Este es el sitio de la Presidencia Agosto 2014 - Diciembre 2015 - última actualización 10 de diciembre de 2015
Skip Navigation LinksPresidencia > Noticias > 2015 > Septiembre > Mensaje del Presidente Juan Manuel Santos al 52 Congreso Anual de Confecámaras ‘Empresas que innovan se transforman y crecen’

 Sistema Informativo del Gobierno

SIG

 

 Mensaje del Presidente Juan Manuel Santos al 52 Congreso Anual de Confecámaras ‘Empresas que innovan se transforman y crecen’

 Cartagena, 24 sep (SIG).

Envío un saludo muy especial a todos los asistentes de este Congreso Anual de Confecámaras –en particular a los presidentes de las Cámaras de Comercio, a sus directivos y al Presidente de Confecámaras, Julián Domínguez–.

Aunque no he podido acompañarlos hoy como era mi intención –por motivos que el país conoce–, sí he querido enviarles un mensaje de reconocimiento y gratitud.

Es inmensa su contribución a las empresas en las regiones y, en consecuencia,  a la competitividad del país. Las cámaras de comercio tienen iniciativa –son sumamente proactivas– y necesitamos mucho de esa actitud para enfocarnos en soluciones y siempre encontrar oportunidades, aun en momentos difíciles.

Sus centros de conciliación y arbitraje; su programa de Información para la Competitividad, y sus actividades de simplificación de trámites y virtualización de servicios de registro –entre otros instrumentos de esa “caja de herramientas” de la que ustedes hablan–, son todos casos ejemplares de cómo podemos contribuir a tener un nuevo país, trabajando juntos y cada uno desde su área.

Como corresponde, en el Gobierno sabemos escuchar, y más cuando instituciones como las suyas plantean un diálogo constructivo y propositivo.

Por lo mismo me complace anunciarles que –por solicitud de ustedes– vamos a incluir el tema de la “formalización empresarial” como un eje transversal del Conpes que ya estamos trabajando sobre “Política de Desarrollo Productivo”.

A través de esta política esperamos aumentar la capacidad de nuestro sector productivo para ofrecer nuevos productos y servicios de mayor valor agregado. Para ello, vamos a hacer énfasis en estrategias de mentalidad y cultura –porque tal vez el mayor obstáculo para la formalización son nuestras maneras de pensar–. Además, con el Conpes buscamos minimizar otras barreras de acceso a la formalidad, definir un sistema de formalización gradual y la metodología para su respectiva medición.

No me canso de decir que las cámaras de comercio –y los empresarios que representan– son aliadas del progreso de Colombia.

Por ejemplo, gracias al trabajo conjunto con las cámaras de Barranquilla, Medellín, Cartagena, Pereira, Manizales, Cali, Bucaramanga y Bogotá, hemos identificado varios obstáculos que afectan a nuestros empresarios a la hora de exportar.

También es de resaltar su papel como parte del Sistema Nacional de Competitividad e Innovación y su rol coordinador en las Comisiones Regionales de Competitividad, pues desde allí contribuyen en la implementación de la Agenda Nacional de Competitividad y en identificar apuestas productivas regionales.

Ustedes tienen su cuota de contribución en esos y otros tantos logros que hemos alcanzado en los últimos años: en la generación  de empleo, en las altas tasas de inversión extranjera, en que seamos el país de América Latina donde es más fácil hacer negocios, en el positivo crecimiento de nuestra economía –que esperamos sea este año al menos seis veces superior al promedio de la región, a pesar de la coyuntura internacional–.

Todas son razones suficientes, no solo para reconocer su trabajo, sino para agradecerles. Y como si lo anterior fuera poco, su decidido respaldo a la paz de los colombianos es motivo adicional de gratitud. Ejemplo de ese apoyo es que escogieron la “reconciliación” como uno de los ejes temáticos de este congreso –y celebro el acierto que tuvieron al invitar a mi buen amigo y experto en el tema, Shlomo Ben Ami, para hablar en su congreso–.

En hora buena se reúnen las cámaras de comercio en esta convocatoria de Confecámaras, un día después de los importantes anuncios que hicimos en La Habana.

Ahora la paz tiene plazo cierto, y la justicia –que era tal vez el principal escollo para lograr un acuerdo final– tiene unas bases para garantizar la no impunidad, tal como lo habíamos ofrecido.

Acabar con el conflicto es la mejor noticia para Colombia, y eso incluye al comercio y los empresarios. Sin la guerra de por medio –sin ese lastre que hemos llevado por 50 años– podremos desatar al máximo nuestro potencial de crecimiento, inversión, turismo y generación de empleo.

En una Colombia en posconflicto, además, será muy valioso el papel de las cámaras de comercio como impulsoras del desarrollo regional –pues la paz la consolidamos en las regiones– y promotores de una justicia más ágil y amigable, como la que se logra a través del arbitraje y, sobre todo, la conciliación.

Una vez se silencien los fusiles podremos avanzar más rápido para cumplir con ese propósito colectivo que a todos nos corresponde: el de convertirnos en una Colombia en paz, con más equidad y mejor educada.

Muchas gracias a todos por su apoyo y les deseo los mayores éxitos en este Congreso.