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 Palabras del Presidente Juan Manuel Santos en el conversatorio sobre las cifras de reducción de la pobreza

 Bogotá, 18 sep (SIG).

Buenos días a todos. Muy complacido que estén aquí.
 
Ayer se conoció –publicó el DANE– las cifras de seguimiento en nuestra lucha contra la pobreza, que como ustedes saben, es prioridad para este gobierno: un país en paz, un país con más equidad, un país mejor educado.
 
El elemento de la equidad es fundamental y la lucha contra la pobreza, dentro de esa visión, ese pilar de la equidad, juega un papel muy importante.
 
Por eso estas cifras son para nosotros de gran, gran importancia y creo que las cifras que se publicaron ayer son muy, muy positivas en esa dirección.
 
Quiero hacerles un análisis de las cifras que se publicaron y hacer unos comentarios.
 
La pobreza se mide de dos formas. La pobreza monetaria es la forma tradicional que ha usado el mundo entero para medir la pobreza. Eso se mide cuántos ingresos que tiene una familia y se pone en un límite, y por debajo de esos ingresos se define como pobre y por encima de esos ingresos se define como ya salido de la pobreza. Ese es el indicador tradicional, la forma tradicional.
 
De acuerdo a ese indicador es que estamos nosotros haciendo este seguimiento, aunque también lo estamos haciendo –y ahora voy a hacer referencia al otro indicador que nosotros en Colombia pusimos en marcha a comienzos del gobierno, junto con otros países, siguiendo un modelo que tiene la Universidad de Oxford– se llama pobreza multidimensional, que mide la pobreza desde otro ángulo. No solamente por los ingresos sino por el acceso que tienen las familias a los servicios básicos en cualquier sociedad. Servicio a la salud, servicio a la educación, servicio al empleo, en fin.
 
Entonces este indicador es el indicador tradicional, pobreza monetaria.
 
¿Qué nos dice?
 
Vamos haciendo un seguimiento diciembre a diciembre y precisamente, para poder tener un seguimiento más preciso, más actualizado, también estamos haciendo un seguimiento junio a junio.
 
Este seguimiento, estas cifras, se refieren de junio a junio, o sea. De junio del 2014 a junio del año 2015. Son las cifras –digámoslo así– más frescas y es lo que queremos que se corrobore en las serie que usamos también, diciembre a diciembre.
 
¿Qué nos dicen estas cifras?
 
Que la pobreza monetaria, o sea la pobreza definida en esos términos tradicionales, bajo 1.1 por ciento. Eso en un año es una baja muy importante. Se traduce en 402 mil personas que salieron de la pobreza. O sea que la tendencia que llevamos se sigue manteniendo.
 
La pobreza se mide en las cabeceras –digamos– municipales y en los sitios más rurales. Esa medición nos sirve para ver como se está disminuyendo la brecha entre ciudades y el campo.
 
La pobreza monetaria en las cabeceras se redujo uno por ciento y la pobreza en los centros poblados y en los centros rurales, se redujo 1.5 por ciento.
 
Eso es muy importante, porque quiere decir que se está disminuyendo la brecha entre la pobreza o las situaciones en las ciudades y las situaciones en el campo.
 
O sea, estamos haciendo lo correcto, estamos focalizando y siendo más efectivos donde está concentrada la pobreza, porque fíjense que el porcentaje de pobreza en el campo es mucho más alto –el 40.1 por ciento– y en las ciudades mucho   más bajo que el promedio nacional.
 
Entonces, aquí estamos viendo. Llegamos al gobierno con 39 por ciento de pobreza. Tenemos hoy 28.2 por ciento.
 
En la parte del campo hemos bajado 12 puntos y en las ciudades hemos bajado 10 puntos, en promedio, que es el que hemos venido bajando.
 
Y entonces, este es a nivel nacional, este es a nivel de las ciudades y este es en el campo.
 
O sea que la tendencia sigue disminuyendo.
 
Ahora, ¿cómo podemos analizar y desglosar estas cifras tan positivas?
 
Hay una pobreza que es la pobreza extrema, que para nosotros es todavía más importante, porque es focalizar la acción en los más pobres de los pobres; en los pobres extremos. También medida por nivel de ingreso.
 
La pobreza extrema también disminuyó de 8.4 a 7.9. O sea, 171 mil personas salieron en el último año de la pobreza extrema.
 
Nuevamente, en la parte de las cabeceras bajó punto 4 por ciento y en la parte rural bajo punto 6 por ciento.
 
¿Qué nos dice eso? ¿Qué nos ratifica esto? Que nuevamente en materia de pobreza extrema estamos reduciéndola más rápidamente en el campo, donde está concentrada la pobreza extrema, que en las ciudades.
 
Y miren la trayectoria y esto es para mí muy satisfactorio. Este es de los indicadores que a mí más me alegran. Recibimos el país con 13.5 por ciento de pobreza extrema –13.5– y ya la tenemos por debajo del 8 por ciento. Ese es un indicador muy, muy positivo.
 
Ahora, sigamos desglosando esto.
 
¿Cómo nos comparamos con el resto de la región? ¿Estas cifras dónde nos colocan?
 
Esto ratifica algo que se venía haciendo. Aquí está nuestra querida Representante de la Cepal. La Cepal ha venido haciendo un estudio, mantiene dentro de sus responsabilidades y sus labores, las cifras de pobreza en toda la región.
 
Y Colombia es líder en reducción de la pobreza.
 
Y lo que estás cifras nos están ratificando es que mantenemos ese liderazgo,  porque yo estoy seguro que muy pocos países de la región van a poder mostrar que en el último año redujeron 1 por ciento la pobreza.
 
O sea que nosotros ahí consolidamos nuestro liderazgo. Aquí está Perú, aquí Brasil, aquí está Argentina, aquí está Chile, aquí está México, los países con los cuales nosotros nos comparamos. Somos líderes tanto en reducción de pobreza como de pobreza extrema y eso es un desempeño muy satisfactorio.
 
Ahora, otro enfoque dentro de este calculo que se hace el Dane y el seguimiento, tiene que ver con ingresos por quintiles. Cómo estamos mejorando los ingresos por quintiles, porque la lucha contra la desigualdad tiene que ver mucho con eso.
 
¿Ahí cómo nos fue? Nuevamente nos fue muy bien.
 
Este es el mundo ideal que queremos y lo hemos logrado. Que el quintil más bajo tenga mejor aumento, el mayor aumento en su ingreso.
 
Entonces, el quintil número uno, 9 por ciento; el dos, 7 por ciento; el tres, 6 por ciento; el cuatro, 4 por ciento y el cinco, 2 por ciento.
 
O sea, los más ricos están aumentando sus ingresos a una velocidad menor que los más pobres. Ese es el mundo ideal porque eso quiere decir que estamos reduciendo las brechas, que estamos reduciendo la desigualdad.
 
Qué justifica, cómo se explica, cuáles son los factores que más influyeron en este buen desempeño.
 
Pues aquí esto tiene que ver con el empleo. El empleo juega un papel fundamental en la lucha contra la pobreza. En la medida que la gente tenga acceso al trabajo y tenga acceso a un mejor trabajo, pues vamos a tener unos mejores indicadores en materia de lucha contra la pobreza y lucha contra la desigualdad.
 
Y aquí la prueba es esa.
 
Entonces, en el quintil número uno, es decir, los más pobres,  ahí influyó muchísimo el trabajo. Lo ‘verde’ son los programas sociales del Gobierno como Familias en Acción, como todas las acciones sociales focalizadas pues tienen también un impacto en cada uno de los quintiles, pero mayor, por supuesto, en los más pobres, donde está focalizado.
 
O sea, esto nos ratifica, primero que estamos haciendo las cosas bien en materia de focalización del gasto público en los sectores más vulnerables.
 
Y segundo, este es una de las consecuencias positivas de tener una política de empleo que ha sido catalogada de las más efectivas del mundo entero.
 
Llevamos prácticamente 60 meses bajando la tasa de desempleo. Solamente un mes –diciembre de 2013–- que no bajó el desempleo frente al mismo mes del año anterior. De resto, hemos venido bajando la tasa de desempleo mes tras mes por 60 meses.
 
Y eso se traduce en este cuadro y este cuadro se traduce en los cuadros que ustedes vieron anteriormente.
 
Esto nos presenta un panorama muy positivo, muy positivo. Y queremos es avanzar más, avanzar con más efectividad. Aprender de lo que hemos venido haciendo y cómo lo podemos hacer cada vez mejor.
 
Entonces una política social exitosa no sólo contribuye a sacar gente de la pobreza sino a consolidar la clase media.
 
¿Qué quiere decir consolidar la clase media?
 
Cuando la gente sale de la pobreza llega a un estado vulnerable, puede volver a caer en la pobreza.
 
Entonces lo que tenemos que hacer es sacarlos de ese margen de vulnerabilidad y colocarlos en esa situación donde ya las posibilidades de que caigan otra vez a la pobreza son mínimas. O sea, consolidar la clase media.
 
Aquí hubo una confusión y ha habido una confusión aquí y en todos los países, sobre cómo medir la pobreza y cómo medir la clase media. Entonces por ejemplo, el BID tiene un sistema y el Banco Mundial tiene otro.
 
¿Cuál es la diferencia entre estos dos sistemas?
 
El BID considera que un ingreso de un hogar se debe dividir no por personas, sino en una forma proporcional. Por ejemplo, si la cabeza de ese hogar es el que recibe el ingreso se contabiliza como uno pero el cónyuge o la cónyuge, se le mide como medio y los hijos se miden 0.2, 0.3. Es una forma, digamos, más práctica de medir el impacto en la pobreza por el ingreso en los hogares.
 
El Banco Mundial tiene una forma de medir más estricta, es uno por uno. Si hay tres personas en un hogar o cinco personas en un hogar, entonces ese ingreso se divide por tres o por cinco. Ahí está la diferencia.
 
Entonces ustedes ven cómo se distribuiría la pobreza en la clase media, de acuerdo al BID y cómo se distribuiría de acuerdo, al Banco Mundial.
 
¿Pero qué fue lo que hicimos nosotros y queremos hacer hacía el futuro? Como el objetivo también evitar que la gente vuelva a caer en la pobreza, es consolidar la clase media. O sea, pasar la gente de la clase media vulnerable, la que está propensa o puede tener posibilidades de volver a caer en la pobreza, elevarla a la clase media, que llamémosla ‘consolidada’.
 
Eso ya es un grado de sofisticación en la lucha contra la pobreza, pero que nos da a nosotros más tranquilidad de que, efectivamente, esa clase media que estamos aumentando pues se va a mantener. Eso es algo muy importante para que todas las políticas sociales se puedan hacer con más efectividad.
 
¿Y qué nos muestran estas cifras del Dane?
 
Algo muy importante. Por primera vez en Colombia hay más clase media que pobres.
 
Si ustedes ven aquí, por ejemplo, esta es la línea de la pobreza. Y aquí la clase media subió a 30.5. Entonces aquí se cruzaron en este año, entre el 2013, 2014,  se cruzaron; nos falta el 2015. Pero que quiere decir que estamos creando más y que estamos ya consolidando una clase media que ya es mayor que la pobreza.
 
Eso también nos indica que más de 8 millones de personas –y eso es muy importante– se movieron socialmente. Los que salieron de la pobreza y los que –esta cifra que es importantísima–  salieron de la clase media vulnerable a la clase media consolidada. O sea que ellos mejoraron su nivel de vida pero sobre todo, ingresaron a un estatus que ya bajar a la pobreza va a ser muy improbable.
 
Hay un indicador que debe servir muchísimo a los alcaldes, a los futuros alcaldes,  que queremos hacerle seguimiento, hablando de la clase media consolidada versus la clase media que se mantiene vulnerable, porque puede volver a caer.
 
Las dos ciudades por ejemplo que han tenido muy buen desempleo en sacar gente de la pobreza son Barranquilla y Montería. Pero ahí tienen todavía un porcentaje de su población demasiado alto en la clase media vulnerable.
 
En cambio en la clase media consolidada, la que efectivamente está en una situación  mucho más sólida, la ciudad que tiene la mejor clase media en ese sentido es Bucaramanga, seguida por Bogotá y luego Medellín.
 
¿Eso qué nos dice? Que tenemos que hacer esfuerzos, por ejemplo en Barranquilla, en Montería, que hicieron un desempeño muy importante, muy positivo de sacar gente de la pobreza, pero ahora tenemos que concentrarnos para que esa situación no se vaya a reversar, sino que por lo contrario se vaya a consolidar.
 
Y esto entonces es lo que ahora nos permite el haber iniciado la medición de la pobreza con el otro enfoque de la pobreza multidimensional, índice de pobreza multidimensional.
 
Como les decía, hay formas diferentes de medir la pobreza.
 
Nosotros quisimos meternos en el indicador que es más severo, que es más exigente para cualquier país.
 
Iniciamos cinco países y ya hay 40 países que ya están haciendo ese seguimiento y midiendo la pobreza con ese enfoque, con el enfoque que estamos nosotros también midiendo.
 
¿Pero qué queremos hacer en Colombia? Yo creo que es el primer país en el mundo que está haciendo eso.
 
Tratemos de utilizar los dos indicadores para ver cómo podemos ser más efectivos. Eso se llama innovación social.
 
Entonces ¿qué vamos a hacer? Vamos a medir, si nos focalizamos, todos estos programas, en qué tipo de ayudas, en qué tipo de políticas, donde pueda tener el mayor impacto para sacar más gente de la pobreza o para sacar gente de la clase media vulnerable y colocarla en la clase media consolidada.
 
Entonces nosotros hicimos, este es el análisis sobre dónde tendríamos el mayor impacto.
 
Y miren lo importante y lo interesante. Si concentramos el trabajo o continuamos en la política de crear empleo y empleo formal, como lo hemos venido haciendo, y en la parte educativa, esos dos es donde tendríamos el mayor impacto.
 
¿Y eso qué nos dice? Pues que ahora tememos que concentrar nuestros recursos –señor Director de Planeación (Simón Gaviria), señora Directora del DPS (Tatyana Orozco)–, en esos programas, porque vamos a tener un impacto mucho más alto, o sea, el rendimiento social va a ser mucho más alto, si nos concentramos en esto.
 
Entonces fíjense en el tema de acueducto y alcantarillado, pues ya es menor, entre otras porque llevamos más de cinco millones de personas, ya el número de personas que no tienen acueducto, que no tienen alcantarillado, se va reduciendo.
 
Entonces eso quiere decir que podemos tener recursos y debemos tener recursos donde más impacto vamos a tener en la lucha contra la pobreza.
 
Esta es una guía muy importante que nos permite entonces utilizar la medición de la pobreza por el lado monetario y combinarlo por el lado de la pobreza multidimensional, es decir, acceso a los servicios fundamentales.
 
Entonces ese es el resultado de las cifras que el Dane nos dio el día de ayer. Yo creo que es un resultado extraordinario, debemos sentirnos muy contentos.
 
Pero al mismo tiempo, decirles a todos los funcionarios y al país que aquí no vamos a bajar la guardia, sino vamos a reforzar todas esas políticas, porque nuestro propósito es eliminar totalmente la pobreza extrema de este país para el año 2025 y seguir con la camiseta del país que más reducido la pobreza en toda la región.
 
Pues eso es un esfuerzo cada vez más importante, más difícil. Pero lo que esto nos indica es que vamos por buen camino, que los resultados son extraordinarios, y, pues consolidar lo que la Cepal ha venido diciendo también, que Colombia ha sido el país más exitoso en ese frente de la lucha contra la pobreza.
 
Muchas gracias.