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 Palabras del Presidente Juan Manuel Santos en la reunión anual de la Comisión Nacional de Competitividad

 Bogotá, 28 oct (SIG).

Buenos días a todos.

El año pasado presenté a la Comisión Nacional de Competitividad los 11 ejes estratégicos –nuestra Selección Colombia– sobre los cuales íbamos a articular el apoyo a la competitividad de Colombia y el impulso al sector productivo de nuestro país entre el año 2014 y el año 2018.

Hoy –un año después– podemos decir que se vislumbra en el horizonte un nuevo factor que impulsará la agenda de competitividad –tal vez como nunca antes– pero que, al mismo tiempo, representa unos inmensos retos para la nación y sobre todo, unos inmensos retos para las regiones.

Me refiero, por supuesto, a la terminación del conflicto armado que –como está convenido– se debe estar firmando a más tardar en 145 días.

Esa fecha la convinimos y el momento en que la convinimos también, Farc y Gobierno,  dijimos que haríamos lo posible por firmar antes del 23 de marzo. Que si había voluntad política, que si había un trabajo intenso, podíamos terminar este conflicto antes del 23.

Yo quisiera hacer ese llamado, hacer el llamado a las Farc, que hagamos un esfuerzo para terminar antes.

El comandante de las Farc inclusive mencionó ¿por qué no darle un regalo, un buen regalo de Navidad o de Año Nuevo al país?

Y como dicen, le cojo la caña.

Hagamos ese esfuerzo para que de aquí al 31 de diciembre podamos, por ejemplo, terminar el punto 5, el del fin del conflicto. Y así poder decretar un cese al fuego bilateral y verificado internacionalmente a partir del 1° de enero.

Si hacemos ese esfuerzo para avanzar, como se ha venido avanzando en ese tema del fin del conflicto, si tenemos la disposición –por lo menos de parte del Gobierno existe y las instrucciones a los negociadores son esas–, podemos proceder en esa dirección.

Por otro lado, se está enviando, va a viajar una delegación de congresistas el día de mañana, pasado mañana a La Habana –senadores y representantes– y van con un propósito: explicar lo que está sucediendo en el Congreso en materia del fin de conflicto, en materia del proceso de paz, de las reformas que se están tramitando y los propósitos de esas reformas.

Y decirles a estos señores que han visto esto con cierta aprehensión que esto lo que hace es acelerar toda la implementación de los acuerdos, que es del interés de todo el mundo.

En todos los procesos de paz y parte de las lecciones aprendidas que hemos tenido de muchos procesos que hemos venido estudiando con mucho cuidado, con mucho análisis, es que hay que acortar en la medida de lo posible el tiempo entre el momento en que se firman los acuerdos y el momento en que se implementan esos acuerdos.

Y el propósito de las reformas en el Congreso, de las reformas constitucionales que hoy se están tramitando, tiene precisamente ese objetivo, acortar los tiempos. Acortar los tiempos y tiene otro objetivo que es muy importante, porque por supuesto existe la desconfianza de que cualquier cosa que se acuerde puede ser modificada por el Congreso.

Y por eso se está tramitando procedimientos que además se utilizan en muchos congresos del mundo entero, lo que llaman en Estados Unidos por ejemplo el fast track. Que tengan unos procedimientos rápidos y que el Congreso pueda decir sí o no, pero que no se reabran las discusiones sobre cada punto que se ha venido discutiendo.

Esos son los dos propósitos de esas reformas.

¿Y por qué es tan importante que se tramiten y que se aprueben?

Hagamos un pequeño ejercicio de los tiempos. Si estamos en este momento iniciando el proceso de acto legislativo, que requiere ocho debates –hoy, Dios mediante, deben aprobar en el Senado de la República el segundo debate–, pues el proyecto de acto legislativo estará listo a más tardar en junio del año entrante.

Si no se hace nada, si no se hubiese hecho ningún acto legislativo, las reformas necesarias para implementar los acuerdos tendrían en comenzar en agosto del año 2016.

Y el ejercicio que estamos haciendo ahora entonces se retrasaría un año. Y después las leyes que hay que tramitar y otras reformas constitucionales tendrían un tiempo adicional.

O sea que si firmamos el 23 de marzo o antes, estaríamos dejando un tiempo muy, demasiado largo, entre el momento en que se firma y el momento en que se implementa.

De manera que lo que estamos haciendo, lo que estamos buscando es ir ganando tiempo y estableciendo procedimientos que puedan acortar en el Congreso las decisiones legales que se necesitan para implementar los acuerdos. Nada más.

Y lo está haciendo el propio Congreso.

Como ha sucedido anteriormente. Aquí el Congreso no está sacrificando ni está entregando nada de sus poderes soberanos ni de sus capacidades ni de sus responsabilidades. Está simplemente poniendo en marcha unos procedimientos más rápidos.

Y por eso creo que es importante discutir con las Farc la bondad de lo que se está haciendo, para el bien del proceso y para el bien del país y de la paz.

Y les decía que un factor nuevo, un factor importante en materia de competitividad es la paz, porque si uno hace un análisis, si uno hace un análisis sobre los costos en materia de productividad –que es uno de los temas que en este consejo se mira con mucho deteniendo–, los costos que se han venido acumulando por el conflicto armado, uno se da cuenta que el mejor negocio desde el punto de vista, desde la perspectiva de la competitividad, es la paz.

Les voy a dar solamente un ejemplo. Uno. La productividad –y ahora les hablaré de las metas que tenemos en ese frente–, la productividad es tal vez de los cuellos de botella más complicados que tiene Colombia y toda América Latina, porque esto no es un problema colombiano, es un problema latinoamericano, como bien lo repite insistentemente el BID.

Pues bien, en materia de productividad el costo para el país del conflicto, medido solamente en lo que pasa con los más de 7 millones y medio de desplazados, es infinito.

Un estudio de la Universidad de los Andes, realizado entre otros por la decana Ana María Ibáñez, hizo una medición: ¿qué le pasa a la productividad de una persona o de una familia cuando es desplazada, cuando sale de su entorno y se va a esos cinturones de miseria a las ciudades?

Que la productividad de esa persona disminuye entre el 50 y el 90 por ciento.

Multipliquen por 7 millones y medio y pongan eso dentro del contexto económico.

Eso es una de las muchísimas razones para poder decir con certeza que el paso más importante en materia de competitividad es lograr esa paz. 

La firma de este acuerdo de este acuerdo va a poner el país en una nueva etapa y tenemos ahora que hablar es del posconflicto.

Y este es el momento preciso para que concertemos con el sector privado, con las instituciones sociales, con las regiones –que además acaban de elegir sus mandatarios para los próximos cuatro años– una agenda, una agenda para potenciar el desarrollo de un país que hace esa transición tan importante, que es una transición hacia la normalidad.

Porque la paz es la normalidad. Nosotros somos el país, el único país anormal de todo el hemisferio occidental, el único país con un conflicto armado.

Es el momento de dedicarnos, ahora con más facilidad, a aumentar la productividad y a incorporar a la actividad económica zonas y personas que han sido y siguen siendo afectadas por el conflicto. Y por eso mismo han sido excluidas.

En la visión 2032 nos propusimos la meta de ser la tercera economía más competitiva de América Latina. Y según el último estudio de Competitividad del Foro Económico Mundial, ya somos la quinta, luego de haber subir creo que cinco escaños.

Son pasos en la dirección correcta. Pero ustedes, todos los aquí presentes y yo,  sabemos que nos queda mucho camino por recorrer, y vamos a recorrerlo juntos.

Los 11 ejes estratégicos de intervención –que fijamos hace un año– esos derivaron en 33 proyectos concretos con indicadores en cuanto a estructuración, en cuanto a planeación, a seguimiento.

Hoy vemos adelantos importantes en temas como –ustedes los conocen muy bien- las concesiones viales de cuarta generación, donde ya se adjudicaron 19 proyectos de la primera y segunda ola. Se aprobaron también, hay 9 iniciativas privadas, y esperamos que todo esto que comiencen las obras – veamos los buldóceres, veamos el movimiento de tierras de la primera ola en cuestión de semanas, no de meses.

Entre otros proyectos que muestran avances significativos están –lo que prometimos que íbamos a tratar de impulsar, que no fue fácil–, la Ley Anticontrabando y afortunadamente el Congreso de la República finalmente la aprobó. También está el Conpes de Beneficios Tributarios para la Innovación.

Ustedes saben todos que les agregamos la ciencia y tecnología los beneficios tributarios, 1.75 pesos de descuento por cada peso que se invierte en ciencia y tecnología e innovación.

Está el Conpes sobre Análisis de Impacto Normativo. Y ahí tenemos hacer mucho más en la parte normativa, donde en todos los índices de competitividad, estamos rezagados en la parte judicial, y está también la reglamentación de las Garantías Inmobiliarias.

Y hoy quiero destacar el papel fundamental de las regiones en todo este proceso por mejorar nuestra competitividad.

El Plan de Desarrollo designó a las Comisiones Regionales de Competitividad, Ciencia, Tecnología e Innovación como la única –óigase bien–, la única instancia de interlocución del Gobierno nacional para la implementación de la agenda nacional.

Esto es bien importante que se entienda, porque van a ser los únicos interlocutores. En otras palabras, las entidades a nivel nacional deben tener a las comisiones regionales como referente para todas las acciones en departamentos, en los distritos y en los municipios.

Eso les da una gran importancia a esas comisiones.

Y esto implica, por supuesto, que entonces las tenemos que fortalecer, fortalecer estas comisiones regionales. Y eso lo hemos venido ya haciendo.

Los años pasado y antepasado, por ejemplo a través del programa iNNpulsa Colombia, apoyamos 23 de estas comisiones regionales.

Para el próximo año vamos a dar una serie de apoyos financieros diferenciados para contribuir a la sostenibilidad de estas comisiones, sobre todo las que más lo necesiten.

Y vamos a hacer que cada comisión cuente con un enlace con el Gobierno nacional, un enlace que va a ser Planeación Nacional en el territorio. Es decir, una persona que va a estar allá permanentemente en ese trabajo de coordinación entre la región y el Gobierno nacional.

Las comisiones regionales van a conformar un portafolio de proyectos de inversión, que puedan ser financiados con recursos privados, con recursos públicos por supuesto, y también las regalías, que es una fuente importantísima.

La propuesta del Gobierno es que los conceptos de las comisiones regionales –sobre los proyectos relacionados con la competitividad, y con la ciencia y con la tecnología y la innovación– tengan un puntaje específico en el actual sistema de puntajes de proyectos que se están estudiando.

En la misma línea, vamos a crear –dentro del sistema, el Sistema Nacional de Competitividad– el Comité se ha llamado de Regionalización, que será una instancia técnica que coordine y haga seguimiento al fortalecimiento de estas comisiones regionales, es decir, que vaya viendo como las comisiones regionales que van a adquirir ese poder, van a adquirir esas responsabilidades, pues que estén preparadas para asumirlas y que ayude a articular la agenda nacional con las regionales.

Y quiero aprovechar hoy para invitar al sector privado a que asuma el liderazgo. Es importante que el sector privado esté al frente de esta tarea de fortalecimiento de las comisiones regionales en cada uno de los departamentos, para orientar las acciones, por ejemplo de los nuevos gobernantes, y también para ayudarlos a formular, a imaginarse esa visión de largo plazo que debe tener cualquier gobernante.

Y esto entra como anillo al dedo en lo de la paz, porque la paz –lo he dicho mil veces– se construye y se consolida en las regiones.

Por eso hemos hablado de “paz territorial”, porque las acciones más importantes del posconflicto se cumplirán precisamente en las regiones, en el campo, en todas esas zonas en donde estuvo el conflicto presente, que fueron afectadas por tanto tiempo por esta guerra.

Y hoy quiero invitar a gremios, a la academia, a todos, a que sean socios y artífices de la reconciliación, participando a través de las comisiones regionales, en los diálogos regionales para la planeación, el desarrollo y la construcción de ese país que nos vamos a imaginar en paz.

Y esa reconciliación debe incluir a todo el mundo. No importa de dónde venga. En la medida que todo mundo participe, se sienta que está aportando, eso es muy importante. 

Y como queremos que el sector privado sea nuestro mejor aliado en el desarrollo de proyectos para consolidar esa paz territorial, vamos a crear, también, dentro del sistema, el Comité de Empresas y Construcción de la Paz.

Este Comité se va a encargar de identificar y de hacer seguimiento a los proyectos de iniciativa empresarial –en particular en el campo–, proyectos que sean incluyentes, que fomenten la calidad laboral, que cuiden el medio ambiente, que tengan componentes de algo que yo he venido tratando de estimular, la innovación social. Y eso está dando buenos resultados.

Estos proyectos se harán según la priorización geográfica que establezca el Consejo institucional del Posconflicto. Va a haber una serie de criterios para ver dónde comenzamos, no se puede hacer todo al mismo tiempo pero se van a ir priorizando. Y tendrán incentivos y tendrán además seguimiento por parte del Gobierno.

*****

Como ustedes saben –un poco cambiando el tema–, a pesar de la difícil coyuntura internacional, nuestra economía viene creciendo y seguirá creciendo muy por encima del promedio de América Latina.

Ese es otro factor fundamental de la competitividad, tener una economía sólida, tener una economía que tenga la confianza en el largo plazo. Y eso es lo que hemos venido construyendo con mucha dificultad en estos últimos 5 años. Y creo que hemos logrado llegar a ese círculo virtuoso de una economía con una situación fiscal en equilibrio o positiva, estable. Eso genera mejor acceso al crédito, mejores calificaciones de nuestros bonos soberanos. Eso incentiva la inversión, la inversión fomenta el crecimiento, el crecimiento genera más recursos, entonces se crea el círculo virtuoso.

Se nos vino la caída del precio del petróleo, hicimos unos ajustes tremendos en materia de inversiones de gastos del Estado, de más recursos tributarios, algún ejercicio en aumento del déficit o de la deuda, siempre, siempre respetando la Regla Fiscal, porque es absolutamente indispensable mantener la confianza en los mercados y los hemos mantenido afortunadamente. 

Y hoy estamos pues ya con el ajuste hecho por ejemplo en materia de dejar de depender de los ingresos petroleros.

Hace dos años los ingresos petroleros representaban una quinta parte, 20 por ciento, de todos los recursos del Gobierno. Para el presupuesto del año entrante que aprobamos, ese 20 por ciento bajo a 2 por ciento, un poquito más de 2 por ciento.

Imagínense lo que eso significa de ajuste. Pero ya lo hicimos, ya nos acoplamos.

Y eso es lo que los mercados y los analistas están apreciando. Colombia respondió oportunamente y respondió con una formula pragmática, salomónica,  que causara el menor trauma posible.

Y a pesar de lo que estamos viviendo en la región, pues Colombia va a ser el país de mayor crecimiento, junto con Chile, en este año también.

Sin embargo, hay sectores que no muestran avances significativos en materia de productividad, porque nos pusimos a ver cómo podemos motivar, incentivar todos los sectores no minero energéticos para que reemplacen lo que hemos perdido del sector minero energético.

Y hay sectores pues que no han respondido. Por supuesto que esto requiere tiempo, no se ven los resultados de la noche a la mañana. Pero se van a ver.

Sin embargo, para superar esta situación, hemos preparado esos dos documentos Conpes, cuyos borradores se van a presentar a esta comisión para sus comentarios. 

Se trata de un documento sobre la Política de Desarrollo Productivo y de otro sobre la Política precisamente de Ciencia, Tecnología e Innovación, que son dos políticas absolutamente necesarias y complementarias.

¿Cuáles son –brevemente– los principales lineamientos de la Política de Desarrollo Productivo que contiene el primer documento?

El objetivo de este documento es lo que les mencionaba al principio, aumentar la productividad, que sigue siendo en Colombia demasiado baja, pasando de un crecimiento de productividad del 0,8 a un crecimiento en el 2018 de 1.2. Es decir, de 0.8 aumentar la productividad a 1.2.

Y también mejorar sofisticar el aparato productivo en todos los sectores. Muchas veces son decisiones o acciones marginales, en el agrícola, en el sector industrial, el sector de servicios.

Con la Ministra de Industria y Comercio hemos hecho unos ejercicios con mucho de ustedes, con muchos empresarios, precisamente para identificar qué acciones podemos tomar rápidamente para poder mejorar ese aspecto de la productividad en los diferentes sectores.

Y la Política de Desarrollo Productivo es una parte de la agenda integral de competitividad –ustedes lo saben mejor que yo–, que incluye temas de logística, la logística es bien importante, la Ministra de Transporte ha venido insistiendo en esta parte. De nada nos sirve construir esas carreteras maravillosas –hablaba yo anoche unos empresarios caleños–, si saliendo de la ciudades se demoran el doble del tiempo que nos ahorramos en las autopistas entre una ciudad y otra.

Entonces la parte logística. Ayer estuvo aquí el Presidente de una compañía que es  dueña, entre otras, de Maersk. Está haciendo una inversión en el puerto de Cartagena, en el puerto de Buenaventura, muy grande.

Y me decía una cosa muy halagüeña, pues, para los colombianos. Esta es una de las empresas más grandes del mundo, que tiene como una especie de grupos de países donde tienen puesto el ojo, porque dicen estos países tienen futuro. Y uno de ellos es Colombia.

Me dijo por eso estoy aquí. Porque nosotros hicimos un análisis frio, objetivo, sobre todas las condiciones, lo que se está haciendo, lo que estamos viendo. Y Colombia es uno de esos países y por eso estoy aquí.

Y hablábamos y yo les preguntaba bueno, los puertos. ¿Cómo están los puertos colombianos comparados con otros puertos?

Y la conclusión de esa conversación muy interesante. Temas de cuellos de botella logísticos son fundamentales. Entonces tenemos que tratar de buscar cómo romper esos cuellos de botella.

Los costos de energía. Infortunadamente se nos presentó El Niño y eso nos va retrasar un poco ese propósito que tenemos de ir disminuyendo los costos de energía.

El gran reto de la formalización, la estabilidad macroeconómica de la cual les hablaba ahora, el tema tributario.

Soy consciente de que nuestro sistema tributario no es un sistema que ayude a la competitividad, es un sistema que concentra demasiado en pocos contribuyentes, un sistema que no es lo más amigable a la competitividad y por eso nuestro propósito con el Ministro de Hacienda es que en esta reforma estructural, ese principio de que sea amigable a la competitividad esté presente. Sobre eso es lo que vamos a trabajar permanentemente.

En este caso nos hemos concentrado en los instrumentos –el Conpes, que afectan las decisiones de los empresarios sobre el tema de la productividad, en aspectos como formación de personal calificado, que cada vez en un mundo más competido es más importante.

En aspectos donde tenemos que seguir avanzando, que hemos hecho avances importantes pero tenemos que seguir avanzando. En la financiación, en la calidad de los productos y en las facilidades para exportar.

Necesitamos subir ese indicador de exportaciones per cápita. Colombia sigue siendo uno de los países con más bajo indicador de exportaciones per cápita.

El documento también incluye un sinnúmero de medidas, dentro de las cuales, solo a modo de ejemplo les mencionaré algunas:

-           Fortalecer la construcción del Sistema Nacional de Educación Terciaria y la implementación del Marco Nacional de Cualificaciones, en sintonía con las apuestas productivas que se prioricen;
-           Validar –a través de las mesas sectoriales del SENA, y con la activa participación de las empresas– la  pertinencia de los programas de formación; la pertinencia de la educación, que es tan importante
-           Fortalecer la formación dual de técnicos y tecnólogos en las empresas, con cofinanciación del sector privado y del SENA;
-           Desarrollar la oferta y demanda de servicios de acreditación, certificación, normalización y metrología, que requerimos para poder aprovechar mucho mejor, que ese es otro de los retos y de las grandes oportunidades, aprovechar mejor los Tratados de Libre Comercio;
-           Estructurar fondos de fondos, con participación pública, para la inversión en nuevos emprendimientos empresariales,
-           Y, algo muy importante: que para dinamizar las apuestas productivas en las regiones, se van a establecer criterios de priorización y permanencia de los instrumentos de apoyo, e incluso de finalización de esos proyectos que no den, buenos resultados en materia de productividad.

Tener también la capacidad de decir esto no sirvió, para afuera. Nosotros tenemos la costumbre de seguir pensando cosas, eso se ve en muchas iniciativas y resulta costoso; tener un sistema y decir, esto no sirvió. Le damos tanto de plazo y si no funciona, para afuera.

Eso es parte fundamental del emprendimiento, de la innovación, de lo que un país debe hacer permanentemente. Unos tienen éxitos, otros fracasan.

En cuanto al segundo Conpes, el de la política de ciencia, tecnología e innovación, este propone estrategias para alcanzar las grandes metas del país en estas materias. Y en particular algo que tengo como sueño: ser uno de los tres países más innovadores de América Latina para el año 2025.

Yo estoy convencido, lo veo todos los días en todas las regiones del país, que los colombianos somos innovadores natos. Somos recursivos. Nos ingeniamos soluciones a problemas que confrontamos todos los días.

El gran reto es cómo canalizamos eso, cómo lo volvemos una especie de cultura y cómo lo aprovechamos mejor para tener una economía más dinámica.

Inclusive en un par de semanas vamos a asistir por primera vez, llevamos 25 años tocando la puerta para que nos admitan en APEC. No nos invitaban ni siquiera a las cumbres.

Estuvimos durante muchos años, ‘por favor, por lo menos de observadores’ en las cumbres. N nunca recibimos respuesta positiva.

En esta ocasión, nos habíamos aburrido de tocar las puertas y fueron ellos los que dijeron venga los invitamos, Colombia va a ser el único país en la cumbre de APEC en Manila, de estar presente, que no es miembro de APEC. Y todos nos han dicho, mire, esta es la antesala para el ingreso ya formal de Colombia en APEC.

Eso desde a mí me tocó crear el Ministerio de Comercio, era un sueño y eso se puede volver realidad pronto.

Y precisamente, allá, con el doctor Bruce Mac Master, vamos a ir a participar en un panel que es el tema de moda del mundo entero, en los países asiáticos, sobre emprendimiento e innovación, delante de más de 800 empresarios asiáticos.

Este es un tema que nosotros tenemos todos los días que trabajarle. Y como digo, yo tengo mucha fe, porque somos innovadores natos.

Y esto implica fortalecer toda la estructura de financiación para la innovación, la financiación para el emprendimiento, a través de la industria de capital de riesgo. Ser mucho más sofisticados en la utilización de fondos de capital de riesgo, no tenerle miedo al fracaso. No tenerle miedo a que uno se monta en una empresa y fracasó. 

Y también, hay que modernizar el Fondo Emprender del SENA –es importante– y darle unos enfoques más tácticos, por ejemplo, enfoque basado en resultados.

Este documento –documento Conpes– plantea también la creación de cinco centros nacionales de investigación y desarrollo tecnológico que queremos que sean de talla mundial para cinco áreas estratégicas que se definan. Cuatro fondos sectoriales y la definición de un Plan Nacional de Investigación para los próximos 10 años.

Por supuesto que se requiere un capital humano de excelencia, y también por eso vamos a ir aumentando la formación, por ejemplo, de doctores.

Mucha gente no sabe la importancia para un país de tener una masa crítica e importante de gente con PhD, con doctorados. Y lo que queremos es llegar a más de 5.600 doctores anuales para el año 2025.

Esto supone un esfuerzo monumental del Gobierno con los gobiernos departamentales, con el sector privado, de más de 11 billones de pesos, también  en los próximos 10 años.

Y finalmente, para garantizar los recursos necesarios para implementar las propuestas, estos dos Conpes, vamos a proponer un Confis, en el que se van a priorizar las estrategias de mayor impacto en la competitividad y la productividad.

¿Eso qué quiere decir?

Que se priorizan dentro del espacio fiscal, que es lo que el Confis, determina ciertos tipos de proyectos. Entonces cuando está en el Confis, pues hay obligación de seguir con esa prioridad.

De manera que, apreciados amigos de este maravilloso proceso de buscar mejor competitividad para nuestro país, como ven tenemos un importante camino por delante. Un camino que está marcado por la búsqueda de la productividad desde un enfoque regional y un entorno –ojalá– de paz.

Empecemos ya –ustedes y nosotros– el trabajo con los nuevos gobiernos regionales, ahí hay una oportunidad de oro: están pensando cómo voy a ir a diseñar mi plan de desarrollo. Cada alcalde está en eso, cada gobernador está en eso. Es el momento en que el sector privado puede decir, venga, le ayudamos y lo asesoramos para que ese plan tenga un componente de competitividad, tenga un componente X, tenga un componente Y. Este es un momento muy oportuno.

Y alinear –ojalá– los planes de desarrollo departamental que están construyendo. Es muy importante. Esa práctica de planes de desarrollo que van a contrapelo del plan de desarrollo nacional, eso hay que abolirlo.

De ahí nació el concepto del Contrato Plan. Lo copiamos de Francia para evitar precisamente eso, que venga un nuevo gobernador, un nuevo alcalde, y diga, no pues yo creo que mi prioridad es sembrar uvas, cuando todo el país está es sembrando uchuvas. Entonces eso como que no encaja.

Por eso hay que tratar, en la medida de lo posible de alinear los planes de desarrollo y de ahí, doctor Simón Gaviria, usted tiene una labor muy importante.

Pero qué bueno que se hiciera con el sector privado, porque estoy seguro que en este momento es el momento más importante, porque todos –usted lo sabe– están buscando ideas sobre esos planes de desarrollo.

También la orientación de los recursos de regalías y con esta política de Competitividad, Ciencia y Tecnología, desde ya podemos sentar unos parámetros.

Y yo les pido desde aquí el apoyo a los nuevos gobernadores y alcaldes para que –a través de las comisiones regionales de competitividad– contribuyan a focalizar y a priorizar los esfuerzos por una Colombia más productiva y más incluyente.

Estamos comprometidos –debemos estar todos como país– con la competitividad y –para garantizar que los dos Conpes de que les he hablado tengan los mayores efectos– vamos a monitorearlos permanentemente. Lo que no se vigila, lo que no se mide, no se puede controlar. Vamos a hacerlo por lo menos cada dos meses en el Consejo de Ministros.

Porque todos –el país y sus regiones, el sector público y el privado… ¡todos!– tenemos un propósito común.

Óigase bien, hay una Unidad Nacional política que ha funcionado muy bien para apoyar al Gobierno y esa unidad se mantiene. Salió fortalecida de estas elecciones.

Pero lo que yo quiero es ir mucho más allá, es un propósito nacional donde todos estemos juntos, todos estemos participando, todos nos sintamos parte de ese gran proyecto: el proyecto de la paz, el proyecto de la competitividad y de las oportunidades que se nos abren.

No hay nada más importante para una sociedad, para un país, que tener objetivos que nos unan. Así como a las selecciones, la Selección Colombia es tan importante para el país en un momento dado que están jugando, que el país está unido, tener causas comunes, eso es necesario para cualquier sociedad, para cualquier país.

Tenemos esa oportunidad de oro, esa transformación de un país en guerra, un país en paz.

Infortunadamente hemos vivido 50 años en guerra. Pero ¿por qué no aprovechamos todos, todos unidos, esa oportunidad para reconstruir, para esa nueva Colombia que todos estamos añorando, que todos participemos?

Así es como los países logran los grandes objetivos. Y creo que tenemos esa oportunidad.

Ese propósito es lograr una Colombia más productiva, más integrada y más justa, capaz de afrontar con éxito los retos del presente y los desafíos aún mayores del mañana.

Muchas gracias.