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 Palabras del Presidente Juan Manuel Santos en el Seminario Internacional ‘Nuevas formas de conquistar mercados’

 Bogotá, 22 sep (SIG).

Yo diría primero que todo que este seminario ‘Nuevas formas de conquistar mercados’ no puede ser más oportuno para mi país

Les voy a explicar por qué.

Nosotros desde hace ya varios años, desde el comienzo del Gobierno, nos propusimos unos objetivos, unas metas. Poner la economía en un círculo virtuoso. Un círculo donde las finanzas públicas estuviesen en equilibrio y luego eso generaba confianza, la confianza generaba un mejor acceso a los mercados, al crédito, unos costos más bajos de capital, eso incentivaba la inversión, la inversión genera crecimiento, el crecimiento da los recursos para hacer inversión social y a su vez, ayuda a equilibrar más las finanzas públicas. Entonces se genera un círculo virtuoso.

A finales del año pasado pudimos cantar victoria, llegamos a ese círculo virtuoso. Pero nos encontramos con lo que aquí se dijo, un descenso vertiginoso del precio del petróleo, el precio de muchos de los productos tradicionales de exportación.

Inmediatamente reaccionamos como debe reaccionar cualquier economía, cualquier Estado, cualquier país. Ajustándonos a esa nueva realidad y tratando de mantener esa palabra mágica que es la confianza. La confianza en la economía colombiana, en el futuro de la economía, en el futuro del país.

Y eso pues significa hacer sacrificios grandes. Pero esto vino, además, en un momento que yo diría que es oportuno. Nosotros aquí en Colombia estábamos acercándonos peligrosamente –si es que ya no estábamos– a la enfermedad holandesa. Estábamos dependiendo demasiado de los productos minero-energéticos, sobre todo del petróleo.

Y vino el descenso. Y el golpe ha sido muy fuerte, porque el golpe nos afecta no solamente en el ingreso de divisas, porque el petróleo se ha convertido en el primer producto de exportación, sino también en los ingresos tributarios, porque a su vez el petróleo y los productos minero-energéticos se habían convertido en una muy importante –la más importante– fuente de ingreso tributario, ingreso fiscal.

Y hoy hemos logrado hacer ese ajuste. Por ejemplo, dependíamos casi 30 por ciento de nuestros ingresos tributarios, del petróleo y el producto minero-energético. Y ya el presupuesto que se está discutiendo hoy en el Congreso para el año entrante, pasa de casi 30 por ciento a 2 y medio por ciento.

Y las variables de crecimiento las hemos mantenido por políticas que hemos puesto en marcha contra-cíclicas. Vamos a ser el país, tal vez,  que más va a crecer, nuevamente, de toda América Latina, de economías medias y grandes, este año.

Pero ahí hay una variable que está muy descompensada, que es lo que llaman la cuenta comercial, las exportaciones menos  importaciones. Ahí hay un desajuste grande que tenemos que comenzar a ajustar.

Y ahí es donde entra este seminario a jugar de forma muy importante.

Se nos presenta una oportunidad de oro para quitarnos de encima el fantasma la enfermedad holandesa y poder fortalecer los sectores de la economía no minero-energéticos, poder diversificar mucho más nuestras exportaciones, sectores que puedan crecer con más facilidad dentro de este mundo difícil que estamos viviendo.

Y por eso, es absolutamente indispensable que nuestros empresarios busquen nuevas formas de conquistar mercados, porque la economía colombiana va a depender de eso. Y ahí es donde creo que debemos hacer todos los esfuerzos.

Con la Ministra de Industria y Comercio, que nos acompaña hoy, hemos venido haciendo toda una serie de reuniones con los diferentes sectores y empresarios de los sectores que creemos que pueden aumentar rápidamente sus exportaciones, precisamente buscando formas nuevas para poder exportar más, para poder conquistar más mercados.

Nosotros hemos venido desde hace 25 años negociando tratados de libre comercio con diferentes países. Tenemos ya acceso privilegiado a 1.500 millones de consumidores.

Pero si hace uno un balance objetivo, la verdad es que no hemos aprovechado esos mercados.

Seguimos con una oferta exportadora relativamente pequeña, seguimos dependiendo demasiado de los productos básicos, como casi toda América Latina. Pero esta situación de hoy, donde la tasa de cambio dejó de ser un factor negativo en la búsqueda de los mercados y por el contrario, se muestra como un factor muy positivo, porque nos posiciona mucho mejor, pues esa conquista de los mercados se vuelve muy, muy importante.

Y ahí es donde la creatividad, la innovación, comienza a jugar. Cómo conquistamos mercados nuevos.

Por ejemplo, estaba inaugurando una planta de etanol hace dos semanas en un sitio en el Valle del Cauca, supuestamente la planta de etanol más moderna y más productiva del mundo. Y los dueños de esa planta de pronto tenían ahí unas piñas, maravillosas, dos piñas grandísimas.

Entonces, me dieron a probar esa piña y pregunté ¿dónde están produciendo esas piñas?

–Las estamos produciendo aquí a 15 minutos.

¿Cuánto tienen de producción?

–500 hectáreas de piñas

¿Y esas piñas a dónde las están exportando?

–Hasta ahora estamos comenzando a producir.

¿Qué productividad tienen?

–Tenemos la productividad más alta que Costa Rica.

Y dije, no puede ser. Ahí hay una oportunidad de oro. Costa Rica invadió los mercados internacionales con sus piñas. Tenemos piñas más productivas y de mejor tamaño y de igual o mejor sabor. Ahí hay una oportunidad de oro.

Y eso tenemos que hacerlo en todos los productos, viendo más dónde podemos conquistar nuevos mercados con productos tradicionales y con productos nuevos que está buscando el consumidor.

Ahí hay una oportunidad de oro también, por ejemplo, frente a lo que está pasando en China.

¿Qué estamos viendo? Muchas de las empresas que están en China no tienen la capacidad de respuesta que tienen por ejemplo, los colombianos en la costa, en Barranquilla o aquí en Bogotá.

El consumidor se está volviendo cada vez más sofisticado y demanda un producto más rápido. El que tenga la capacidad de respuesta más rápida va a poder conquistar ese mercado y desplazar muchas de las empresas chinas que hoy están produciendo muchos de los productos que hoy se están consumiendo.

O sea que hay un mundo por conquistar. Nuevas formas es lo que creo que tenemos que tratar de incorporar a la mentalidad de los empresarios. Ahí el Gobierno lo que quiere hacer es facilitar, es promover, es ayudar.

Pero es el empresario el que realmente tiene que ser el conquistador. Y los gobiernos estamos es para facilitarle a los empresarios su vida.

Como decían, hoy no hay que entorpecer la vida del empresario o vulnerar sus derechos sino todo lo contrario, ayudarlo a que haga bien su trabajo, porque si al empresario le va bien al Gobierno le va bien.

Y en eso estamos, en eso estamos. El gran reto en este momento para Colombia es exactamente ese, conquistar nuevos mercados, poder balancear nuestra cuenta bancaria, a través de mayor exportación y de sustitución de las importaciones.

Colombia tiene un potencial enorme. Por ejemplo, nosotros importamos soya y maíz muchísimo.

Si logramos desarrollar la mitad de Colombia que está todavía por desarrollar en materia agroindustrial, vamos a poder, rápidamente,  sustituir las importaciones de soya y maíz. Porque ya tenemos la producción de soya y maíz más productiva que inclusive en su país,  que son muy productivos, en ciertas formas de este país.

Entonces los retos son inmensos, las oportunidades son inmensas. Yo soy muy optimista que lo vamos a poder lograr, porque algo que ha caracterizado mucho al empresario colombiano es su capacidad para adaptarse, su capacidad para emprender, para innovar.

Y por eso lo que queremos nosotros es estimular más seminarios como éste, donde tengamos ejemplos exitosos como el de Toms. Yo uso muchos esos zapatos, me encantan; mis hijos también, mi hija también, mi señora también.

Y creo que ese es el tema que nosotros tenemos que tomar por delante como desafío para este país.