros que se contraten aquí y no en el exterior. O sea, eso es para incentivar el valor agregado.

La estrategia de los PINES, que ustedes conocen muy bien, que ha tenido un muy buen resultado en otros sectores, en el sector de la infraestructura. Se aplicó a este sector, una especie de fast track, que todos me dicen que ha sido de gran beneficio.

Ahora tenemos un modelo de asignación permanente de las rondas. Antes eran rondas cada año. Ahora son rondas con mucha más fluidez, ya no es una cada año. Eso nos permite segmentar y lograr esquemas de contratación más rápidos.

Usted mencionaba la Ley Anticontrabando y la lucha contra el contrabando, ustedes no se imaginan lo difícil que fue finalmente aprobar esa ley en el Congreso. El contrabando es uno de esos flagelos que tenemos todos los colombianos que seguir combatiendo con todo lo que tengamos a nuestra disposición.

Se aprobó finalmente esa ley a final del año pasado, y la estamos comenzando a aplicar, y necesitamos de la ayuda de ustedes también, ustedes son los que más se perjudican con el contrabando de gasolina, por ejemplo. Nosotros también, porque son recursos que no recibimos, pero ustedes conocen mejor que nosotros por dónde está entrando y dónde está ubicada, y por eso les he pedido que hagamos comandos conjuntos.

Que ustedes nos faciliten personas de su industria, que conocen ese tema, que junto con los cuerpos élites que estamos creando anticontrabando en la Policía podamos ser todavía más efectivos.

Estamos comenzando a ser más efectivos. Se han incautado en los últimos meses, último año, más de un millón de galones, solo este año van más de 209 personas capturadas, y se ha inmovilizado más de 130 vehículos. Yo les digo a los de la Policía y a los de la Polfa: No es suficiente, tiene que haber muchísimos más.

Ahí la inteligencia, la información, es clave. Por eso debemos trabajar con mucha más coordinación ahí, porque se nos presenta una oportunidad con el cierre de la frontera con Venezuela. Esa es una oportunidad para nosotros, para golpear esas mafias del contrabando que tanto daño nos han hecho.

El nuevo decreto de licenciamiento ambiental, que era una de las situaciones que más estaba entorpeciendo, obstaculizando todos los procesos de aprobación de licencias, ya tenemos, porque a eso también hago mucho seguimiento, hemos bajado a 3,5 meses el procediendo para aprobar la licencias.

Esa es una baja sustancial de lo que se venía viviendo en los últimos años que era 12 meses, 14 meses. Se bajó a 3.5.

Estamos actualizando también la metodología para seguir mejorando ese aspecto de las licencias ambientales. Hay un dolor de cabeza que sé que para ustedes, para muchos sectores, que son las famosas consultas previas. Esa es nuestra Constitución, esa es nuestra Ley y tenemos que aplicarla. Pero sé, y soy el primero en reconocer que eso se ha convertido en un dolor de cabeza enorme.

Por eso estamos presentando una ley para reglamentar esas consultas, porque se han prestado a todo tipo de abusos. Pero la Ley sobre consultas previas también hay que consultarlas y estamos en ese proceso.

Ayer precisamente el Ministro del Interior hizo la consulta a los sectores indígenas. Finalmente, después de mucho tiempo, el sector de los afrocolombianos, que es uno de los sectores que hay que consultar de acuerdo a nuestra Constitución, pues entre ellos no se habían puesto de acuerdo quién los representaba para efectos, por ejemplo, de interlocutar con el Gobierno en las consultas previas.

Duramos muchos meses, yo diría que más de un año, buscando la forma como pudiesen organizarse para poder hacer la consulta. Ya afortunadamente se lograron organizar, se pusieron de acuerdo.

Espero que podamos consultar esa consulta previa, esa ley, pasarla en el Congreso, y en el Congreso va a pasar fácilmente, porque ya hay un ambiente muy favorable, porque los propios congresistas son conscientes de las dificultades en esa materia.

Pero aun sin ley, nosotros hicimos un gran esfuerzo. A través de un decreto facilitamos mucho los procedimientos: ahora certificamos las comunidades en 15 días, antes duraba más de seis meses; ahora se saca la consulta en promedio en seis meses, antes eran más de 14, 15 meses.

Hemos, además, ahí entiendo ese tema y podemos trabajar juntos y lo vamos a hacer juntos, ya lo estamos haciendo, el tema de las tutelas.

Y la utilización indebida del sector judicial para impedir el desarrollo de una industria, sea particular o sea cualquier otra. Ahí tenemos también agencia, que fue una agencia creada por este Gobierno, que nos ha ahorrado ingentes sumas de dinero para defender los intereses del Estado.

El Estado antes perdía cerca del 75 – 80 por ciento de todas las demandas que tenía, y eso iba contra la chequera del señor Ministro de Hacienda, ya eso lo hemos bajado a menos del 50, y vamos a seguir bajando.

Pero también la utilizamos en este tipo de situaciones para trabajar cuando se esté abusando del sistema judicial a través, por ejemplo, de la utilización de las tutelas.

De manera que hemos hecho muchísimo, y sabemos y usted lo acaba de mencionar, que hay que hacer mucho más.

Sabemos que el, si queremos ser competitivos en una situación tan difícil como la que estamos viviendo, tenemos que ver cómo lo podemos bajar. Ese es uno de los determinantes de la competitividad. Así las empresas deciden sus inversiones: dónde me cobran más, dónde me cobran menos. Y pues lógicamente van a donde les cobran menos, frente a los países donde les cobran más. No es que sea el único factor, pero es uno muy importante y somos conscientes de que el Government Take es hoy en día, en este mundo, alto.

Estamos discutiendo hace ya varios meses diferentes formas de incentivar la inversión, la exploración. Yo me comprometí con ustedes que íbamos a ver si por podíamos, ejemplo, diseñar una especie de Cert, un incentivo. En eso hemos venido trabajando, lo que el Ministro de Hacienda les dijo ayer es una realidad.

El Congreso nos ha dicho: Nosotros no queremos reformas tributarias a pedacitos. Si nos van a traer la reforma, que sea una reforma estructural. Eso es lo que el sector privado también nos ha pedido, que sea la reforma tributaria estructural.

Estamos trabajando en ella. No la tenemos lista todavía, porque los expertos no han terminado su trabajo. Y por eso este año no va ser posible, se los digo con toda franqueza: no va a ser posible presentar esa reforma, porque no va a estar lista.

Y no queremos presentar, porque no solamente ustedes, muchos otros sectores están diciendo: necesito esto para mi sector, esta otra cosa para mi sector, entonces lo más probable, lo que creo que va ser conducente, es que el año entrante se presente lo que requiera de ley. Si hay medidas que podamos tomar que no requieran de una ley, podemos ver qué tipo de medidas se puedan tomar. Ahí hay algunas alternativas que me han mencionado, que estamos más que dispuestos a estudiarlas.

Vamos a seguir en estas reuniones para que podamos ir encontrando ese tipo de trabajo conjunto, medidas que podamos tomar. Porque tengan la seguridad que a este sector no lo vamos a abandonar. Que nadie diga, que nadie pueda decir, que nosotros estamos abandonando el sector, porque no es así.

Es más, tal vez es el único sector con el cual estamos hablando con tanta frecuencia, precisamente porque nos ha dolido tanto a nosotros en el Gobierno esta crisis, nos ha generado tantos problemas. Por eso necesitamos que este sector continúe, continúe fuerte, y que continúe también como un proveedor de regalías, de recursos para el desarrollo de este país.

Ya hicimos un ajuste en el presupuesto, ya no vamos a depender del presupuesto del año entrante del 20 por ciento, sino vamos a depender del dos, dos y medio por ciento. Y ojalá podamos comenzar a depender más, en el sentido de que ojalá podamos incrementar más, porque lo necesitamos.

Por eso tengan la seguridad de que el Gobierno es el más interesado en que ustedes, de común acuerdo con nosotros, puedan encontrar ese camino que los saque de esta crisis, y que convirtamos a Colombia, o que mantengamos a Colombia en ese escenario a nivel nacional e internacional en materia de petróleo y de gas.

Aquí hay lo que llaman en Estados Unidos un game changer, que va a cambiar también esta industria. Ustedes hablaban de 50 años. Pues hace 50 años o más estamos en guerra en este país. El conflicto armado, esta guerra que hemos vivido en Colombia lleva más o menos lo que ustedes están aquí rememorando.

Y si hay un sector que ha sufrido con esta guerra es éste. Yo creo que no hay otro sector que haya sufrido más con esta guerra que este sector.

Me acuerdo cuando estaba yo en el Ministerio de Hacienda, el costo fiscal de las voladuras de los oleoductos, era un costo fiscal altísimo. En esa angustia que teníamos, cada voladura era una crisis. Cuando fui Ministro de Defensa, que me tocó combatir a las Farc y al Eln con toda la contundencia. Y los combatimos con mucha eficacia.

Pero, ¿qué era a lo que más recurrían? A la voladura de los oleoductos, a afectar el sector petrolero, porque ellos sabían la dependencia del Gobierno del sector petróleo. Y como Presidente, al comienzo del Gobierno y durante los primeros cuatro años, la guerra, en la medida en que íbamos avanzando en debilitarlos, se iba concentrando el terrorismo que hacían en contra del sector petróleo.

O sea que si hay un sector que se va a beneficiar de esta paz, es éste. Me han dicho que aquí algunos han expresado algo que había escuchado yo en otras ocasiones de alguien que decía: no, es que es mejor la guerra que la paz. De pronto la paz nos va a traer más conflictos que la guerra. Eso se los aseguró que no es la realidad.  Algunos están pensando eso, porque no quieren que haya un acuerdo o que se firme un acuerdo.

Pero permítame muy brevemente contarles a ustedes, porque son los más interesados, en qué va eso y por qué lo único que esto les trae a ustedes son beneficios. A ustedes y cualquier empresario del país.

Recuerden ustedes, y yo creo que se los dije hace algunos años, que nosotros diseñamos una hoja de ruta muy clara, con unas líneas rojas, con unas condiciones. Y que de esas líneas no nos íbamos a mover. No íbamos a negociar nuestro modelo económico, no íbamos a negociar nuestro sector petrolero, que siempre ha sido un objetivo de la guerrilla. Los hidrocarburos, nacionalizar toda la empresa petrolera. Que no íbamos ni siquiera a permitir que se discutiera.

Se los dije a ustedes, que no íbamos a negociar nuestras instituciones políticas, que íbamos a negociar una transición de un grupo armado a que haga política sin armas.

Y lo único que permitimos de política pública que se discutiera era algo que nosotros necesitamos de todas formas, y era más inversión y una política rural integral, sin expropiar a nadie, sin afectar a ningún sector que esté operando legalmente, sino porque tenemos una oportunidad de oro. Y como el conflicto se ha concentrado en el campo, pues tenemos que desarrollar más el campo, eso nos va a traer unos retornos en materia de pobreza y pobreza extrema enormes, porque allá está concentrada esa pobreza, y eso fue lo que negociamos.

Si ustedes se leen con cuidado los acuerdos que ya hemos logrado, se van a dar cuenta que ahí no hay un punto, no hay una coma, que los afecte negativamente, ni uno.

El tema de participación política es una profundización de nuestra democracia. Lo mismo que hace el señor Smith en su país, todos los años, cada cuatro años, ahora en las elecciones: cómo vamos mejorando nuestra democracia, cómo la vamos modernizando, son instituciones. Una acumulación de instituciones que tienen que adoptarse a las nuevas circunstancias. O hay redes sociales o hay otras formas de participación.

Hay regiones que por el conflicto se han sentido que no han tenido ningún tipo de representación en el escenario político. Toda democracia va modernizándose, eso fue lo que pactamos, nada más.

Aquí no estamos entregando nada al comunismo, ni al castrochavismo. No estamos cambiando ningún esquema de nuestra institucionalidad, ninguno.

Y en el narcotráfico, que eso les afecta a ustedes también muy positivamente y al mundo entero: ¿qué fue lo que negociamos en el narcotráfico? Ni más ni menos que las Farc, que han sido señaladas por muchos como el cartel número uno del mundo, que cuando nuestros policías y nuestros soldados iban a erradicar la coca, les disparaban con francotiradores, o si no ponían minas que los volaban en átomos a nuestros policías y nuestros soldados, que ahora cuando firmemos se alíen con el Estado para sustituir los cultivos ilícitos, para desaparecer las rutas del narcotráfico, para eliminar los laboratorios. Ese es un cambio de fondo para el país y para la región y para el mundo.

Para las ciudades en Estados Unidos, donde consumen nuestra coca, que el primer proveedor logre disminuir sustancialmente ese negocio, eso es algo muy muy importante.

¿Y por qué digo que a ustedes los afecta positivamente también? Porque este negocio del narcotráfico ha deteriorado tanto la fibra moral del país, ha corrompido tanto a muchas comunidades, que toda esa extorsión, esa actitud, esa cultura extorsionista, mafiosa, que vemos en muchas regiones, cuando ustedes dicen que es que vienen a extorsionarlos, prácticamente, eso tiene mucho que ver con esa cultura de la droga, la riqueza fácil.

Y eliminar eso es algo para todo el mundo muy positivo. Y eso fue lo que negociamos en materia de narcotráfico. Yo personalmente insistí hasta la saciedad: tienen que negociar este punto, porque es lo que ha alimentado toda la violencia en este país.

Y el tema de la justicia y de las víctimas, es lo que estamos ya terminando, que era el más difícil de todos. Por primera vez pusimos las víctimas en el centro de la solución del conflicto, y las pusimos, porque como llevamos tantas víctimas, más de siete millones y medio, si queremos realmente reconciliarnos, las víctimas tienen que sentirse satisfechas en cualquier acuerdo que logremos.

Satisfechas en sus derechos. La justicia transicional los establece: el derecho a la verdad, el derecho a la reparación, el derecho a la justicia y el derecho a la no repetición.

El de la justicia era el más complicado de todos, el de la verdad ya negociamos una Comisión de la Verdad. El de la reparación falta el cinco por ciento. El de la justicia era el más complicado, y ese fue el que se logró allá en La Habana. Los acuerdos sobre los 10 puntos son las bases de un esquema de justicia que garantiza que no habrá impunidad.

Ayer se los explicaba a los ministros de Justicia de la región, que estaban aquí, la señora Fiscal de los Estados Unidos (Loretta Lynch):

Mire este esquema que acordamos, garantiza que los máximos responsables van a pasar por el proceso de justicia: serán investigados, serán juzgados, serán condenados y sancionados. Y pagarán una pena.

Eso es lo que establecimos, un Tribunal, que no va a ir detrás de los empresarios, como algunos están diciendo. Que es que ahora si alguna empresa, el día de ayer o hace unos años, le pagó una extorsión a un grupo guerrillero o paramilitar, entonces este tribunal se va a ir en contra de esa empresa o de los funcionarios. No. Eso no va a haber aquí esa cacería de brujas, que algunos están diciendo que se va a crear con este Tribunal. Eso no es cierto.

Todo lo contrario, aquí los máximos responsables dentro la guerrilla y por consiguiente dentro de los agentes del Estado, serán solamente los máximos responsables de crímenes de lesa humanidad y de crímenes de guerra los que serán sometidos a ese tribunal. ¡No más, nadie más!

¿Cuál empresario ha sido culpable de crímenes de guerra o de lesa humanidad? Si hay uno, de pronto será sometido, pero no veo cómo, por dónde.

Entonces no se dejen meter cucarachas en la cabeza asustándolos, que nos va mejor con la guerra que con esa paz que nos va a traer muchas dificultades y a algunos nos van a meter a la cárcel. No, no es cierto.

Todo lo contrario. Lo que esta paz nos va atraer es la oportunidad de llevar bienes públicos a esas zonas que ustedes conocen mejor yo, muchas totalmente abandonadas por el Estado, donde hacer explotación es imposible por razones, entre otras, de seguridad, y se nos abre una ventana que nunca la habíamos tenido, por lo menos en los últimos 50 años, por causa de esta guerra.

La inversión que no ha venido a Colombia simplemente porque somos un país con conflicto armado. Cantidad de inversionistas de su sector y de otros, la cantidad de turistas que no vienen a Colombia simplemente porque somos un país con conflicto armado.

Si logramos solucionarlo, si logramos acabarlo, lo que nos abren son oportunidades de todo tipo. La economía ha perdido productividad y en qué forma por los desplazados, esta medido.

La Universidad de los Andes ha hecho varios estudios, se baja la productividad de un desplazado entre un 50 y un 90 por ciento. El sector agropecuario crecerá mínimo 3 por ciento adicional simplemente con la desaparición del conflicto.

Y ahí están los ejemplos de otros países: Suráfrica cuando hizo la paz, la inversión extrajera se multiplicó por 12, las exportaciones se multiplicaron por 9, Angola el crecimiento subió al 17,5 por ciento.  Sri Lanka lo mismo. Esto no trae sino beneficios. Cómo puede ser, a quién se le puede ocurrir que una guerra es mejor que tener la paz. Es un contrasentido.

Y este sector, ustedes serán los más beneficiados. Que algunos dicen que la conflictividad social podrá crecer. La conflictividad social crecerá o no crecerá de todas formas, y eso hay que manejarlo y tenemos que manejarlo juntos.

Y usted decía: sí, hay que poner más sentido de autoridad muchas veces, porque esas comunidades que, por razón del conflicto, hay autoridades, soldados y policías que están concentrados es en otras zonas.

Tenemos en las selvas de Caguán 14 mil soldados concentrados allá; esos 14 mil soldados los podemos utilizar en otras zonas, para otros menesteres de seguridad ciudadana y de seguridad de las empresas.

Vamos, todo lo contrario, a tener una disponibilidad maravillosa para mejorar la seguridad cotidiana de las empresas y de los ciudadanos, para vigilar mejor el robo de combustible en el Trasandino. Que hoy no podemos hacerlo, porque usted sabe mejor que nadie la cantidad de gente que tenemos paralizada, utilizada en contener esta guerra.

O sea que mi mensaje a ustedes es: Ánimo, trabajemos juntos para poder superar esta crisis. El Gobierno está muy interesado, más que dispuesto, encontremos soluciones, seamos innovativos, seamos audaces. De esta saldremos adelante, y tengan la absoluta seguridad que con la paz ese desafío se nos va a facilitar. Muchas gracias.